Portugal lucha contra un gran incendio, el más complicado del verano

Tres incendios forestales declarados en el centro de Portugal han movilizado este domingo a 1.000 efectivos de bomberos y han obligado a las autoridades del país a evacuar aldeas. Hay veinte heridos, entre ellos, ocho bomberos y un civil que está grave con quemaduras de primer y segundo grado.
Los fuertes vientos hacen más difícil que los bomberos puedan apagar las llamas, que comenzaron el sábado por la tarde en Castelo Branco, una localidad situada a 225 kilómetros al noreste de la capital del país, Lisboa.

Durante la madugada se ha conseguido controlar dos de los tres incendios, aunque se sigue trabajando sobre el terreno para terminar de extinguirlos. Este domingo sigue activo el fuego de Vila de Rei que tiene una longitud total de 25 kilómetros y, a pesar de que el 90 % de su área ya fue dominada, las reactivaciones -en un perímetro de 50 kilómetros- eran constantes y los medios no podían atender tantos focos, sobre todo desde primera hora de la tarde.

Cerca de 800 bomberos trabajan exclusivamente en este fuego, a los que durante la mañana se unieron varios aviones y helicópteros, para unos trabajos que están siendo dificultados por el tipo de terreno y la cantidad de aldeas que proteger.
Protección Civil informó de que hubo varias evacuaciones y no descarta realizar más si fuese necesario.
Además, el comandante señaló que todavía no hay un cálculo del área afectada por las llamas, pero se trata de un “incendio grande” que ya ha afectado a varios miles de hectáreas.

Las próximas horas serán complicadas y la noche tendrá en vilo a las numerosas aldeas de las comarcas afectadas, ya que el escenario es de mucha incertidumbre, debido a que los frentes con mayor actividad, en la comarca de Mação, no cesan en su avance y consumen cientos de hectáreas de pino, monte bajo y eucalipto, sobre todo.

La Policía Judicial portuguesa anunció que detuvo a un hombre de 55 años sospechoso de iniciar un fuego cerca de la ciudad de Castelo Branco, aunque la “rápida intervención” de los bomberos en este caso impidió que la situación alcanzase proporciones mayores.

Nube de humo en Extremadura

Extremadura ha amanecido este domingo cubierta por el humo que ha traído de Portugal el viento, acompañado de ceniza, olor a quemado y baja visibilidad, una nube más intensa cuando más al oeste y que ha afectado a ciudades como Badajoz, Cáceres y Mérida.
Pero el humo por sí solo no hubiera creado estas condiciones, ya que para formar esa nube se han dado unas determinadas condiciones atmosféricas de anticiclón y altas presiones.

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