• Miércoles 14 de Noviembre de 2018
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Blanca Troughton: "En el campo de la investigación vamos avanzando en la colaboración entre profesionales y amateurs"

Blanca Troughton:

Una mujer con un gran peso dentro de la comunidad astronómica amateur. Personalmente, la conocí hace unos años y su pasión por la astronomía se ve nada más charlar con ella. Además, fue la responsable del XXI CEA celebrado en Granada y nos ha brindado su ayuda para encauzar la organización de esta XXIII edición. Su nombre es Blanca Troughton, malagueña y profesora de matemáticas.

Además, es la presidenta de la FAAE, la Federación de Asociaciones Astronómicas de España. En esa conversación con ella hablamos de mujeres científicas, de cine y, por supuesto, de astronomía.

Usted es la presidenta de la FAAE (Federación de Asociaciones Astronómicas de España). ¿Cuál es la labor de esta Federación?

La Federación de Asociaciones Astronómicas de España se crea en noviembre de 2014 tras los trabajos de puesta a punto desarrollados por una comisión de cuatro asociaciones nominadas en el XXI CEA en Granada. La labor de la FAAE se fundamenta en sus objetivos. Desde hacía mucho tiempo atrás se oían voces que invitaban a actuar de una forma conjunta pero que no llegaban a cuajar. En mi opinión tres fueron las causas que condujeron finalmente a su constitución:

1) La celebración del Año Internacional de la Astronomía en 2009. Fue la primera vez que un gran número de asociaciones contactaron para realizar conjuntamente más de 1.100 actividades astronómicas. Se organizaron cinco fiestas de estrellas en las que participaron más de 50.000 personas.

2) La creación de la Red Andaluza de Astronomía (RAdA) constituida como la primera federación de asociaciones astronómicas a nivel autonómico en España y desde el principio mostró las ventajas que se pueden ofrecer desde un organismo que aglutine a las asociaciones.

3) El incremento de la intercomunicación global, cada vez se hace más necesario contar con organizaciones que sirvan de conectores y de portavoces para lanzar proyectos e iniciativas, para participar en colaboraciones científicas, para luchar de manera coordinada en defensa de la oscuridad natural del cielo nocturno bien sea para realizar estudios científicos o simplemente para disfrutar de un cielo estrellado como hicieron nuestros antepasados, si bien es un derecho reconocido por la UNESCO.

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Asamblea de la FAAE realizada en el Museo de las Ciencias de Castilla la Mancha donde se presentó el XXIII CEA || Créditos: XXIII CEA.

Estos objetivos son los perseguidos por la Federación en términos generales. Particularmente hay otros, no menos importantes, que benefician tanto a las asociaciones como a las personas asociadas de cada una de ellas. Entre ellos contar con seguros de responsabilidad civil conjuntos para la realización de actividades públicas, la formación en materia científica de las personas asociadas, la visualización y revalorización de los trabajos astrofotográficos del mundo amateur. Editamos anualmente un calendario con las mejores muestras de fotografías de objetos astronómicos y de gran campo realizadas exclusivamente por amateurs.

En el campo de la investigación vamos avanzando en la colaboración entre profesionales y amateurs, recientemente se ha creado y otorgado el I Premio Javier Gorosabel a la colaboración Pro-Am organizado por la Sociedad Española de Astronomía (SEA) en el que la FAAE ha tenido una colaboración activa.

Ha mencionado la RAdA (Red Andaluza de Astronomía). Usted la conoce bien, ¿qué destacaría de esta organización a nivel de difusión de la Astronomía?

Ciertamente la conozco bien porque no solamente fui la presidenta durante cuatro años sino que ayudé a formarla. Entre muchas cosas destacaría la cooperación con la Fundación Descubre, una fundación andaluza para la divulgación de la innovación y el conocimiento con quien se han organizado multitud de actividades de divulgación astronómica en torno a la exposición “De la Tierra al Universo” que se ha llevado por múltiples localidades andaluzas acompañadas de observaciones astronómicas públicas.

