La producción de ropa tiene un alto coste medioambiental

Tania Franco Rodríguez

La industria textil es la segunda más contaminante del mundo, se fabrican toneladas de prendas y solo se recicla el 1% de ellas.  Además, las estadísticas dicen que únicamente nos ponemos el 20% de la ropa que tenemos en nuestro armario.

Según el Global Fashion Agenda, en su estudio Pulse of the Fasion Industry (2017),  el consumo mundial de prendas es de 8,5 kilos por persona. Este estudio señala que en el año 2030 se alcanzarán 130 millones de toneladas, lo que supondrá un consumo promedio de 11,86 kilos por persona. La Asociación Ibérica de Reciclaje Textil (ASIRTEX) apunta a la ropa como “el residuo olvidado del siglo XXI”.

Este derroche de recursos conduce a las 5R con las que la ropa puede ayudar a proteger el planeta: reducir, reparar, reusar, recuperar y reciclar. Las 5R más sostenibles.

¿Qué significan las 5R?

Reducir: Evitar la compra compulsiva, por ocio o aburrimiento. Es importante pensar si de verdad se necesita y si es una compra necesaria, mejor apostar por prensas hechas con materiales ecológicos o fabricadas con reciclados.

Reparar. Muchas prendas tienen solución con un pequeño arreglo y pueden alargar su vida útil. Estos gestos que contribuyen a reducir las emisiones de CO2 o las microfibras de plásticos que se vierten a los océanos, además de dar auge y protagonismo al sector de la reparación.

Recuperar. Es el momento de revisar armarios familiares y recuperar primorosas prendas antiguas, “vintage”, que viven su particular revival gracias a las propuestas de los diseñadores.

Reusar. Prendas y calzado que se queda pequeño se puede donar entre, intercambiar o vender o bien donarlos a organizaciones solidarias que puedan distribuirlos allá donde se necesite. Todo puede tener una segunda, tercera o cuarta vida antes de que acabe en un vertedero.

Reciclar. El ciclo de consumo compulsivo en el que se encuentra la sociedad conduce a jubilar las prendas antes de tiempo, lo que se traduce en tirar dinero y generar toneladas de basura, que casi nunca van al contenedor de reciclaje.

El UPCYCLING

Como remedio en los países nórdicos ha nacido el Upcycling. Consiste en el aprovechamiento de objetos. Normalmente se parte de un material u objeto base cuyo destino sería el reciclaje, pero gracias a este nuevo recurso y a la creatividad, se convierte en algo nuevo con una nueva funcionalidad. Mariola Marcet ha sido la encargada de importar a España este nuevo concepto. En Castilla-La Mancha también se pueden encontrar talleres de Upcycling, en concreto, en la biblioteca José Hierro de Talavera de la Reina.

Por todo ello, la moda sostenible se ha convertido en tendencia y es una solución que lucha contra el fast-fashion y el alto coste medioambiental.

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