CRISIS MIGRATORIA
Los reyes en Ceuta y Melilla tras casi 19 años
El viaje tiene un fuerte valor simbólico ante las reivindicaciones territoriales de Marruecos
Edificio Trujillo de Ceuta situado en Paseo del Revellín nº 1 (Ceuta), a 12 de octubre de 2026.
Ceuta y Melilla reciben a los reyes de España casi dos décadas después. Felipe VI y Letizia viajan este martes 13 de octubre a Ceuta y el miércoles continuarán su visita en Melilla, en un desplazamiento con el que la Corona quiere trasladar su respaldo a las dos ciudades autónomas tras la crisis migratoria del verano. Será su primera visita desde que comenzó el reinado, en junio de 2014.
El viaje llega dos meses y medio después de la entrada masiva de migrantes desde Marruecos Un episodio cuyas consecuencias siguen presentes mientras la ciudad intenta recuperar la normalidad.
"Con ilusión y ganas". Así describió Felipe VI cómo afronta este desplazamiento durante una conversación informal con periodistas en la recepción de la Fiesta Nacional. A ese acto también acudieron los presidentes de Ceuta y Melilla, Juan Jesús Vivas y Juan José Imbroda, junto a representantes de ambas ciudades.
La visita ya se preparaba antes de los acontecimientos de julio, pero la crisis le ha dado una especial carga emocional e institucional. Desde Zarzuela confían en que este viaje abra la puerta a una presencia más frecuente de los monarcas en ambos territorios.
La agenda de los monarcas
La agenda de Ceuta comenzará en el Ayuntamiento, con encuentros con representantes de la sociedad ceutí y con el Gobierno de la ciudad autónoma. La Casa Real señala que los monarcas quieren trasladar el apoyo de la Corona a las instituciones y el cariño del resto de España a los ciudadanos.
Por la tarde, visitarán el colegio Vicente Aleixandre y su entorno, donde la convivencia entre culturas forma parte de la vida cotidiana. Después acudirán al cementerio musulmán de Sidi Embarek para participar en un homenaje a las personas que murieron en el mar los días 30 y 31 de julio. Estarán representadas las cuatro confesiones que conviven en Ceuta. La jornada concluirá con un encuentro con la sociedad civil.
Los reyes pasarán la noche en Ceuta antes de desplazarse a Melilla. Allí serán recibidos el miércoles en el Palacio de la Asamblea, mantendrán un encuentro con el Ejecutivo local y visitarán el colegio Pintor Eduardo Morillas. También se reunirán con representantes de la sociedad melillense.
Antecedentes
Para encontrar el anterior viaje de los reyes de España a las dos ciudades hay que retroceder a los días 5 y 6 de noviembre de 2007, cuando Juan Carlos I y Sofía visitaron primero Ceuta y después Melilla. Han transcurrido casi 19 años desde aquella visita, la primera de su reinado a ambos territorios.
La recepción multitudinaria de entonces estuvo acompañada de una fuerte protesta diplomática de Marruecos. Rabat llamó a consultas a su embajador en Madrid, Omar Azziman, y suspendió la convocatoria de próximas reuniones bilaterales de alto nivel.
El trasfondo es la reivindicación marroquí de Ceuta y Melilla, dos ciudades españolas cuya soberanía reclama Rabat. Por eso, la presencia del jefe del Estado tiene una lectura que va más allá del protocolo: puede interpretarse como una reafirmación del vínculo de ambos territorios con España y del respaldo a sus habitantes. En 2007, el Gobierno marroquí calificó el viaje de provocación, mientras el Ejecutivo español lo enmarcó en la normalidad institucional.
En esta ocasión, según el teletipo de agencia, Marruecos no había expresado una reacción oficial al viaje antes de su comienzo. Pedro Sánchez ha defendido que los monarcas van a visitar “dos ciudades españolas”, al tiempo que ha subrayado la importancia de la relación bilateral.
La visita también recoge una preocupación que Felipe VI ha expresado durante las últimas semanas: que Ceuta, como frontera exterior de la Unión Europea, cuente con la solidaridad de sus socios. Ahora, los reyes trasladarán ese apoyo sobre el terreno, junto a los vecinos y con un recuerdo para quienes perdieron la vida intentando llegar a la ciudad.