Bruselas anuncia que los envíos de vacunas vía Covax a países sin recursos "serán pronto"

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“Solo estaremos a salvo si el mundo entero está a salvo”. Así ha anunciado la presidente de la Comisión Europea, Úsula Van Der Layen el envío “pronto” de dosis. La UE duplicará su aportación a Covax con 500 millones de euros adicionales en el apoyo europeo a la iniciativa Covax de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Un instrumento para asegurar el acceso global a la vacuna contra la covid-19, lo cual duplica la financiación que había otorgado hasta ahora a este instrumento.

Este aumento, así como una ayuda adicional de 100 millones de euros para contribuir a la distribución de la vacuna en África, en la cumbre virtual de líderes del G7 que tenido lugar la semana pasada bajo la presidencia del Reino Unido.

Con este incremento, la contribución total de la Unión Europea a Covax alcanzará los 1.000 millones de euros.

También EE.UU. anunciará durante esta reunión una donación inmediata de 2.000 millones de dólares para el desarrollo y la distribución equitativa de las vacunas contra la covid-19 a nivel global, y de otros 2.000 millones más en los próximos meses, dijo una alta funcionaria estadounidense.

La cooperación internacional ante la pandemia del coronavirus centró la reunión,  la primera con Joe Biden como presidente de Estados Unidos, Mario Draghi al frente del Gobierno italiano y Yoshihide Suga como primer ministro japonés.

 

El G7 celebró este pasado viernes el regreso de Estados Unidos al multilateralismo con un llamamiento a coordinar el desarrollo y la distribución de vacunas contra la covid-19, pero sin ofrecer soluciones concretas a la desigualdad del reparto entre países pobres y ricos.

La reunión preparatoria para la cumbre que el Reino Unido organizará en Cornualles (sur de Inglaterra) en junio sirvió para que los líderes de los países más industrializados diesen la bienvenida al nuevo presidente estadounidense, Joe Biden, y marcasen su objetivo de hacer de este año “un punto de inflexión en el multilateralismo”.

Tras la noticia, adelantada por Biden y oficializada , de que EE.UU. regresa al Acuerdo de París sobre el clima, la lucha contra la covid-19 centró las conversaciones.

Un portavoz del primer ministro británico, Boris Johnson, explicó tras el encuentro virtual que los líderes convinieron en “garantizar que las vacunas, las terapias y los diagnósticos del coronavirus lleguen a quienes lo necesiten, estén donde estén en el mundo”.

En el comunicado final del G7, esta voluntad también quedó expresada en la determinación de trabajar junto a la Organización Mundial de la Salud (OMS) para acelerar la creación y reparto de vacunas, incrementar la capacidad de manufacturarlas, compartir mejor la información y promover prácticas transparentes y responsables.
Sin embargo, las buenas palabras no encontraron necesariamente un correlato en la práctica.

Johnson defendió su decisión de donar sus excedentes de vacunas a los países en desarrollo, después de haber inmunizado, eso sí, a toda la población británica.
Pero el presidente francés, Emmanuel Macron, apuesta por destinar ya el 5 % de las reservas de Europa y EE.UU. hacia los países africanos, de forma que al menos se pueda vacunar al personal sanitario.

Macron cuenta, según dijo en una entrevista con el diario Financial Times (FT), con el respaldo de la canciller alemana, Angela Merkel, quien por su lado anunció en la reunión que su país aportará 1.500 millones de euros adicionales a la iniciativa global Covax de vacunación en los países menos desarrollados.

La presidencia británica puso sobre la mesa el “valor potencial” de un tratado global sobre la salud de cara a futuros riesgos sanitarios, algo que será abordado en una próxima cumbre en Roma y que la UE, a priori, ve con buenos ojos.

Mientras debatían los líderes, crecían las voces que se interrogan sobre los derechos de las farmacéuticas sobre las vacunas, a las que se sumó el propio Macron en su entrevista con el FT: si las empresas no cooperan, “inevitablemente surgirá la cuestión política de la propiedad intelectual”, dijo.

 

Misión: fortalecer Covax

Treinta y tres países de América Latina están suscritos al mecanismo Covax y la lucha de los de menores recursos contra la covid-19 dependerá casi exclusivamente de las dosis que la OMS les otorgue.

Por eso el titular de esa agencia de la ONU, Tedros Adhanom Ghebreyesus, agradeció este pasado viernes que países como EE.UU., Francia, Alemania y Reino Unido hayan anunciado nuevos compromisos con Covax para el reparto global de vacunas anticovid.

 

 

El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, ha denunciado este domingo que no se ha permitido que el país adquiera “con la rapidez de otras naciones” la vacuna contra el coronavirus, tras resaltar que “los países más ricos han acaparado el 93 por ciento de las vacunas” y no se ha respetado “la solidaridad” prometida por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

A través de su cuenta de Twitter, el presidente hondureño ha lamentado “el triunfo de inequidad” y ha lamentado que el país centroamericano ha confiado “demasiado en el multilateralismo”.

“La carrera por obtener la vacuna COVID-19 ha mostrado la fuerza del mercado sobre los organismos encargados de darle más equidad al mundo Globo terráqueo con Europa y África. Los países más ricos han acaparado el 93 por ciento de las vacunas”, ha manifestado Orlando Hernández.

También ha añadido el líder que no se ha respetado “la solidaridad que la OMS vía COVAX” prometió.

La Autoridad Nacional Palestina espera también la llegada este mes de un cargamento de 37.000 dosis mediante el mecanismo gratuito Covax, de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y ha anunciado un acuerdo con la británica AstraZeneca para recibir dos millones más.

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