"El mundo no es como crees"

El mundo no es como crees

Elena Labrado Calera

"El mundo no es como crees" es el sugerente título del libro de El Orden Mundial recientemente publicado. En apenas dos días, la primera edición estaba a punto de agotarse y la editorial prepara ya una segunda.

El Orden Mundial está compuesto por un grupo de jóvenes formados, e informados, y cuyo objetivo es entender, y explicar, qué es lo que ocurre a nuestro alrededor, para que seamos capaces de desentrañar las complejidades de nuestro mundo del siglo XXI. Este 2020 tiene bastante de todo ello.

Y ese es el afán de esta entrevista, realizada por Elena Labrado, de CMM Noticias, a Blas Moreno, oriundo de Albacete, codirector y analista de El Orden Mundial.

CMM: Habéis tenido bastante éxito con "El mundo no es como crees", el libro que acabáis de publicar en El Orden Mundial, Una primera edición vendida casi entera en apenas dos días es remarcable. ¿A qué crees que se debe este éxito? Con todo lo que está ocurriendo en el mundo en este 2020. ¿piensas que hay interés por entender lo que sucede en un ámbito más global?

Blas Moreno, El Orden Mundial: Sí, estamos muy contentos. Creo que una parte del éxito se debe al propio libro: lleno de curiosidades y escrito de forma didáctica, estructurado en cincuenta capítulos breves y asequibles. Vamos, es fácil de leer. El libro es una recopilación de mitos e ideas preconcebidas sobre el mundo que todos tenemos, y que hemos ido recogiendo como parte de nuestro trabajo en El Orden Mundial. Un libro con el que cualquier lector puede aprender y disfrutar, escrito con el mismo espíritu divulgativo y sencillo de nuestros artículos y mapas en elordenmundial.com. No hace falta ser un experto en política internacional: solo tener un poco de inquietud por saber qué pasa ahí fuera. Así que el libro tiene vocación de llegar a muchas casas, a muchas mesillas, de que se regale mucho.

Otro factor del éxito es la coyuntura internacional. La pandemia, más que ninguna otra cosa, ha demostrado que lo que pasa fuera de nuestras fronteras afecta a nuestra vida. Pero no es el único ejemplo: el Brexit va a afectar a nuestro comercio y nuestro turismo, el presidente estadounidense Trump ha impuesto aranceles a nuestros productos agrícolas, las reticencias de Países Bajos al plan de ayudas casi nos dejan sin el dinero europeo que necesitamos para superar esta crisis... La política internacional tiene un impacto en nuestras vidas, mucho más de lo que pensamos. Y la gente está empezando a darse cuenta de ello, y quiere entender por qué. Pero estar al día de lo que pasa en el mundo y entenderlo es complicado, requiere mucho esfuerzo. Por eso el objetivo de El Orden Mundial es explicar la política internacional de forma rigurosa, pero sencilla.

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CMM: Decís que buscáis derribar mitos sobre la realidad internacional, ¿a qué mitos os referís? ¿Cuáles crees que son los más extendidos en España? y ¿por qué? ¿Es fácil tumbar ideas preconcebidas sobre algo tan arcano para tanta gente como la política internacional?

Blas Moreno, EOM: Para desmontar mitos lo más difícil es conseguir que quien cree en el mito se dé cuenta de que vive en un error. A nadie le gusta descubrir que estaba equivocado, sobre todo cuando se trata de temas que afectan a nuestra ideología o nuestra identidad.

Los mitos que hemos recopilado, que no son todos los que hay, tocan gran variedad de temas: religión, política, economía, migración, la pandemia... Algunos son más sencillos y otros más complicados. Pero todos tienen en común que están asentados en la sociedad y que no son ciertos, o al menos no del todo. El mundo es muy complejo, así que el ciudadano medio tiende a hacerse ideas preconcebidas que le ayuden a entenderlo, aunque no siempre sean ciertas.

Por ejemplo, en España está muy extendida la idea de que los japoneses hacen huelga trabajando más, para presionar al empresario con un exceso de producción. Pero es un mito: la huelga a la japonesa no existe. Sin embargo, mucha gente cree que sí, seguramente porque tenemos una imagen de los japoneses como gente trabajadora y abnegada. Otro muy frecuente es creer que Suiza es un país pacífico, seguramente por esa idea que tenemos de ellos como neutrales. Pero Suiza es uno de los países con más armas por habitante del mundo, mantiene el servicio militar obligatorio, es un importante exportador de armas y hasta llegó a intentar desarrollar el arma nuclear durante la Guerra Fría.

Pero esos son mitos poco polémicos. ¿Qué dirías si te dijera que una monarquía no es necesariamente menos democrática que una república? Algunos de los países más democráticos del mundo son monarquías, como Noruega, Suecia o Países Bajos. ¿Y sabe la gente que la ONU todavía considera que España tiene una colonia? ¿O que China, pese a lo que podamos pensar, tiene ya muy poco de país comunista, y que, Estados Unidos hace tiempo que dejó de ser el paraíso de las oportunidades y que, en realidad, tiene un grave problema de desigualdad? Todas esas cosas, y muchas más, se explican en el libro.

