ANIVERSARIO 11-S
Manfredi: "Tras 25 años del 11-S seguimos planteándonos cuáles son las mejores medidas de seguridad"
El catedrático de Relaciones Internacionales de la UCLM, Juan Luis Manfredi, analiza las consecuencias del atentado en 'Castilla-La Mancha Despierta'
Ha pasado ya un cuarto de siglo desde los atentados del 11 de septiembre de 2001. El atentado de Al Qaeda dejaba 2.977 fallecidos y 25.000 personas heridas. Ha pasado un cuarto de siglo y sus consecuencias siguen muy presentes. De la guerra en Afganistán a la obsesión por la seguridad, de Guantánamo al surgimiento del ISIS. Los efectos del 11-S todavía perduran y ha realizado un análisis sobre ello el catedrático de Relaciones Internacionales de la UCLM, Juan Luis Manfredi.
Después de 25 seguimos planteándonos cuáles son las mejores medidas de seguridad y si las que se están aplicando son realmente disuasorias. Donde más se notado el cambio en el día a día ha sido a la hora de viajar, sobre todo en los controles de seguridad de los aeropuertos.
Su efecto en las tensiones con Oriente Medio
El 25 aniversario del atentado llega en un momento en el que el contexto internacional es inestable. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está inmerso en una guerra con Irán y también en un proceso electoral, porque faltan dos meses para las elecciones. En este sentido, Manfredi señala que no tiene “muy claro que celebrar el aniversario del 11-S cuando está en mitad de una guerra en Irán le pueda suponer un punto positivo”. Y explica que es probable que ese pueda ser el motivo por el que no está participando activamente en los actos conmemorativos.
Y es que, según explica el catedrático, a día de hoy todavía se mantiene el debate sobre el rol de los Estados Unidos en Oriente Medio o para qué sirve intervenir en un país si no hay un plan para el día a día que vendrá después.
El germen del Estado Islámico
Son muchas las voces de expertos que consideran que la guerra de Irán podría haber contribuido a la creación de autodenominado Estado Islámico. Manfredi explica que existe mucho consenso en este sentido. “Porque la caída del régimen de Sadam Husein fue muy rápida, tuvo una descomposición prácticamente en semanas y eso generó un vacío de poder un llevó a una radicalización religiosa”. Por lo tanto, “es un buen ejemplo de que se puede tener una buena victoria miliar pero ser un desastre estratégico”.