Se busca a un ciudadano tunecino por su presunta vinculación con el atentado de Berlín

Elena Labrado Calera
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Europa a la caza del terrorista.

Se llama Anis Amri. Nacido en Túnez hace 24 años. Llegó a Alemania en 2015 y en abril de este año se le denegó el asilo, pero no pudo ser expulsado por falta de papeles válildos. La policía, que le seguía los pasos por sus vínculos con círculos islamistas, ha encontrado un documento de inmigración con su nombre en la cabina del camión. Se cree que está herido, tras forcejar con el conductor del vehículo. Las autoridades germanas han ofrecido una recompensa de 100.000 euros por cualquier pista que lleve a su captura.

''Hay un nuevo sospechoso y se le está buscando. Pero me gustaría recalcar que es un sospechoso y no necesariamente el agresor. La investigación prosigue en todas las direcciones", sostiene el ministro de Interior alemán, De Maiziere.

Se están analizando los restos de ADN recogidos en el camión, los datos de GPS y los teléfonos móviles y las pistas aportadas por más de 500 ciudadanos. Las autoridades alemanas prefieren ir con cautela al tiempo se han incrementado las medidas de seguridad en todo el país.

''El atacante de Berlín sigue a la fuga y la policía alemana es consciente de todos los posibles escenarios", aseguran desde el departamento policial.

Mientras, se aviva el debate sobre la política migratoria de la canciller Merkel,  ciudadanos e inmigrantes se han unido en un coro en el lugar del atentado en señal de reconciliación.