CMM: ¿Qué cosas del mundo son mejores de lo que nos creemos y cuáles son peores? ¿Tienen solución?

Blas Moreno, EOM: Es curioso, porque muchas ideas asentadas nos hacen creer que un determinado asunto está peor de lo que realmente está. Por ejemplo, se dice que el mundo es cada vez más desigual. Pero no es así. Nunca en la historia habíamos gozado de menos desigualdad, a pesar de que sigue habiendo mucho camino por recorrer y todavía hay millones de personas viviendo en la pobreza, por supuesto.

Lo mismo pasa con la violencia. Por efecto de los medios de comunicación y las redes sociales, que nos mantienen informados (o desinformados, a veces) al minuto de lo que pasa en todas partes, creemos que el mundo es un lugar violento a punto de estallar. Y claro que es un lugar violento. Pero nunca había habido tan pocas muertes violentas, gracias a que la mayor parte del mundo vive, por suerte, alejada de guerras y conflictos.

Por desgracia, también hay algunas cosas que creemos buenas que no lo son tanto. Una de ellas es el coche eléctrico. Se está impulsando el coche eléctrico como alternativa al tradicional porque es mucho más limpio. Y es cierto, pero eso no significa que el coche eléctrico no tenga un impacto medioambiental importante y que también debemos valorar: las minas que hay que explotar para obtener los materiales con los que fabricar las baterías, por ejemplo, o el modo de generar la energía que luego se carga en el coche, que puede no ser limpia.

CMM: De la multitud de frentes y conflictos, en ciernes o abiertos, en la actualidad ¿cuáles consideras los más peligrosos?

Blas Moreno, EOM: A día de hoy, el primer frente a nivel global es la pandemia, claro. No solo por el aspecto sanitario, que es el primero, sino también por el impacto económico y social. La economía global no había recibido un golpe tan importante desde hacía décadas, y el verdadero alcance de las consecuencias sociales todavía está por verse, sobre todo para colectivos vulnerables: ancianos, personas dependientes, niños que verán truncada su educación, personas desempleadas… Además, creíamos que saldríamos más fuertes de esto y está pasando lo contrario: en España y otros países, como Estados Unidos, está aumentando la polarización política, lo que es muy preocupante.

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Pero más allá de la pandemia, hay otros dos asuntos muy peligrosos. El primero es la pelea entre Estados Unidos y China, la potencia tradicional y la que está subiendo y reclama su espacio. Esta tensión se ve en el plano económico, militar, político, tecnológico y hasta sanitario, ahora con la pandemia. Y va a ir a más. El otro asunto tiene que ver con las armas nucleares: allí donde hay armas nucleares hay un riesgo permanente de catástrofe, sobre todo en las zonas de mayor tensión. Estoy hablando de Corea del Norte, de India y Pakistán, dos enemigos que se odian y están armados hasta los dientes, y de la posibilidad de que Irán, Arabia Saudí u otro país de Oriente Próximo se haga con la bomba. El mundo pasaría inmediatamente a ser un lugar mucho más peligroso para todos.

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CMM: ¿Cómo ves la situación de España en el ámbito internacional? Nuestros puntos fuertes y los débiles.

Blas Moreno, EOM: España no puede competir con las grandes potencias, pero sí tiene población, economía y peso cultural e histórico para ser un país influyente. Somos una de las mayores potencias turísticas del mundo, tenemos industria y agricultura, compartimos una lengua que hablan 600 millones de personas, nuestra posición geográfica es inmejorable, entre Europa, Oriente Próximo, África y América. Y tenemos a los mejores profesionales en muchos campos: médicos y enfermeros, diplomáticos, ingenieros...

Sin embargo, desde hace unos años España pinta poco en el mundo, y apenas pinta nada en esos conflictos de los que hablábamos antes, porque nos quedan lejanos y porque nuestra política exterior no es muy ambiciosa.

Las zonas de más interés para nosotros son Europa, el mundo árabe y América Latina. Y en estas regiones podríamos estar haciendo mucho más: en Europa ahora mismo se está diseñando la UE del futuro, decidiendo si queremos darle más o menos importancia al bienestar social, qué hacemos con Rusia o qué posición tomamos entre China y EE. UU.

En el mundo árabe hay países que necesitan apoyo, como la joven democracia de Túnez, y hay conflictos enquistados con muchas potencias involucradas, como Siria, Libia o Líbano.

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Y sabemos que cuando las cosas van mal allí, nos acaba salpicando aquí, ya sea con la llegada de refugiados o por el aumento del terrorismo. En América Latina, Venezuela está en crisis permanente, y los otros países también han vivido protestas importantes en el último año y están buscando su camino. En todos esos asuntos, España pinta poco; podría hacer mucho más.

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