A modo interno destaco en la RAdA la organización de las Jornadas Andaluzas de Astronomía en la que se reúnen astrónomos y astrónomas amateurs de toda Andalucía para compartir experiencias y vivencias, comunicando resultados científicos de observaciones especializadas y observaciones astronómicas. Ya van por la sexta edición y se han realizado en lugares tan emblemáticos y de alta calidad y productividad astronómica como en el Observatorio Astronómico de Calar Alto en Almería, los observatorios de Sierra Nevada en Granada, el Real Instituto y Observatorio de la Armada de San Fernando en Cádiz, la Estación Biológica de Doñana en Huelva, el Observatorio del Torcal en Antequera en Málaga o Cosmolarium en Castillo de Hornos de Segura en Jaén. El alto nivel de las ponencias y la buena amistad se respiran en estos encuentros que son un referente en la divulgación astronómica en Andalucía.

A lo largo de la historia ha habido y hay mujeres que han resultado fundamentales en la ciencia en general y en la astronomía en particular. ¿Cuál ha sido la evolución de la mujer astrónoma a lo largo de los últimos tiempos?

La mujer siempre ha estado participando en la ciencia y en la astronomía. Desgraciadamente muchas de ellas han sido poco valoradas y reconocidas como tales debido a la creación de una sociedad fundamentada en la figura paterna. Vamos avanzando en nuevos descubrimientos en la historia de la humanidad y esto no ha sido siempre así, ni lo será.

Los tiempos están cambiando y me enorgullece vivir estos años en los que cada vez es más importante la presencia de la mujer tanto en el ámbito científico como político. Aunque estos cambios no se producen como un simple río que fluye: hay que crear la pendiente para que esto ocurra. Y eso lo están consiguiendo las miles de mujeres que en las últimas décadas están luchando por defender los derechos de las mujeres.

En lo referente a la astronomía, los estudios sociológicos realizados por Eulalia Pérez Sedeño (CCHS-CSIC) presentados en el libro “Un Universo por descubrir” del que es coautora, se detalla la evolución de las mujeres en astronomía en España. El diagrama conocido como “de tijeras” se está cerrando a favor de las mujeres. Habiendo más mujeres matriculadas que hombres en carreras universitarias tras la licenciatura, el número de hombres que continuaban en la universidad formándose era superior al de las mujeres. Este punto de inflexión ha pasado en la actualidad al periodo comprendido entre las fases de doctorado y tesis, mientras que 20 años atrás estaba entre las fases de fin de estudios universitarios y doctorados. No obstante queda mucho que trabajar al respecto para que las mujeres no vean interrumpidas o abandonadas su carrera profesional por motivos familiares.

En el ámbito de la astronomía contamos en España con la Comisión Mujer y Astronomía de la SEA que tras la resolución de la Unión Astronómica Internacional de 2009 se plantea promover la visibilidad y participación de las astrónomas. Trabajan muy activamente en este campo y han desarrollado exposiciones como “Con A de Astrónomas” donde se destacan las aportaciones importantísimas para la astronomía realizadas por mujeres y, sin embargo, tan desconocidas por la sociedad general. Además de los vídeos “Mujeres en las estrellas” en los que las protagonistas son ellas y el calendario “Astrónomas que hicieron historia”.

Hace unos años usted y yo coincidíamos en la Bienal de Cine Científico celebrada en Ronda (Málaga), ¿qué producción cinematográfica destacaría por cómo trata la Astronomía?

Me acuerdo perfectamente de ese encuentro, fue en 2010. Me quedé sorprendida por la calidad de los documentales presentados a concurso. Sin duda una acción por la que se debe de apostar y subvencionar para que no se pierda su continuidad.

Las nuevas tecnologías en 3D aplicadas a la cinematografía confieren una realidad suprema a las imágenes, si además se le añade una historia con superaciones, sentimientos, amistad y amor tenemos todos los ingredientes humanos para sentirnos identificados y listos para vivir aventuras exóticas en el espacio y en otros mundos.

Para mí una de las películas que más me ha impactado ha sido “Interstellar”, tiene tanta ciencia que puedes pasar horas hablando sobre la película. Personalmente me quedé sin habla cuando vi la escena en 5D, es la primera vez que he visualizado el 5D en el cine, cuando el piloto Cooper entra en el teseracto, un hipercubo desplegado en el espacio, y se desplaza por él en el tiempo para contactar con su hija. Es fantástica. Tanto me emocionó que al salir del cine ideé una conferencia que desde hace tres años imparto por los institutos de Málaga provincia dentro del Programa de Conferencias de Divulgación Científica de la Universidad de Málaga titulada “Interstellar y el Hipercubo” y la concluyo construyendo una proyección tridimensional del hipercubo con una pompa de jabón.

