ACCIDENTE FERROVIARIO
Buenas noticias desde Alcázar: el padre de María asegura que su hija evoluciona favorablemente
Pide ayuda para localizar a su compañera, María del Carmen García Guevara, que sigue desaparecida
Vicente Jiménez, padre de una joven herida en el accidente de tren de Urda
Pequeñas dosis de buenas noticias están llegando desde Alcázar de San Juan (Ciudad Real), sobre la evolución de los heridos.
Vicente Jiménez, padre de una de las jóvenes heridas en el accidente ferroviario de Urda, ha compartido la evolución favorable de su hija María.
El testimonio se ha producido a las puertas del Hospital Universitario Mancha Centro de Alcázar de San Juan (Ciudad Real), donde permanece ingresada su hija tras el grave accidente ferroviario ocurrido el miércoles 28 de octubre en las inmediaciones de Urda (Toledo).
Vicente ha explicado que su hija ha experimentado una mejoría en su estado de salud: "Abría los ojitos y nos veía, pero no podía hablar porque está con sedación. Pero está mejor", ha afirmado, mostrando cierta esperanza después de las horas de incertidumbre vividas tras el accidente.
Su compañera de trabajo no aparece
Vicente no ha perdido la oportunidad para hacer un llamamiento de ayuda para encontrar a la joven que acompañaba a su hija, que también viajaba en uno de los trenes siniestrados.
María del Carmen García Guevara, de 26 años, que sigue desaparecida, es compañera de trabajo de su hija María.
Vicente mostró una imagen de María del Carmen, confesado que la familia está "desesperada" por encontrar a su hija.
Vicente Jiménez informa de la mejora de su hija, accidentada en el siniestro de Urda (Toledo)
La petición se suma a los numerosos llamamientos que familiares y allegados están difundiendo a través de las redes sociales para tratar de localizar a las personas que viajaban en los convoyes afectados por el siniestro.
Se enteraron del accidente por televisión
La familia de María se enteró del accidente por las noticias.
Vicente tiene otra hija, que fue quién dio la voz de alarma a sus padres sobre que María estaba en uno de los trenes siniestrados y que era incapaz de localizarla.
Un hombre, aun con identidad desconocida, contactó con Vicente para comunicarle que estuvieran "tranquilos", que había "sacado a María de los escombros".
Vicente pudo tener una breve conversación con su hija mientras el SAMUR le trasladaba al hospital: "estaba muy mal, con un ataque de ansiedad tremendo. Decía que se moría".
María llegó muy delicada al Hospital Universitario Mancha Centro de Alcázar.
Directa a la UCI, e intubada, se le realizaron varias operaciones muy duras para "intentar que salve la noche", según afirmó su progenitor.
"Gracias a su juventud y a su físico, han podido estabilizarla", confesó Vicente, ya que los médicos le comentaron que llegó muy grave tras perder mucha sangre.