El Hospital de Parapléjicos de Toledo presenta un exoesqueleto que permite caminar por las señales del cerebro

Daniel Urda Banegas
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Hoy se ha presentado en el Hospital de Parapléjicos, en Toledo, el proyecto Walk, una investigación que tiene como objetivo desarrollar interfaces cerebrales para controlar un exoesqueleto robótico que ayude a caminar a personas con problemas de movilidad causados por alguna lesión medular incompleta.

El director del proyecto, Jose María Azorín, ha explicado en Radio Castilla-La Mancha que este exoesqueleto permitirá a quien tenga su control realizar movimientos a partir de las directrices que lleguen desde su cerebro, "algo que hacemos a diario las personas que no hemos tenido ningún tipo de lesión medular".

"Es lo mas similar a un comportamiento natural de la persona", asegura.

Se trata de un sistema usable en un futuro que ayudaría a las personas con problemas de movilidad en su marcha o en su rehabilitación

¿Cómo lo hacen posible?

Para realizar esta conexión cerebro-exoesqueleto, colocan electrodos sobre el cuero cabelludo de la persona y, con la ayuda de algoritmos que reciben la señal que manda el cerebro, las traducen en movimientos a través del exoesqueleto.

En concreto, el proyecto consiste en decodificar aquellas señales que ocurren en el cerebro cuando queremos caminar, para detectarlas y guiarlas de forma externa, haciendo una especie de bypass de lo que sería la médula espinar y enviarlas al exoesqueleto (...) esto permitirá a la persona caminar", aseguraba el director.

Aunque hay diferentes tipos de señales que el cerebro emite, a la hora de desarrollar este exoesqueleto los investigadores se han centrado en las señales que las personas emiten de manera involuntaria.

Jose María Azorín pone un ejemplo: "cuando la persona quiere caminar, le decimos que se centre en pensar que está moviendo sus piernas (...) así se detectan una seria de algoritmos, un patrón cerebral asociado a ese pensamiento de que la persona está caminado. Esa información se envía al exoesqueleto para que este se mueva".

"Si no se detecta este comando porque la persona relajada, el exoesqueleto se mantendrá parado, de esta forma el que gobierna el control de ese exoesqueleto es el cerebro de la persona".

Avances en la investigación

Tal y como explica el experto, en el campo de la rehabilitación se esta tratando cada vez mas de reducir el número de electrodos que se aplican sobre el paciente, por ejemplo.

Algunas investigaciones recientes se están centrando en la posibilidad de insertar electrodos dentro del cuerpo humano para detectar esas activaciones.

De forma paralela al desarrollo de este innovador exoesqueleto, se han ido desarrollando otros, que utilizan otro tipo de tecnologías.

Una historia real

Uno de estos exoesqueletos sería el que ha permitido a Francisco José Segadura González, un motorista con lesión medular tras un accidente, mejorar en su rehabilitación.

Este exoesqueleto permite caminar con la ayuda de un ingeniero médico.

Le trató la doctora Carolina Redondo de Parapléjicos, cuando había hasta 30 pacientes por los pasillo del hospital.

Él cumplía los requisitos para probar el exoesqueleto por sus características físicas y su tipo de lesión.

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