Y entre los cortos de cine, que también hay que mencionarlos, destaco el realizado por el español Fran Kapilla, “Matryoshka” en el que las protagonistas son dos mujeres cosmonautas rusas a bordo de una nave espacial. Rodado en Málaga con tecnología 4K, en lengua rusa y con material aeronáutico real es una producción muy sofisticada y científicamente documentada. Este corto se presentó en el XXII CEA en Pamplona en 2016 y ha recogido multitud de premios por festivales del mundo entero.

Siguiendo con el mundo audiovisual, están de moda los podcast y los canales de YouTube de contenido divulgativo. ¿Qué opina de estas nuevas formas de divulgar la ciencia?

Vivimos en unos tiempos cada vez más rápidos y aunque yo soy todavía de las que les gusta leer un libro tranquilamente, reconozco que a la gente más joven le gusta más ver ciencia a través de pequeños documentales por YouTube o escuchar podcast mientras hacen otra actividad. Hay que adaptarse al momento y usar la tecnología para llegar de forma rigurosa a más gente. Una sociedad culta y bien formada científicamente no se dejará engañar por embaucadores y charlatanes y por tanto será más libre para tomar sus propias decisiones hacia un futuro mejor.

En el nuevo gobierno contamos de nuevo con un Ministerio de Ciencia, llamado en esta ocasión Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades a la cabeza está Pedro Duque. Bajo su punto de vista, ¿qué supone que una persona de ciencia esté al frente de este Ministerio?

Para hacer buena política hay que ser experto en diferentes áreas. En el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades me parece perfecto que sea un científico, como Pedro Duque, el que esté al frente. La ciencia especializada no es fácil de entender por la gente común y resulta fundamental para progresar saber cómo aprovechar los avances científicos para ofrecer nuevos puestos de trabajos en técnicas vanguardistas para nuestros estudiantes. Es, entre otras cosas, una forma de amortizar los gastos derivados de su formación universitaria y profesional en España. Tenemos a personas científicas muy buenas que están trabajando en empresas pioneras en otros países, es hora de ir pensando en instalar empresas pioneras en nuestro país.

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Pedro Duque, astronauta de la ESA y ministro de Ciencia, Innovación y Universidades || Créditos: Pool Moncloa/César P. Sendra (Fuente: lamoncloa.gob.es)

La ciencia avanza a pasos agigantados gracias a las nuevas tecnologías aplicadas a la investigación. ¿Cuál cree usted que será el próximo gran descubrimiento en el campo de la Astronomía?

Es muy difícil hablar del futuro, porque siempre nos sorprende y eso es realmente lo fascinante. Yo puedo hablar de lo que a mí me gustaría que fuera el próximo descubrimiento. Ese es encontrar en algún otro lugar fuera de nuestro planeta Tierra el más mínimo resquicio de vida. La mente humana cambiará por completo y aunque no lo veamos de inmediato la visión de nuestro planeta, el Universo y nosotros mismos se transformará radicalmente, seremos otros y espero que más respetuosos con el medio ambiente para proteger a la humanidad y a los seres vivos.

Usted tiene la experiencia de haber organizado el XXI CEA en Granada, del que ya ha hablado anteriormente, ¿qué consejo daría a los que estamos organizando esta próxima edición en Cuenca?

Los que estáis trabajando en el XXIII CEA, miembros de la Agrupación  Astronómica de Cuenca, lo estáis haciendo estupendamente, con gran profesionalidad y trabajando con tesón desde que os concedieron tan ardua tarea. Como en estas fechas prácticamente lo más importante del Congreso está hecho y muy bien. Lo que puedo recomendar es que tanto el Congreso como el postcongreso son importantes. Y aunque ciertamente se acaba rendido al término del mismo hay que seguir sacando fuerzas para que el postcongreso resulte un éxito.

Las ponencias, conferencias, talleres y trabajos que se exponen en los CEAs son de alta calidad y los organizadores tienen el deber moral de hacerlas inmortales para que lleguen en el futuro a un gran número de personas que desean saber más y formarse mejor. Mi más reconocido mérito a todas las personas que colaboran y han colaborado en este gran proyecto de la organización de congresos de astronomía para aficionados porque nunca podemos olvidar que es una afición y que todo este gran esfuerzo es fruto de nuestro tiempo libre.

¿Cuándo comenzó su interés por la ciencia?

Mi interés por la ciencia empezó desde muy pequeña, con unos 9 años. Según recuerdo mis primeros intereses se dirigían por los números, las matemáticas, me fascinaban y me siguen fascinando. En la actualidad soy profesora de matemáticas en enseñanza secundaria y me encanta mi trabajo.

