Muere el líder del Estado Islámico, Abu Bakr al Bagdadi, el terrorista más buscado después de Bin Laden

Susana Palomo Gómez
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Abú Bakr al Baghdadi ha muerto durante una operación ejecutada este sábado por las fuerzas especiales norteamericanas en Idlib, al noroeste de Siria, a cinco kilómetros de la frontera con Turquía. En un ataque aéreo y terrestre, lograron acorralar al líder del Estado Islámico que se inmoló junto a tres de sus hijos pequeños con un cinturón de explosivos cuando era perseguido por uno de los túneles de su complejo residencial. Junto a ellos, también han muerto sus dos esposas y su asesor.  Son algunos de los datos que ha dado el presidente Trump en un mensaje institucional televisado, en el que además de confirmar la muerte de Al Bagdadi, ha relatado de manera cinematográfica los detalles de una operación en la que han participado entre 50 y 70 efectivos de la Fuerza Delta y los Rangers así como ocho helicópteros de combate.

"Era un hombre enfermo y depravado, que murió como un cobarde, a la fuga y entre sollozos" ha declarado. Horas antes del anuncio oficial, Trump escribió un enigmático mensaje en la red social Twitter en el que aseguraba que "algo muy grande acaba de ocurrir".

Trump ha felicitado a las fuerzas especiales y los servicios de inteligencia estadounidenses por una "operación muy, muy peligrosa". Y ha agradecido la colaboración de Turquía, Rusia, Siria, Irak y los kurdos para localizar al dirigente del Estado Islámico. El presidente, en cambio,  no ha dado detalles precisos sobre el número de muertos. "Eso se lo dejo a los generales. Baste decir que hemos dejado más muertos que vivos", ha señalado.

El hombre más buscado

Con la muerte de Al Bagdadi se pone fin a años de persecución de uno de los hombres más buscados por Washington. Habían puesto un precio a su cabeza de 25 millones de dólares.

La muerte del yihadista más buscado se produce justo después de que Washington haya reducido su implicación en la zona y Trump anunciase la polémica retirada del millar de efectivos estadounidenses desplegados en Siria.

Al Bagdadi ha muerto en la aldea siria de Barisha, una pequeña porción de tierra habitada a pocos kilómetros de bases turcas. El complejo residencial en el que vivía era de un comandante del grupos extremista Hurras al Din (Guardianes de la Religión), una escisión de la exfilial siria de Al Qaeda. Lo más sorprendente es que a pesar de que Al Qaeda y Estado Islámico son rivales en el terreno por el control en Siria, Al Bagdadi estuviera en territorio controlado por su contrincante.

Desde junio, Estados Unidos había llevado a cabo dos operaciones en el oeste de Alepo y en Idlib. Pero, a la tercera operación, fue la vencida.

El califa del Estado Islámico

Con la muerte de Al Bagdadi se pone fin a una época de la organización armada más peligrosa de la última década. Llegaron a controlar un amplio territorio entre Irak y Siria. En junio de 2014, el líder del Estado Islámico proclamó desde el púlpito de la gran mezquita de la ciudad de Mosul el "califato" bajo el poder del renombrado Estado Islámico y él se proclama califa. Cinco años después, el pasado 29 abril, una filmación muestra por primera vez en cinco años a Al Bagdadi sentado con sus camaradas. La última prueba de vida de Al Bagdadi fue un mensaje sonoro difundido el 16 de septiembre. Una grabación difundida por la productora afín al grupo, Al Furqan.

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