ENERGÍA
En la nueva realidad internacional, la energía está en el centro del tablero
El Instituto Español de Estudios Estratégicos y la empresa Repsol analizan en profundidad la relevancia de la energía en nuestras sociedades y, por tanto, en la nueva era de competición entre potencias globales.
Presentación de 'Energía y Geoestrategia 2026'
El panel de expertos que ha elaborado el estudio 'Energía y Geoestrategia 2026' dibuja un panorama actual en el que la energía, como el auténtico motor que está en la base del funcionamiento de nuestras sociedades, se ha colocado en el centro del tablero global.
Como subraya el director del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (Ceseden), el teniente general Miguel Ballenilla, ya con la guerra de Ucrania se observó cómo la dependencia energética se puede convertir en una vulnerabilidad estratégica para uno o más países.
"Basta que se tensione un punto marítimo para que se vean afectados simultáneamente los precios de la energía, la seguridad del transporte marítimo y la libertad de acción de los estados"
Algo que se ha vuelto a poner de manifiesto con la crisis por el cierre del estrecho de Ormuz. Ballenilla señala que "basta que se tensione un punto marítimo para que se vean afectados simultáneamente los precios de la energía, la seguridad del transporte marítimo y la libertad de acción de los estados".
En un mundo que ha entrado en la era de la competición entre potencias (como EE. UU., China o Rusia), el dominio de las cadenas de suministro energético, los minerales críticos para industria y tecnología, la infraestructura, etc... se ha convertido en un arma en caso de conflicto o de simples diferencias y, por tanto, en una vulnerabilidad estratégica para los Estados.
De este modo, la energía ya no sólo debe ser sostenible, asequible y estar disponible sino que, además, hay que asegurarla. Y ahí es donde hay que actuar en este momento. En el ámbito europeo, el general Víctor Bados, director del Instituto Español de Estudios Estratégicos, afirma que es "ahora o nunca", hay que decidir "qué se quiere ser" y hay que ponerse de acuerdo en nuestra propia seguridad.
"Más tecnología y menos ideología"
A este respecto, el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, ha reivindicado poner sobre la mesa todas las tecnologías energéticas disponibles como petróleo, nuclear o el gas bajo el lema: "Más tecnología y menos ideología".
En esta línea, ha incidido en la importancia de los hidrocarburos, ya que el 97% de los transportes depende de los hidrocarburos y este porcentaje "no va bajar significativamente" en los próximos años.
Además, ha defendido que el refino sigue siendo la "columna vertebral" de la economía moderna, de manera que el 98% de las actividades productivas requieren de derivados petroquímicos en alguno de sus procesos.
El líder empresarial ha censurado que ante la crisis de suministro provocada por el bloqueo de Ormuz la respuesta de Bruselas pasa por insistir en la electrificación y el despliegue de energías renovables, algo que si bien considera que "tiene sentido a largo plazo", "en absoluto" va a resolver los problemas actuales.
Imaz cree que hay que hablar de energía nuclear, de petróleo, de gas, de combustibles renovables y de hidrógeno, entre otros ejemplos, de manera que para llegar a la neutralidad tecnológica Europa use todas las opciones disponibles.
Alternativas energéticas a largo plazo. Ejemplos en Puertollano, Ciudad Real
El contexto global actual ha añadido cierta urgencia a la necesidad de buscar alternativas para mantener el motor de nuestra economía en marcha en caso de problemas con el suministro o los transportes de las opciones actuales, como ya ha ocurrido.
Pero se lleva ya un tiempo investigando en esas alternativas a más largo plazo, como ha apuntado Josu Jon Imaz en el caso de Repsol.
En el complejo industrial de esta empresa en la localidad de Puertollano, Ciudad Real, se llevan ya a cabo diversos proyectos de cara al presente y al futuro, para tratar de reducir la dependencia energética actual.
Por ejemplo, el hidrógeno renovable es uno de ellos. Se producirá allí con el objetivo de ir sustituyendo el gas natural ‒del que se obtiene el hidrógeno convencional‒ por un gas de origen biológico producido a partir de residuos.
Los combustibles renovables son uno de los pilares de la estrategia de Repsol para descarbonizar la movilidad y optar por otras fuentes de energía.
Desde Repsol Puertollano, el directo, Antonio Lorenzo, nos explica estos proyectos: