TRIBUNALES
Juicio en Toledo: retiran la acusación al médico pero la mantienen contra la enfermera por omisión del deber de socorro
Segunda jornada de la vista contra personal sanitario donde la madre asegura que advirtió a la enfermera de que su hijo padecía una cardiopatía
Juicio al médico y la enfermera acusados de no atender a un joven que murió en Corral de Almaguer.
Segunda jornada del juicio que se celebra en Toledo contra personal sanitario por una supuesta omisión de socorro a un joven de 21 años. El chico estaba jugando al fútbol en Corral de Almaguer cuando cayó desmayado al suelo. Falleció al día siguiente.
La acusación contra el médico que prestaba el servicio de Urgencias en el centro de salud de Corral de Almaguer la tarde noche del 27 de enero de 2018 ha sido retirada este jueves, mientras que la enfermera continúa acusada por omisión del deber de socorro.
Así lo ha trasladado la acusación particular, que representa a los padres y al hermano del fallecido, durante la fase de conclusiones definitivas del juicio con jurado popular que ha comenzado este miércoles en la Audiencia provincial de Toledo, mientras que la fiscal -que no ha formulado acusación en el proceso- y la letrada de la defensa de la enfermera acusada han pedido su absolución.
Durante la segunda jornada de la vista oral, ante el tribunal han declarado testigos de la noche de los hechos -quienes dieron aviso al centro de salud de lo ocurrido-, los sanitarios tanto del equipo de avisos de Corral de Almaguer como el de la UVI móvil que activó el 112, así como peritos que han emitido informes sobre este caso.
Entre las declaraciones de esta jornada destaca la de la madre del joven fallecido, que ha hecho hincapié en que su hijo tenía una cardiopatía congénita y que se lo hizo saber a la enfermera del centro de salud, que le aseguró que no podía abandonar el centro de salud por protocolo.
Algunos testigos que acudieron al centro médico de Corral de Almaguer para solicitar atención para el joven tenían la sensación de que los servicios sanitarios habían tardado mucho en llegar.
Los testigos coinciden que, en todo momento, transmitieron a los profesionales del centro de salud que se trataba de una urgencia.
Un punto de vista que contrasta con otro de los médicos que atendieron al joven, que venían de realizar un servicio a domicilio en Lillo.
La forense del caso asegura que no ha habido una mala praxis.
La próxima jornada del juicio se leerán las conclusiones a la vista de todos los testimonios y pruebas.