Juagadas a quemarropa

15/11/2022 13:42

Duración del video 55m 2s

El 'asesino de la baraja', un joven de 25 años, natural de Puertollano, mantuvo en jaque a las fuerzas de seguridad del estado durante los primeros meses del año 2003. Hasta julio de ese año, cuando decidió entregarse voluntariamente en su localidad natal, “harto de la ineficacia de la policía”, según su propia confesión.
La espiral criminal de Alfredo Galán duró de enero a marzo de 2003 y arrojó un sangriento saldo de 6 víctimas mortales y dos heridos graves. Madrid estaba expuesta, en palabras de Manuel Marlasca, periodista especializado en investigación, a “un asesino que mataba en cualquier momento, en cualquier lugar y a cualquier persona”.
Alfredo Galán, exmilitar y vigilante de seguridad durante la comisión de los crímenes, fue calificado por Juan José Carrasco, el psiquiatra forense que lo examinó, como un depredador humano. “Quería experimentar la sensación de quitar la vida a un ser humano –declaró Galán- y tras probar la primera vez con el portero y no sentir especialmente nada, excepto una indiferencia total, opté por continuar”.
En 2005, fue juzgado y condenado a 142 años y 3 meses de prisión, de los que cumplirá un máximo de 25. Durante la vista oral, se negó a responder preguntas. Desde entonces, guarda silencio. Cumple condena en la cárcel de Herrera de la Mancha (Ciudad Real). En 2028, podría salir en libertad.

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