Democracia, redes sociales y ¿debate? Con Carlos Rico

Alfredo Madridano Gutierrez

ENTREVISTA COMPLETA A CARLOS RICO

Usted puede tener una forma de entender la vida. Yo puedo tener otra. El vecino del quinto puede tener otra y de alguna forma todas estas diferentes visiones sobre, por ejemplo, si el Estado tiene que intervenir más o menos en la economía, si la gente tiene derecho a poner fin a su vida o si eso es una especie de valor sagrado que la gente no puede disponer de él... es decir, hay muchas formas de entender qué es una vida buena y qué es una vida correcta, no como debemos vivir.

Tenemos más pluralismo, pero menos debate

El pluralismo necesita de debate para que esas diferencias no terminen siendo peligrosas para la convivencia, es decir, si nosotros estamos dispuestos a debatir con la gente que no piensa igual que nosotros e intentar buscar algún punto de acuerdo, pues probablemente en algunas cosas podremos llegar a acuerdos, porque hay muchas disputas que tenemos que se pueden resolver y habrá otras disputas en las que a lo mejor, después de debatir, no nos pongamos de acuerdo, pero el mero hecho de que hayamos intentado debatir, de que hayamos intentado exponer nuestro punto de vista de una forma respetuosa y considerando al otro como nuestro interlocutor genera un clima de civismo y convivencia donde incluso las disputas tampoco son tan peligrosas. Podemos entender por qué estamos en desacuerdo.

Tenemos más pluralismo que nunca, pero la gente está cada vez menos dispuesta a debatir de su punto de vista. Lo que quiere es ir a sitios donde le van a dar la razón. Estamos en una época en la cual a la gente no le gusta tener que intercambiar puntos de vista porque se le ha presentado como que el que piensa distinto es poco menos que un enemigo, poco menos que alguien totalmente a rechazar. Y claro, entonces la gente no está dispuesta a debatir y al mismo tiempo va a sitios donde sólo le dan la razón: a los periódicos que le gustan o a las redes sociales que le gustan, o a las cadenas de WhatsApp que dicen lo mismo. Tenemos más pluralismo que nunca, pero menos debate.

El problema de la posverdad

Estamos viviendo una época muy complicada, la tecnología ha segmentado tanto los públicos o los grupos de gente que si uno no tiene el más mínimo interés en escuchar puntos de vista distintos, no tiene por qué hacerlo. No solamente el punto de vista, que pueden ser opiniones, sino ya ni datos.

Y es que incluso cuando se habla de la posverdad, otro fenómeno de nuestra época que también es tremendo. No estamos hablando de opiniones, estamos hablando de que incluso los hechos pueden ser a gusto del consumidor.

Siempre se ha dicho: "usted tiene derecho a tener su opinión, pero los hechos son incuestionables". Bueno, resulta que ahora uno puede acudir, gracias a la tecnología, a sitios donde va a recibir los mismos puntos de vista que ya tenía, incluso hechos que confirmen su punto de vista, aunque sean mentira, sesgados o dudosos.

¿Un buen hábito? Escucha puntos de vista distintos, júntate con gente que no piense como tú

Los seres humanos sin exclusión tenemos una tendencia natural a ser sectarios. No nos gusta que nos digan lo contrario, no nos gusta que nos lleven la contraria. Eso es algo psicológico porque necesitamos afianzarnos en nuestra identidad.

Entonces, o tú fomentas gente que sea capaz de corregir ese sesgo natural con educación, con visión crítica, con hábito de escuchar puntos de vista distintos, sin sentir que eso es un problema o que eso es una debilidad. Y al mismo tiempo, o haces correcciones de tipo institucional, es decir, hay que tomarse en serio que en una democracia la gente tiene que estar bien informada y tener acceso a escuchar distintos puntos de vista. Eso es básico para la calidad de la democracia o no vamos avanzar.

Es decir, tiene que haber reformas desde los poderes públicos. Igual que debatimos sobre si hay que bajar o subir los impuestos y nos parece muy importante, también debatamos: ¿cómo hacemos cambios en nuestro sistema de medios de comunicación para que a la gente le lleguen opiniones más plurales, opiniones más diversas y datos más incontestables?

Apaga la televisión. Abre un libro

Mi punto de vista: apagar la televisión. Apaga la televisión y lee. Sí, tú puedes buscar en la televisión espacios un poquito más plurales, pero realmente creo que para informarse bien lo que tienes que hacer es leer mucho impreso, aunque leas en una tapa. Lo que se ha escrito en un libro o lo que se ha escrito en un artículo del periódico, ha pasado, digamos, por un proceso de sedimentación, es más pausado, más reflexivo. La imagen, lo que ahora mismo nos están ofreciendo los telediarios - no digo ni con mala fe, es porque así está montado el sistema de comunicación - no funciona.

Yo intentaría informarme más por prensa, o incluso por radio. La radio sigue teniendo, digamos, una pausa y luego hablar con gente que sé de buena fe, que son gente que conoce bien la política, con gente que uno realmente le tiene confianza de que no tiene interés sectario. Es decir, a mi me gusta hablar con gente que puede pensar distinto, pero sé que hablan de buena fe. Sé que no me van a engañar, que no me van a dar datos falsos para sostener un argumento e intentar tener conversaciones un poquito más ilustradas.

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