En libertad el presidente de la Comisión Islámica en España, detenido por una presunta trama de financiación yihadista

POLICIA NACIONAL

Susana Palomo Gómez
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La Policía Nacional ha detenido este miércoles en Madrid y puesto en libertad provisional posteriormente a Mohamad Ayman Adlbi, presidente de la Comisión Islámica de España (CIE), en una operación antiterrorista en la que han sido arrestadas otros dos personas, han informado a Efe fuentes policiales.

Según ha adelantado El Confidencial y han confirmado a Efe esas fuentes, las detenciones de Ayman y de otras dos personas se han practicado en el marco de una investigación judicial contra una presunta trama de financiación yihadista con ramificaciones internacionales iniciada en 2019.

Se trata de la Operación Wamor que dirigió el Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional y que en junio de 2019 conllevó el desmantelamiento de una "sólida estructura empresarial que, presuntamente, canalizaba recursos para Al Qaeda".

Ese dispositivo fue desarrollado por agentes de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional, que también han efectuado este miércoles las detenciones y que continúan recabando indicios.

Según varias fuentes policiales consultadas por Efe la operación desarrollada este miércoles en Madrid forma parte de una "amplia" investigación relacionada con otras operaciones antiterroristas, si bien la conexión principal se establece con la operación Wamor de 2019.

Financiación yihadista con detenciones en Madrid, Valencia y Toledo

La célula que la Policía Nacional desmanteló entonces estaba dedicada a la financiación de grupos yihadistas que operan en Siria. Las diez detenciones y la decena de registros se practicaron en Madrid, en el municipio de Algete, así como en las provincias de Toledo y Valencia.

Los arrestados gestionaban negocios legales en España, pero ocultaban operaciones ilícitas con las que defraudaban a Hacienda y blanqueaban importantes sumas de dinero. Según informó el Ministerio del Interior, disponían de un entramado de empresas con las que generaban facturas falsas de forma masiva.

Fuentes de la investigación precisaron que esa estructura empresarial, dirigida por una clan familiar, contaba con negocios de alimentación, sanitarios, de transporte de mercancías y de compraventa de vehículos.

A través de esos negocios detraían dinero a una supuesta caja b, cuyos fondos destinaban presuntamente a dar soporte a Al Qaeda en la región siria de Idilb.

Para enviar el dinero se usaban diferentes métodos. Desde "correos humanos", maletas con dinero oculto, remesadoras o, sobre todo, la "hawala", un sistema de envío no regulado que emplea una red de mediadores que se sirven de sus negocios para hacer llegar los fondos.

EFE

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