La comunidad internacional espera que el traslado de López impulse el diálogo en Venezuela

Susana Palomo Gómez
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Leopoldo López liberado de la cárcel militar de Ramo Verde y puesto en arresto domiciliario debido a "problemas de salud", según el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), ha estado en prisión desde 2014 y cumpliendo condena desde 2015.

López, en una carta leída por Freddy Guevara, dirigente de su partido Voluntad Popular (VP), llamó a seguir con la "resistencia" en la calle, y posteriormente saludó desde una terraza a las personas congregadas a las afueras de su residencia en Caracas.

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, consideró que la salida de la cárcel de López y su paso a arresto domiciliario es una "oportunidad de reconciliación nacional y salida democrática" a la "grave" crisis en Venezuela.

Uno de los mediadores del diálogo político en Venezuela, el expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero celebró el "paso muy positivo" en favor de la paz y la convivencia que supone la "liberación" de López.

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, expresó su deseo de que la medida suponga "un primer paso" en el proceso de "reconciliación nacional".

El mandatario de Colombia, Juan Manuel Santos, insistió "en que Venezuela debe perseverar en el diálogo y solución pacífica".

El expresidente colombiano Andrés Pastrana aseguró que la medida le produce "alegría relativa", pues considera que López sigue siendo "prisionero político de la narcodictadura".

El presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, expresó su alegría y deseó que pronto López recupere "plenamente su libertad y el ejercicio de sus derechos políticos".

"Nos alegra mucho saber que @leopoldolopez ya está con su familia. Esperamos que pronto los demás presos políticos puedan hacer lo mismo", manifestó el presidente de Argentina, Mauricio Macri.

La Cancillería mexicana confía en que esa medida "facilite una salida negociada" en el país y confirmó que el presidente Enrique Peña Nieto hizo "un llamado en la mesa del G20 (en Alemania) a poner atención a la situación en Venezuela".

Human Rights Watch (HRW) consideró que la medida de arresto domiciliario que le fue concedida a López es un "signo" del impacto que tienen las protestas en la calle.

En Venezuela, que desde el pasado 1 de abril es escenario de protestas en favor y en contra del Gobierno de Nicolás Maduro, varios políticos y dirigentes opositores recibieron la medida con prudencia y reclamaron libertad para todos los presos políticos.

Henrique Capriles, gobernador del estado de Miranda y dos veces candidato presidencial, manifestó su "gran alegría" de que López "esté en su casa con su familia" y reclamó que la medida se convierta en libertad plena para "todos los presos políticos".

El presidente del Parlamento, Julio Borges, consideró que la decisión a casi 100 días de protestas callejeras, es un "logro enorme" y da "más fuerza al pueblo para seguir luchando en la calle por la libertad".

El opositor fue condenado por delitos de instigación pública, asociación para delinquir, daños a la propiedad e incendio, acciones que habría cometido por haber pronunciado discursos que promovieron esa violencia durante la marcha antigubernamental del 12 de febrero de 2014.

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