Las compras online y la flexibilización del sector marcan las rebajas de verano

Susana Palomo Gómez
Seguir al autor

Desde su liberalización en julio de 2012, los comercios pueden efectuar rebajas durante todo el año. Hasta entonces, y a diferencia de otro tipo de descuentos o promociones, sólo podían tener lugar dos veces al año y durar como mínimo una semana y máximo dos meses.

Tradicionalmente, la campaña de verano comenzaba el 1 de julio, una fecha que este año el grupo Inditex (Zara) y El Corte Inglés adelantarán al 30 de junio, por primera vez y para evitar coincidir con la operación salida.

Los comerciantes coinciden en que las ventas crecerán durante las rebajas estivales impulsadas, entre otros factores, por el auge del turismo, al tiempo que discrepan en si este periodo de descuentos debería estar de nuevo acotado para recuperar el efecto llamada que provocaban sobre los consumidores.

Buenas previsiones

El comercio de proximidad prevé llevar a cabo una campaña de rebajas de verano que destaque por su brevedad e intensidad y por un incremento en las ventas del 2% que, en determinadas regiones, podría alcanzar el 5% gracias a la climatología favorable y el impulso del turismo.

Recomendaciones a los consumidores

Coincidiendo con el periodo de rebajas de verano, el Gobierno regional ofrece una serie de recomendaciones a los consumidores y usuarios acerca de sus derechos a la hora de realizar sus compra.

De hecho, los comerciantes siempre deben ofrecer a precio reducido, al menos, la mitad de los artículos puestos a la venta.

Los productos que se rebajen deben pertenecer a las existencias que el comerciante dispusiese al menos un mes antes.

Asimismo, en la indicación del precio sobre cada producto deberá figurar tanto el precio anterior como el nuevo rebajado.

En cuanto a la práctica extendida en estas fechas de anunciar promociones u otras ofertas, debe tenerse en cuenta que los comercios pueden compaginar cualquier tipo de promoción en el mismo establecimiento (ofertas y promociones, rebajas, saldos) siempre y cuando exista la debida separación entre ellas.

En estos casos, siempre se ha de informar de los productos que se promocionan, de las fechas que dura la promoción y de sus precios.

En el supuesto de las liquidaciones, éstas no pueden coincidir con ninguna otra actividad comercial ya que solo se contemplan si se ponen a la venta todos los restos de una temporada, si cesa la actividad o bien por cierre del local.

El consumidor debe conservar las facturas y tickets de compra, pues deberá disponer de ellas en caso de reclamación.

Y es aconsejable priorizar aquellos establecimientos que exhiben el distintivo de estar adheridos al Sistema Arbitral de Consumo, pues en caso de tener que reclamar podrá resolver su conflicto de forma amistosa, rápida y gratuita.

En el caso de compras online, se deben elegir formas de pago seguras, ya sea por transferencia, tarjeta o a través de plataformas especializadas y, en cualquier caso, se recomienda comprobar si al inicio de la barra de direcciones aparece 'https', lo que indica que la página está utilizando una conexión segura.

Tras realizar la compra, es recomendable conservar todos los correos electrónicos de confirmación que reciba en relación con su compra y comprobar las compras realizadas con los extractos de su tarjeta, de forma que pueda identificar los cargos no reconocidos.

Además, se debe tener siempre presente que el criterio para realizar una compra responsable en rebajas es que realmente se necesite lo que compramos, no dejarnos llevar únicamente por un precio rebajado.

Contrataciones

En esta campaña de rebajas de verano se va a contratar a 5500 personas en la región, un 3 por ciento más que en 2016. El sector de la distribución y el comercio son los que generan mayor número de empleos.

Temas

¿Desea recibir alertas con las últimas noticias?

not_supported_text.placeholder