"No tenía liberación por ningún sitio": La difícil conciliación de las madres durante la pandemia

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Tania Franco Rodríguez
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La conciliación siempre ha sido una preocupación para las familias, pero esto se ha agravado con la pandemia. Es por ello, que muchas madres han tenido que hacer malabares y sacrificios para poder compatibilizar ambas tareas. Desde reinventarse en una nueva profesión hasta tener que adaptar el horario a sus nuevas rutinas. Esta es la situación de cuatro madres a las que ha entrevistado CMM Digital.

Algunas, han tenido la posibilidad de teletrabajar y otras, se han visto con la dificultad de no saber qué hacer con sus hijos. Los datos hablan por sí solos. Una macroencuesta llamada "Las Invisibles" y realizada a más de 100.000 mujeres por La Asociación Yo No Renuncio del Club de Malasmadres ha demostrado que el 37% de las madres han sufrido algún tipo de discriminación laboral derivada de su maternidad.

Según mantiene la Asociación española Más Familia, hace más de 20 años que se aprobó la primera ley sobre conciliación en España. Su principal objetivo: promover la conciliación familiar y laboral de las personas trabajadoras, flexibilizar los permisos de maternidad y paternidad, prohibir el despido por embarazo y la creación de una nueva prestación económica por riesgo durante el mismo.

Pero, aún con la ley establecida, siguen existiendo problemas que dificultan la posibilidad de esta conciliación. El 68% de las encuestadas hubiera tenido más hijos e hijas si contara con mejores medidas de conciliación. Además, a esto hay que sumarle la crisis sanitaria en la que nos encontramos.

Madre y youtuber, es la historia de Iomara

Iomara de 31 años,  más conocida como Perseida, tiene 3 hijos y es youtuber. En su canal comenta series turcas y hace reseñas literarias. Desde el confinamiento, decidió centrarse en su hobbie: grabar vídeos. Gracias a eso, ha podido adaptarse los horarios de trabajo "como ha podido".

Aún así, Iomara ha asegurado que ha tenido que abandonar parte de su trabajo por cuidar a sus hijos. "Son muy pequeños y cuando se ponen malos hay que atenderlos, mi prioridad son mis hijos".

Uno de ellos tenía solo 3 meses cuando se estableció el confinamiento. La búsqueda de un trabajo que le permitiera conciliar con el cuidado de sus hijos fue imposible. "Eso fue para mí un shock muy grande, fue un cambio de vida radical, no tenía tiempo para mí", mantiene Iomara.

Por suerte, ahora sus hijos son más grandes y ha podido establecer una rutina para compaginar ambas cosas, pero al principio de la pandemia esto era casi imposible.

La conciliación con hijos y personas dependientes

Laura Cristina tiene 35 años y es administrativa. El 9 de marzo, días antes de que se estableciera el estado de alarma en el país, nació su hija más pequeña . “Salí un poco desorientada por la situación, tenía que comprar pañales y no podía, necesitaba las cosas básicas del día a día para cuidarla y me encontré con que no podía hacerlo”. Es lo que cuenta esta madre que confiesa que se sintió abrumada teniendo que cuidar de 3 hijos y de dos personas mayores a la vez, siendo, además, una de ellas dependiente.

Después de cuatro meses de baja por maternidad, Laura tuvo que incorporarse al trabajo. "Después de cuatro meses me incorporé al trabajo y la situación empeoró, ya que tenía que hacerme cargo de mi familia y del trabajo a la vez. Esto conllevaba no tener horarios y estar disponible todo el día para ellos. Un bebé te necesita todas las horas del día, me he visto sentada con mi hija enfrente del ordenador”, asegura Laura Cristina.

Cuando los niños empezaron el colegio, Laura y su marido decidieron ampliar la casa para evitar que los abuelos estuvieran en contacto con los pequeños. Esto suponía el doble de trabajo para ella, al tener que estar desinfectando continuamente todo.

"Además, en esta situación me encontré sola, ya que mi marido tenía que ir a su trabajo porque su oficio no le permite teletrabajar. Me encontré metida en una guardería, geriátrico, y a la vez, tenía que seguir con mis tareas laborales. No podía perder el trabajo porque necesitábamos el dinero".

"Prefiero ir a la oficina a teletrabajar en casa con la niña"

En la encuesta realizada por La Asociación Yo No Renuncio del Club, de Malasmadres, el 43% de las mujeres cree que la facilitación del teletrabajo en empresas mejorará y el 21% que se flexibilizarán más los horarios laborales. Pero también hay muchas mujeres que prefieren ir a la oficina antes que quedarse en casa teletrabajando y cuidando de sus hijos a la vez.

Este es el caso de Paloma, tiene 50 años y una hija de cinco. Ella asegura que su horario era el mismo: "Tenía el mismo horario, porque como normalmente vivo en el trabajo, todo siguió igual, pero con la dificultad de cuidar de mi hija a la vez".

Paloma asegura que se ha sentido con mucha presión psicológica por tener que compaginar ambas cosas en un mismo espacio: "La niña necesita mucha atención cada hora, entonces tienes que dejar el trabajo para luego seguir. Para mí ha sido una presión, prefiero ir a la oficina a teletrabajar en casa con la niña porque terminas sin hacer bien las dos cosas".

El teletrabajo: la solución de la conciliación familiar

En el lado contrario, encontramos a Susana Rodríguez, de 45 años. Es Infografista 3d y teletrabajaba antes del confinamiento. Ella tiene ocho horas laborales, pero puede repartírselas como quiera a lo largo del día. "Tenía 8 horas de trabajo repartidas como yo quisiera. Trabajo para una empresa joven que ha cambiado un poco el arquetipo en ese sentido de horarios rígidos y calentar silla “in situ”, asegura Susana.

Su horario ha sido como un puzzle,  "Voy cuadrando horas y siempre tengo que sacrificar algo. Si me pongo el horario por las mañanas, llevo al peque al cole, saco al perro y después me pongo a trabajar, pero sacrifico las tareas de la casa. Si me pongo el horario por la tarde-noche, tengo paz total, pero sacrifico horas de sueño. Siempre hay que sacrificar algo y procuro que no sea ni el trabajo ni la familia".

Susana, sin embargo, prefiere teletrabajar porque le permite conciliar mejor y ahorrar tiempo en transporte. Ella asegura que debería cambiar la mentalidad del empresario que piensa que los trabajadores tienen que “calentar la silla” para producir mejor. "Dejando al trabajador la responsabilidad de sacar el trabajo desde casa, el propio trabajador se implica muchísimo más. Las empresas jóvenes vienen pisando fuerte y cambiando estereotipos", mantiene esta madre.

En definitiva, han sido muchas madres las que se han tenido que enfrentar a este nuevo reto. Teletrabajar no ha significado poder cuidar de tus hijos. En cada familia la conciliación se ha llevado de una forma completamente distinta y cada madre ha intentado adaptarse a la situación sin que sus hijos sufrieran las consecuencias.

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