EUROPA

Un día de teletrabajo, entre las medidas de la UE ante la posible escasez de combustible

La Comisión Europea también plantea a los estados miembros abaratar el transporte público para paliar la crisis energética.

GRAYS (Reino Unido), 14/04/2026.- Un buque cisterna de productos químicos y petróleo realizando entregas a las instalaciones de almacenamiento de gas y combustible en la Terminal Navigator./ Neil HallEFE

Redacción CMM
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La Unión Europea plantea un día de teletrabajo obligatorio a la semana y abaratar el transporte público para paliar la crisis energética. 

Se busca así paliar el efecto en la factura de la luz, el gas y el combustible por la guerra de Irán. La Comisión Europea también plantea a los estados miembros cerrar los edificios públicos siempre que sea posible.

De este modo, Europa se anticipa a la sombra de la escasez de combustible y propone a los países miembros medidas de ahorro.

Entre las más llamativas, "al menos una jornada de teletrabajo", reducir el precio de los transportes públicos, e incluso, hacerlos gratuitos, o cerrar edificios públicos cuando sea posible. 

La escasez de carburantes refinados ya compromete el repostaje en varios países de África o en Australia. Y, en Francia, mucho más cerca, el 12% de las estaciones de servicio ya han sufrido escasez de algún tipo de combustible.

El bloqueo en el estrecho de Ormuz mantiene en Europa la preocupación por la escasez de carburantes.

En números: desde el inicio del conflicto el precio del gas ha subido un 70 % y el del petróleo un 60 %.

La Comisión prepara ya una batería de medidas para reducir al máximo el consumo de combustibles y, entre otras cosas, barajan:

- Limitar la velocidad en autopistas y autovías en al menos 10 km por hora.

- Fomentar el uso de transporte público, con abaratmiento de costes o gratuidad.

- Impulsar el teletrabajo, al menos un día por semana y siempre que se pueda.

- Y restringir los vuelos de corta distancia.

De momento, son una serie de ideas que se presentarán a los dirigentes europeos la semana que viene, teniendo en cuenta que la situación de cada país es muy distinta.

Por ejemplo, España se encuentra a salvo de los problemas de desabastecimiento de diésel y gasolina que acecha a Alemania y que ya se nota en Francia, donde el 12% de las estaciones de servicio se ha quedado sin alguno de los carburantes que vende habitualmente, según ha confirmado el Gobierno francés.

El sector español asegura que el diversificado origen del crudo junto a la potente capacidad de refino del sistema garantizan el suministro.

Y fuera de Europa la situación empieza a ser preocupante

Como ya ha ocurrido en algunos puntos del planeta con el combustible para aviación -especialmente, en Asia-, el problema con el diésel y la gasolina en algunos países europeos empieza no a ser su precio sino su escasez por la guerra de Irán y el cierre del estrecho del Ormuz, por el que transita el 20% del petróleo mundial. 

En Australia, los agricultores se quedan sin fertilizantes mientras los de EEUU se quejan del precio, que no para de subir.

Para los que tienen que ir a trabajar lejos de casa y en coche, el transporte público ya es la primera opción para muchos de ellos.

Y lo puede ser aún para más gente si se abarata su precio.

También el teletrabajo, para los sectores que lo permitan.

22.000 millones de euros adicionales ha costado importar combustibles fósiles, según la Comisión Europea, desde que estallase la Guerra de Irán.