Totanés y su crómlech

Totanés y su crómlech

¿Cómo medían el tiempo nuestros ancestros? Al no haber ni relojes ni calendarios no existían los conceptos de semanas, horas o minutos. El modo que tenían era usar los astros como método de medida.

Era relativamente sencillo darse cuenta de que los movimientos del Sol son periódicos. De hecho, si nos fijamos en la posición del Sol en los momentos de salida y puesta a lo largo de un año, vemos que obedecen a un recorrido determinado que viene marcado por dos extremos. Hoy, esas dos posiciones tienen lugar hacia el 23 de junio y 23 de diciembre y las conocemos como solsticio de verano y solsticio de invierno, respectivamente.

Nuestros ancestros se dieron cuenta de estos movimientos. Marcaron estos extremos de tal forma que una sombra que apuntase hacia un lugar determinado indicaba que estamos en uno de esos días en los que el Sol sale o se pone en el lugar más extremo de su recorrido. Las construcciones que fueron realizadas con materiales no perecederos, como rocas, algunas de ellas han llegado hasta nuestros días.

También pudieron marcar el punto medio de esos recorridos. De esta forma obtendrían una ubicación para la puesta y salida del Sol que se repetiría dos veces al año. Estos días tienen lugar hacia el 23 de marzo y 23 de septiembre y los conocemos como equinoccio de primavera y equinoccio de otoño, respectivamente

Les cuento esto porque en la localidad de Totanés (Toledo) se ha confirmado la existencia de una estructura creada por el hombre. Consiste en una serie de rocas dispuestas en forma circular en un conjunto que mide unos 12 metros de diámetro. A este tipo de estructuras se las conoce como “crómlech”.

Además de esta estructura circular, se han detectado una serie de rocas aparentemente aisladas al círculo y que están situadas a aproximadamente un metro de manera exterior a él. El pasado domingo se puso de manifiesto la alineación de dos de estas rocas con la salida y puesta de Sol. Cientos de personas así lo corroboraron por haberse llevado a cabo una serie de actividades para conmemorar el equinoccio y dar a conocer el descubrimiento. Entre los asistentes se encontraba Ángel Felpeto, consejero de Educación, Cultura y Deporte de la JCCM.

totanés

Crómlech de Totanés || Créditos: A. Pérez Verde.

También se están confirmando alineaciones con respecto a los solsticios lo que indicaría que este crómlech pudo haber sido usado como calendario, algo fundamental para dominar la agricultura y clave para que nuestros ancestros dejaran de ser nómadas y se convirtieran en sedentarios.

Con un poco de suerte, pronto conoceremos más datos de este nuevo hallazgo y volverán a demostrar que el ser humano no solo comprendía los movimientos de los astros sino que también los utilizaba a su favor. De hecho, en el XXIII CEA que se celebrará en Cuenca del 1 al 4 de noviembre, charlas y talleres nos hablarán de cómo observar el cielo con nuestra vista como única herramienta.

Antonio Pérez Verde
Responsable de Comunicación del XXIII CEA

Imagen de cabecera

  • Puesta de Sol el día 22 de septiembre de 2018 || Créditos: Cota 667 (Ampliar).

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