Más adelante empecé a curiosear por el firmamento y me hacía preguntas internas sobre la distancia de la Luna y por qué se veía así. Como a mediados de los 70 no había internet ni las facilidades que hay hoy en día para obtener información, conseguí por mi padre un mapa planisferio de las constelaciones del hemisferio norte editado por la revista National Geographic y poco a poco de forma autodidacta comencé a reconocer cada una de las constelaciones y los nombres de las estrellas.

En el año 1980 ingresé en la Sociedad Malagueña de Astronomía y ese fue el verdadero comienzo de mi afición por la astronomía. Desde entonces siempre estoy participando o elaborando actividades de divulgación astronómica y colaborando en proyectos de investigación astronómica como en la Red de Meteoros y Bólidos de la Sociedad Malagueña de Astronomía. Actualmente esta Red cuenta con cuatro estaciones en funcionamiento continuo para el seguimiento y determinación de órbitas de meteoros en Torremolinos, el Observatorio del Torcal de Antequera, la Dehesa de San Francisco en Huelva en colaboración con la Junta de Andalucía, el Observatorio Cal Maciarol en el Montsec en Lleida y próximamente se ampliará con una estación más en Cosmolarium.

¿Cuál ha sido para usted el científico más relevante de la historia y por qué?

Es difícil elegir a alguien entre tantos genios que han existido. La ciencia es un mosaico, cada científico da una pequeña contribución y el conocimiento avanza por eso. Sin duda Newton y Einstein destacan como los más relevantes en la física. Y en el campo de la astronomía me voy a quedar con Cecilia Payne-Gaposhkin, que nos hizo comprender a las estrellas determinando que su componente principal era hidrógeno frente a todas las creencias científicas de su época en el primer cuarto del siglo XX y Henrietta Leavitt que nos hizo ver la inmensidad de distancias en el universo a través del estudio que realizó con las estrellas variables cefeidas.

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Henrietta Swan Leavitt || Fuente: Weber State University.

¿Qué es lo más valioso de un astrónomo aficionado?

Lo más valioso de una persona que tiene por afición la astronomía es su pasión por dar a conocer las maravillas que pueblan nuestro universo. Montar los telescopios a pie de calle o en plena naturaleza y disfrutar y hacer que la gente se asombre del universo en el que vivimos. Tenemos que entender al planeta Tierra como un planeta abierto al exterior y hemos de conocer dónde estamos, de esa forma sabremos valorar mucho más lo que tenemos, comparado con el resto de lugares tan inhóspitos, la Tierra es el Edén.

Conozco a muchas personas aficionadas a la astronomía y sin lugar a dudas puedo decir que sienten verdadera pasión por esta ciencia. Muchas de ellas son excelentes en la divulgación y otras magníficas en la observación, escribiendo libros y artículos científicos. La astronomía es una afición que complementa en parte la labor realizada por las personas profesionales de la astronomía. En la FAAE hemos elaborado una lista de observatorios astronómicos de amateurs con la que pueden contar los profesionales para el seguimiento de cometas, asteroides, meteoros, evolución solar, estrellas dobles, variables, supernovas, etc.

El XXIII CEA es una reunión de astrónomos aficionados al que pueden asistir todo tipo de personas que sientan cualquier tipo de interés por la Astronomía, ¿qué argumento le daría al que todavía tenga dudas de asistir?

No sé quién puede tener dudas de asistir. Si tienes a la astronomía por afición, o simplemente te gusta, asistir a un Congreso Estatal de Astronomía es un paso que hay que dar para adentrarte plenamente en el mundo de la astronomía amateur. En estos congresos se exponen los últimos adelantos tanto de profesionales como de amateurs en el campo de la investigación y la divulgación astronómica.

Se aprende mucho y lo mejor es contactar con gente que siente el mismo interés por el universo que tu. Además existe muy buena cordialidad en el mundo amateur de la astronomía, no tenemos que competir unos con otros, es nuestra afición, no nos jugamos un puesto de trabajo, prima la colaboración y esto es muy sano. Y lo mejor de todo es disfrutar de un cielo nocturno estrellado. No conozco a nadie que se quede impasible ante un paisaje repleto de estrellas en plena noche. Inscríbete ya, no lo dudes.

Antonio Pérez Verde
Responsable de Comunicación del XXIII CEA.

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