PREMIOS GOYA 2026
Conoce a Julián Lominchar y Alberto Torres, dos castellanomanchegos nominados a los Goya
Los toledanos llegan a la alfombra roja y reflejan el talento audiovisual que hay en la región
Julián Lominchar y Alberto Torres, dos castellanomanchegos nominados a los 40 premios Goya
Castilla-La Mancha vuelve a tener presencia en la gran cita del cine español. Tres castellanomanchegos representarán a la región en la 40º edición de los Premios Goya: los toledanos Julián Lominchar (DECORADO) y Alberto Torres (Una cabeza en la pared), y la guadalajareña María Luisa Gutiérrez (Maspalomas). Con motivo de esta cita, hemos podido hablar con dos de ellos para conocer de cerca cómo están viviendo este momento y el papel que han desempeñado en los proyectos que les han llevado hasta aquí.
Natural de Toledo y criado en Corral de Almaguer, Julián Lominchar es uno de los animadores con mayor trayectoria del sector. A lo largo de su carrera ha participado en producciones con nominaciones a los Óscar como Chico y Rita (2010) y Robot Dreams (2023) y a los Goya en 2022 con Nacer. En esta ocasión vuelve a sentarse entre los nominados con DECORADO, dirigida por Alberto Vázquez y nominada a 'Mejor película de animación'. Lominchar ha sido el supervisor de animación 2D del filme.
"Decorado es una película de animación para adultos"
El director Alberto Vázquez propone una fábula contemporánea que narra el sentido de la vida, amistades, problemas de pareja o salud mental a través de Arnold, el protagonista, un ratón de mediana edad atrapado en una crisis existencial. "El público se puede encontrar algo incómodo con el mensaje que fomenta", explica Julián, responsable de dar vida a estos pequeños protagonistas y coordinar a un equipo de hasta 30 animadores. "Para mí ha sido una sorpresa trabajar de supervisor en un largometraje", comenta con una sonrisa, pues dentro del mundo de la animación la especialidad de Lominchar es el 2D y en esta ocasión ha podido plasmarla en todo su esplendor.
De La Mancha al epicentro de la animación española
La película lleva a sus espaldas un Forqué y el Premio Días de Cine y ahora puede culminar el palmarés con el Goya. Sin embargo, Julián y su equipo ya tienen un galardón: "Para nosotros el mayor premio es poder terminar la película", explica ilusionado. "Al final son muchos procesos, mucha gente y poder terminar este tipo de trabajos es casi un milagro". El próximo 28 de febrero saldremos de dudas y veremos si ese "milagro" se puede hacer realidad.
De "festivalitos" a los Goya: el salto de Alberto Torres
Alberto Torres registró su primer corto en IMBD en 2008. “Se llama El amor tiene 27 planos. Ese fue el primero que a mí me hizo clic en la cabeza. Empecé a ganar premios en diferentes festivalitos y dije esto me gusta, igual no se me da mal”, cuenta orgulloso. Y, ahora, 17 años después se encuentra ante su primera nominación a los premios Goya como Productor de Una cabeza en la Pared, dirigida por Manuel Manrique, nominado a 'Mejor cortometraje de ficción'. En esta ocasión firma la banda sonora y coproduce una obra que ya suma una treintena de galardones, entre ellos, seis premios Fugaz.
"Es un proyecto donde la banda sonora tiene mucho protagonismo"
La historia es directa, Rafael Jesús (Nacho Sánchez) no puede ser la figura del toreo que estaba destinado a ser tras la abolición de la tauromaquia en España. Vaga por las calles intentando encajar en este nuevo mundo que no guarda ningún espacio para él. Torres subraya la importancia del apartado sonoro en el corto y el papel que juega para acompañar la historia. “He podido ver los entresijos del cortometraje y vivirlo de una manera mucho más intensa”, señala sobre su implicación en el filme, también como coproductor.
El cortometraje no es un género, es un formato
Alberto Torres reivindica las infinitas posibilidades que ofrecen los cortometrajes frente a las películas o las series, tanto por su coste como por la menor visibilidad que tienen hoy en día. “Permiten explorar nuevas técnicas, temáticas y experimentos que quizá en una película están más controlados”, defiende Torres sobre un formato que todavía no termina de salir más allá de un círculo reducido de cinéfilos. Ahora, el cortometraje se sitúa bajo el foco mediático y espera el veredicto el próximo 28 de febrero.