SANIDAD
Castilla-La Mancha es la segunda comunidad con mayor cobertura en la detección precoz del cáncer de mama según un estudio del Ministerio de Sanidad
Cerca del 80% de castellanomanchegas con una edad comprendida entre 50 y 69 años se han realizado una mamografía según datos recogidos en la Encuesta de Salud de España
Una paciente se somete a una mamografía en un centro sanitario de Castilla-La Mancha
Un 79,96% de mujeres de entre 50 y 69 años se han sometido a una mamografía en Castilla-La Mancha en los dos años previos a la Encuesta de Salud de España 2023, llevada a cabo por el Ministerio de Sanidad. Dato que sitúa a la región en segunda posición en cuanto a cobertura del programa de detección precoz del cáncer de mama y que rebasa con holgura la media nacional marcada por un 67,96%.
Castilla-La Mancha con una cifra cercana al 80% supera ampliamente la media nacional de mujeres que participaron programas de detección del cáncer de mama, situada en un 68%.
En primera posición se encuentra Galicia con un 83,57%. Tras Castilla-La Mancha, se sitúa Murcia en tercer lugar con 79,6% y en cuarta posición Extremadura, con un porcentaje del 78,54% de mujeres que han declarado haberse sometido a la prueba dentro del intervalo de edad recomendado.
El Ministerio de Sanidad aclara que el estudio recoge todas las mamografías indicadas por las participantes. Desde aquellas que tuvieron lugar dentro de un programa organizado de cribado o por iniciativa clínica y hasta las que se desarrollaron por cualquier otro motivo asistencial.
La media nacional está aún muy lejos de los datos que se obtuvieron antes de la pandemia en la que llegaba al 81,5% de mujeres sometidas a un cribado.
Los datos que engloban a todas las regiones indican que el cribado del cáncer de mama sigue por debajo de los niveles previos a la pandemia que marcaban un 81,5% en 2017, lo que supone un 13,5 puntos más con respecto a los datos del estudio de 2023.
La causa de esta bajada podría ser el aumento de las desigualdades en el acceso a estas pruebas, traducidas en una menor participación de mujeres de grupos más desfavorecidos. Este factor a su vez dificultaría la continuidad y periodicidad de la participación en estos test sanitarios. Dos elementos fundamentales para que los programas de detección precoz sean efectivos.