Así eran las minas romanas: visitamos La Condenada, en Osa de la Vega (Cuenca)

La provincia de Cuenca está repleta de minas de las que los romanos extraían Lapis Especularis. Poco a poco muchas de ellas están viendo la luz y hemos visitado la de La Condenada en Osa de la Vega. Sólo ha pasado un año desde su apertura al turismo y es la gran atracción de la localidad conquense.

Cuenca fue centro neurálgico del Imperio Romano. De la provincia salieron los mayores y mejores minerales de Lapis Especularis, el cristal de todo el imperio salía de la provincia conquense, y muchas minas están siendo rehabilitadas para ser visitadas.

Desde hace un año La Condenada en Osa de la Vega abría sus galerías al turismo y según nos explican, lo que pueden ver los visitantes es lo mismo que dejaron los romanos el día que abandonaron este lugar.  Explican cómo están las salas, cuáles son las galerías y cómo se hacen las picadas y los grafitis del interior de la mina.

Huella de las herramientas de los romanos en La Condenada

En muchos casos, en el interior de la mina, se aprecia a la perfección las picadas y el saqueo que realizaron los romanos para extraer este espejuelo, incluso se aprecia la huella de las herramientas que dejaron los romanos, hace ya más de dos mil años.

Y en las galerías, encontramos huecos para lucernarios y un sinfín de grutas, casi un kilómetro de galerías. Además, la mina sirvió de refugio en tiempos de guerra o de necrópolis en época visigoda.

La visita de dos horas se adapta a todos los públicos y se recomienda reservar con 2 meses de antelación ante la gran expectación que está levantando.

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