INFORME
La pobreza amenaza a uno de cada tres habitantes de Castilla-La Mancha y golpea al 43,4 % de los menores
El informe presentado por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y/o la Exclusión Social (EAPN) revela que cerca de 724.000 personas se encuentran en riesgo de pobreza en la región y que la vivienda es uno de los principales factores de exclusión
(Foto de ARCHIVO) Una mujer con un carro de la compra en las colas de gente durante la entrega regalos niños vulnerables.
Un 34% de los castellano manchegos se encuentra en situación de pobreza o exclusión social. Así lo desvela el Informe sobre el Estado de la Pobreza en Castilla-La Mancha 2026, presentado este jueves en Toledo por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN). La vivienda y la precariedad laboral son los indicadores que más preocupan.
El informe presentado por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y/o la Exclusión Social (EAPN) revela que cerca de 724.000 personas se encuentran en riesgo de pobreza o exclusión social en la región.
El coste de la vivienda, "el factor clave que agrava la pobreza"
La pobreza amenaza a uno de cada tres habitantes de Castilla-La Mancha y golpea al 43,4 % de los menores, según el último informe de EAPN, que además señala a la vivienda como uno de los principales factores de exclusión. Dos de cada tres personas que viven de alquiler a precio de mercado están en riesgo de pobreza o exclusión social.
Son datos correspondientes al estudio realizado en 2025 y que dibuja un escenario que apenas mejora respecto a 2024: han bajada dos décimas y Castilla-La Mancha supera en 8,3 puntos la media española, situada en el 25,7 %. Esto demuestra, según la organización, que "el lugar de residencia sigue marcando las posibilidades de vivir en pobreza".
"Detrás de todas estas cifras hay personas y familias", ha recordado la presidenta de EAPN Castilla-La Mancha, Mar González, durante la presentación, en la que han participado el gerente de la entidad, Raúl del Viso, y la técnica de proyectos Irene Sergio.
Qué significa el 34 %: pobreza y exclusión no son lo mismo
El porcentaje principal del informe corresponde a la tasa AROPE, que reúne tres situaciones: tener ingresos por debajo del umbral de pobreza, sufrir carencias materiales y sociales severas o vivir en un hogar con muy baja intensidad de empleo. Basta con encontrarse en una de ellas para formar parte del indicador.
Si se habla únicamente de pobreza económica, el porcentaje regional es del 25,9 %: aproximadamente una de cada cuatro personas. Por eso ambas cifras son distintas.
El alquiler, una de las mayores dificultades
La vivienda ocupa un lugar central en este diagnóstico. Dos de cada tres personas que residen de alquiler a precio de mercado están en riesgo de pobreza o exclusión social, frente al 26,6 % de quienes viven en una casa en propiedad.
La diferencia también se aprecia en el esfuerzo para pagarla. Las personas en situación de pobreza destinan, de media, el 30,2 % de sus ingresos a la vivienda, mientras que el conjunto de la población regional dedica el 16,2 %. Es decir, quienes menos tienen emplean una proporción de sus recursos casi dos veces mayor.
A esta situación se se suman las dificultades para afrontar los pagos. El 19,3 % tiene problemas para afrontar el coste de la calefacción: prácticamente una de cada cinco personas.
Son gastos básicos que dejan menos margen a otras partidas como la alimentación, transporte, material escolar o cualquier imprevisto.
La pobreza infantil empeora
Y mientras el indicador general baja muy ligeramente, la situación de la infancia empeora. La tasa de riesgo de pobreza o exclusión social entre los menores de 18 años alcanza el 43,4 %, tras aumentar 2,3 puntos respecto a 2024.
Esto significa que más de cuatro de cada diez menores viven en hogares afectados por alguna de las situaciones que mide el indicador AROPE y lo que es más duro la pobreza severa alcanza ya al 15,4 % de los menores.
Brecha de género, también en la pobreza
El informe vuelve a señalar, además, una mayor incidencia de la pobreza y la exclusión entre las mujeres, con una brecha de 5,7 puntos porcentuales respecto a los hombres. González ha advertido de las dificultades de los hogares monoparentales, las zonas rurales y las familias con personas con discapacidad.
Durante la presentación EAPN destaca que las pensiones y las demás prestaciones evitan que la situación sea aún peor. Según el análisis presentado, las ayudas sociales reducen la tasa de pobreza en 21,8 puntos. Sin embargo, persisten problemas para que esa protección llegue a quienes la necesitan. El 60,3 % de la población que cumple los requisitos para recibir el Ingreso Mínimo Vital no lo percibe.
González confía en que la aprobación de la II Estrategia contra la Pobreza y la Desigualdad Social de Castilla-La Mancha 2026-2030, dotada de una financiación estimada de 2.971 millones de euros del Gobierno regional, permita reducir la tasa de riesgo de pobreza o exclusión del 34 % al 30 % en 2030, aunque ha señalado que EAPN aspira a un descenso mayor.