Filtros HEPA y ventilación entre clases: una fórmula para reducir los contagios por coronavirus en invierno

Poblete Hepas

Llega el invierno, y no va a ser posible mantener las ventanas de los colegios abiertas durante toda la clase para favorecer la ventilación y, con ello, reducir la posibilidad de contagio de coronavirus. ¿Qué se puede hacer? ¿Se deben poner en las aulas aparatos para limpiar el aire con filtros HEPA, como se preguntan muchos padres? Florentina Villanueva, experta castellanomanchega en calidad del aire, recomienda una estrategia triple: seguir ventilando entre clases, comprobar que esta ventilación es adecuada con medidores de CO2 y reforzar con aparatos de filtrado de aire con filtros HEPA. La experta desgrana, en conversación con CMM Digital, el tipo y coste de aparatos a tener en cuenta

Villanueva lleva años dedicada al estudio de contaminantes en aire exterior e interior. A principio de curso publicó un estudio para la OMS sobre el aire interior de la escuela y en estos momentos,  está inmersa en un proyecto para medir la ventilación y aerosoles en varios colegios de Ciudad Real. En concreto, lleva a cabo parte de su investigación en el colegio de Poblete. Los centros escolares de Castilla-La Mancha no han dejado de llamarla en estos últimos meses para pedirle consejo.

Hasta ahora, los índices de contagios en los centros escolares están por debajo del 1% en Castilla- La Mancha. Según las autoridades, los protocolos, que incluyen la ventilación, funcionan. Pero esa situación podría cambiar con la llegada del invierno, según la propia Villanueva advierte que como otros investigadores de la UCLM analizan las concentraciones de CO2, de partículas o aerosoles en espacios interiores.

La consejería de Educación, ante el debate generado, ha advertido este miércoles 21 de octubre que  no todos los purificadores de aire cumplen con la normativa y que en ningún caso estos sistemas sustituirán a la ventilación natural.

Primer paso: ventilación natural

Villanueva y su equipo llevan años recomendando que ventilemos las casas y en general, todos los espacios interiores para reducir los niveles de sustancias químicas. Ahora, en plena pandemia, el reto es reducir la concentración del virus en el aire.

Para ello, “es fundamental renovar el aire, algo que no se consigue en ocasiones con el simple hecho de abrir una ventana”, nos recuerda la investigadora.

Segundo: asegurarnos de que hay una buena ventilación con un medidor de CO2

Para tener la seguridad de que estamos ventilando bien, la mejor manera de saberlo es “medir el dióxido de carbono (porque la fuente de emisión de CO2 en las aulas son las personas)”. Así que Florentina recomienda que los colegios compren un medidor de CO2 para conseguir acercar lo máximo posible las concentraciones de dióxido de carbono a las recomendadas en interior (800 partes por millón, 400 suele haber en el exterior).

¿Qué medidor recomienda? Asegura que hay medidores online a precios económicos y con uno, utilizado una hora antes del recreo y de salir de clase, serviría para medir los niveles en todo el colegio.

EJEMPLO: Medición de CO2 en un aula con 20 niños de 8 años + profesor. Ventanas y puerta abiertas toda la mañana. Se ve el momento de entrada al aula (aumento CO2) y la salida al recreo sobre las 11.20 (CO2 disminuye). Siempre por debajo de 800 ppm.

Tercero: ventilación natural reforzada con filtros HEPA

En cuanto a la ventilación, “hay quien recomienda la ventilación cruzada para que haya corriente porque hay aulas que a pesar de tener todo abierto no tiene niveles aceptables. Y, si no es posible, hay quien incluso hace uso de ventiladores para mover el aire”. Pero según Villanueva, de nada sirve si no se purifica el aire. Para ello, en Poblete está utilizando aparatos portátiles con filtros HEPA.

“Los colegios no tienen que elegir entre pasar frío o aumentar los riesgos de contagio“, asegura la experta. “Hay más opciones y entre ellas, están estos equipos que filtran casi el 100% de las partículas. Y aunque el coronavirus es muy pequeño”, afirma, “está contenido en aerosoles de más tamaño y según estudios estos filtros contienen el aire viciado y los expulsa una vez limpio”.

En cuanto al coste de estos aparatos, es consciente de que los equipos más potentes son inasumibles por los colegios, pero por ello aconseja que se adquieran equipos portátiles con filtros HEPA que hagan tres renovaciones de aire a la hora, lo que sería suficiente, según su experiencia, si se combina con la ventilación natural entre clases y en el recreo.

Estos equipos se recomiendan no sólo por Sanidad para lugares no ventilados, sino por Harvard en su estudio de escuelas saludables.

¿Cuántos hay que coger? Si se complementa con ventilación, y siempre dependiendo del tamaño de la clase, quizá sea suficiente con uno. Estas son las cuentas que hace la experta. Un equipo no industrial con filtro HEPA tiene un caudal de aire de unos 470 metros cúbicos por hora. En una clase típica, de unos 150 metros cúbicos, resultaría, dividiendo, que el equipo haría unas tres renovaciones totales por hora. Los expertos recomiendan cinco. De ahí que Villanueva apueste por la ventilación natural reforzada con los filtros HEPA, utilizados durante los meses de invierno.

“No podemos actuar cuando la OMS tenga evidencias”

Y ante las reticencias de quien no cree que haya que utilizar estos filtros asegura que “tenemos que actuar ya, y tenemos que prevenir, ahora, no podemos actuar para cuando la OMS tenga evidencias” de que el coronavirus se transmite por aerosoles. Y por si hay dudas sobre la eficacia de los filtros HEPA, Villanueva ha realizado un experimento en su propia casa en donde ha utilizado un medidor de partículas ultrafinas tras poner el purificador de aire que utiliza en el colegio de Poblete.

Coste de estos equipos portátiles

Los filtros HEPA tienen una vida útil de seis meses a un año. Por ello con lo que uno valdría para todo el invierno. El equipo podría servir incluso para años posteriores a la pandemia para purificar el aire de las aulas incluso de pólenes y otras sustancias químicas. El coste del que utiliza en su ensayo es de 330 euros.

El aparato que recomienda tiene un prefiltro de carbono activo para eliminar los contaminantes orgánicos, que hay aspirar o cepillarlo una vez al mes.

El gasto de energía, según su propia experiencia en el colegio de Poblete, es de 30 euros al mes por tener enchufados 20 aparatos a la vez, uno en cada clase, durante 5 horas al día.

Ante este gasto, asumido en Poblete y otros municipios de Castilla-La Mancha por el ayuntamiento, hay centros escolares y AMPAS que ya han puesto esta fórmula en marcha o tienen en mente hacerlo a corto plazo.

 

 

 

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