Descubren el exoplaneta potencialmente más habitable

Descubren el exoplaneta potencialmente más habitable

Las estrellas, al igual que nuestros universales Quijote y Sancho, pueden ser inquietas o tranquilas. Desde luego, cuando las estrellas se parecen más al escudero de nuestro caballero andante es más probable que pueda albergar algún exoplaneta habitable. Esto es así porque para que surja la vida, cuanto más estables sean las condiciones, tanto mejor. Y no me refiero a las condiciones del planeta, sino a las condiciones del conjunto formado por la estrella, el planeta, sus posibles satélites, asteroides cercanos, cometas… Además, para que sea habitable, sería un buen condicionante que orbitase en la zona de habitabilidad de la estrella, es decir, la zona alrededor de la cual las temperaturas están comprendidas entre 0º C y 100º C puesto que podría albergar agua líquida.

Y el agua líquida es fundamental, porque la vida tal y como la conocemos depende de tres factores, y uno de ellos es el líquido elemento. Otro factor es la energía, que puede proceder de la estrella, del interior del planeta o incluso de reacciones químicas. Y por último, el factor del que también depende la vida que conocemos no es otro que una serie de elementos químicos necesarios para formar la materia orgánica de la que están compuestos todos los seres vivos del planeta, desde las amebas hasta los seres humanos. Y de los más de 100 elementos que conforman la tabla periódica, solo necesitamos seis: carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno, fósforo y azufre, elementos que en la literatura científica suelen aparecer abreviados como CHONPS.

El exoplaneta más habitable

Volvamos a los exoplanetas, y más concretamente a los habitables. Les quiero hacer partícipes de un descubrimiento, que como bien dice el título de este artículo, se trata del que podría ser más habitable, en potencia, conocido hasta ahora. El exoplaneta en cuestión tiene el poco romántico nombre de LHS 1140b y se encuentra situado a 40 años luz en dirección a la constelación de Cetus. Se trata de un exoplaneta tipo super-Tierra cuyo diámetro es 1,4 veces mayor que el de nuestro planeta pero con una masa siete veces superior, y por lo tanto, mucho más denso. Este exoplaneta tarda 25 días en dar una vuelta alrededor del Sol. Imaginen: un año cada 25 días. Si viviéramos allí, ¡cada 365 días cumpliríamos 14 años! Pero lo que hace realmente especial a este exoplaneta es que es probable que tenga atmósfera y lo que es seguro, es que orbita en la zona habitable de su estrella.

XXIII CEA

Por lo tanto, las posibilidades de que tenga agua líquida en superficie son reales ya que la presencia de una atmósfera le proporcionaría una presión atmosférica que, unido a las temperaturas, podría mantenerla en ese estado. Si no tuviera atmósfera, ocurriría como en Marte: el agua pasaría de sólido a gas sin pasar por la fase de líquido, o al menos, pasaría por esa fase pero tan solo durante unos pocos segundos. Es lo mismo que ocurre cuando en una campana de vacío se coloca un vaso de agua: podrán ver como a medida que se va haciendo el vacío -equivalente a perder atmósfera- el agua empieza a hervir a temperatura ambiente, y poco a poco se iría perdiendo el líquido por evaporación debido a la falta de presión.

El exoplaneta LHS 1140b es el mejor candidato donde buscar vida.

Representación de lo que sería el exoplaneta LHS 1140b con su estrella al fondo || Créditos: ESO/spaceengine.org (ampliar).

La estrella

Quiero que conozcan a la estrella a la que orbita este exoplaneta: se trata de una débil enana roja, y al igual que nuestro escudero Sancho, tiene un comportamiento bastante tranquilo, algo que sin duda favorecería la aparición y sustentación de la vida. La estrella emite mucha menos energía que el Sol, y es por esto que su zona de habitabilidad está mucho más próxima que la que proporciona nuestra estrella. De hecho, el exoplaneta LHS 1140b orbita a una distancia diez veces más próxima que la Tierra del Sol, y aun así, recibe la mitad de luz de la que recibimos nosotros. “Es el exoplaneta más interesante que he visto en la última década. Es el objetivo perfecto para llevar a cabo una de las misiones más grandes de la ciencia: buscar evidencias de vida más allá de la Tierra”, afirma Jason Dittmann, investigador en el Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian (Estados Unidos) y autor principal del artículo que expone la investigación [1].

Este exoplaneta es, de momento, el único descubierto en su sistema y fue detectado a través de las instalaciones de MEarth dependientes del Harvard-Smithsonian. Sin embargo, tras su detección se quisieron afinar más los resultados con HARPS (High Accuracy Radial velocity Planet Searcher), el mayor detector de exoplanetas basado en tierra, es decir, sin salir al espacio. Tras analizar los datos se llegó a la conclusión de que es el exoplaneta potencialmente más habitable y, por lo tanto, podría ser el mejor candidato donde buscar señales de vida.

[1] Dittmann, J.A. et al. (2017). “A temperate rocky super-Earth transiting a nearby cool star”. Nature, DOI: 10.1038/nature22055 (leer artículo).

Imagen de cabecera: Representación del exoplaneta LHS 1140b pasando por delante de su estrella -transitando- donde se ha querido resaltar su atmósfera, reperesentada en azul alrededor del planeta || Créditos: M. Weiss/CfA (ampliar).

Antonio Pérez Verde
Responsable de Comunicación del XXIII CEA.

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