TRIBUNALES
La cúpula de Interior con el Gobierno de Rajoy, en el banquillo por el caso Kitchen
Entre los testigos llamados a declarar figura la exsecretaria general del PP Y expresidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal
El exministro del Interior Jorge Fernández Díaz a su llegada al primer día del juicio de la Operación Kitchen.
Arranca en Madrid el juicio por el caso Kitchen, el presunto espionaje a Luis Bárcenas que lleva al banquillo a la cúpula del Ministerio de Interior con el Gobierno del PP de Mariano Rajoy.
Entre los acusados se encuentra el exministro Jorge Fernández Díaz y su secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez.
Entre los testigos llamados a declarar también figura la exsecretaria general del PP y expresidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, que estuvo imputada en este caso y después decayó su imputación. Declarará el próximo 23 de abril, el mismo día que lo hará el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy.
Precisamente, el PSOE ha pedido al tribunal de la Audiencia Nacional anular el juicio para investigar unos audios intervenidos al excomisario José Manuel Villarejo que cree que implicarían a la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal en la trama de espionaje al extesorero Luis Bárcenas.
Este partido, que ejerce la acusación popular, ha propuesto en el turno de cuestiones previas que se reabra la instrucción del caso Kitchen para poder investigar estos audios que, según la letrada Gloria de Pascual, nunca se han tenido en cuenta porque en su día se incorporaron a otra pieza del caso Villarejo, la número 34, y cuando se le levantó el secreto se pudo comprobar que "nunca" fueron analizados.
En esta causa, el PSOE pide 47 años y 10 meses de cárcel para el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz, 38 años y 3 meses de cárcel para el que fuera el segundo de Interior, el exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez y la misma pena para Villarejo.
Al contrario que el PSOE, en la primera jornada de este juicio la Fiscalía Anticorrupción, la Abogacía del Estado, la acusación particular que ejerce Luis Bárcenas y su familia, y la acusación popular del partido Podemos han declinado presentar cuestiones previas.
Junto al exministro del Interior, su ex número dos y Villarejo se sientan en el banquillo otros siete acusados por una presunta operación parapolicial que entre 2013 y 2015 se habría dirigido presuntamente a sustraer documentos comprometedores para el PP al extesorero de este partido Luis Bárcenas, en plena investigación del caso Gürtel y de la caja B del PP. EFE
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Juicio hasta el 30 de junio
El juicio, que se prolongará hasta el 30 de junio, ha arrancado a las 10.18 horas en la sede de la Audiencia Nacional en el polígono de San Fernando de Henares, donde esta semana está previsto que se centre hasta el jueves en las cuestiones previas que planteen los acusados.
A su llegada al tribunal, los diez acusados en este juicio han declinado hacer declaraciones ante los medios, a excepción del excomisario José Manuel Villarejo, que ha atribuido este caso a una "jugarreta" del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), junto con algunos mandos de la Guardia Civil para "desprestigiar" a la Policía Nacional.
Villarejo pide explicaciones sobre la actuación del CNI
Ataviado con una corbata de la Policía Nacional, Villarejo se ha reivindicado como comisario, aunque ya jubilado, y ha pedido explicaciones sobre la actuación del CNI de la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, una de las testigos citadas en este juicio, y ha tildado de "impresentable" al exdirector de dicha institución Félix Sanz Roldán, al tiempo que ha insistido en que los casos en su contra eran "humo".
Fernández Díaz y su número dos comparten banquillo con el entonces director adjunto de la Policía (DAO), Eugenio Pino, y varios comisarios, entre ellos Andrés Gómez Gordo, quien fuera asesor de la exsecretaria general del PP María Dolores de Cospedal cuando presidía Castilla-La Mancha, y el citado Villarejo, dado que este juicio es por una de las numerosas piezas del caso Tándem, la número 7.
El exministro de Interior y su secretario de Estado de Seguridad están acusados de dar la orden de espiar al extesorero del PP por medio de este operativo para sustraerle posibles pruebas sensibles para el partido y algunos de sus entonces dirigentes, hechos por los que la Fiscalía pide que sean condenados a 15 años de cárcel.
Para el resto de los acusados, las peticiones de pena del fiscal oscilan entre 2 años y medio y 19 años de cárcel, la petición más elevada, que es la que afronta Villarejo.
Los diez acusados (eran once, pero uno -el comisario Enrique García Castaño, El Gordo- ha sido eximido por enfermedad) de poner en marcha, entre 2013 y 2015, un engranaje de espionaje parapolicial con el fin de sustraer a Bárcenas y a su familia documentos que pudieran comprometer al que fuera su partido en plena investigación del caso Gürtel y de la caja B del PP, para lo que se habrían destinado fondos reservados.
Bárcenas declarará el 20 de abril en el juicio junto a su mujer Rosalía Iglesias como perjudicados y ha pedido una condena de 41 años de cárcel para Fernández Díaz y para su número dos.