La comunidad gitana, una larga historia de discriminación

Tania Franco Rodríguez

La comunidad gitana tiene una larga historia de discriminación a sus espaldas. Hace menos de cien años, los gitanos eran perseguidos y víctimas de genocidios. En la actualidad, siguen siendo damnificados, los propios medios de comunicación, nosotros, también cometemos errores de manera inconsciente.

En España no existe un censo de población gitana, pero se calcula que en estos momentos viven casi 800.000. Desde que llegaron, allá por el siglo XIV, han sido discriminados y perseguidos por diferentes regímenes, no fue hasta la Transición cuando se empezaron a promulgar leyes para proteger a las diferentes minorías.

"Nuestro vocabulario era una jerga de ladrones"

Según nos cuenta Emilio Bustamante, Coordinador de la Fundación del Secretariado Gitano en Cuenca "hasta después de la Constitución había leyes en el Convenio de la Guardia Civil de que los gitanos no podían acampar 24 horas en un mismo sitio o que había que seguirlos, o que nuestro vocabulario era una jerga de ladrones", confiesa Pablo.

Hemos progresado, pero no lo suficiente. De hecho, en el Diccionario de la Real Academia Española, la palabra gitano recoge aún definiciones discriminatorias como esta:

Trapacero: se dice del que con astucias, falsedades y mentiras procura engañar a alguien en un asunto.

Pobreza y exclusión social

En la actualidad, el 80% de la población gitana que vive en España, tiene que hacer frente a la pobreza o exclusión social y casi el 50% es extremadamente pobre con ingresos mensuales inferiores a 310 euros.

Manuel Bargas, Orientador educativo y responsable del programa "Promociona, asegura que en el programa ven "casos de gente que ha ido a buscar trabajo y por el mero hecho de ser gitano hay empresas que directamente les dicen que no quieren trabajar con ellos, al final es el apellido el que decide si acceder a un mercado laboral".

Para luchar contra esto, fundaciones como la del Secretario Gitano en Cuenca llevan a cabo proyectos que buscan la igualdad de oportunidades tanto en el empleo como en la educación.

6 de cada 10 niños gitanos no finalizan la secundaria

Según el último estudio realizado por la fundación, 6 de cada 10 niños gitanos no finalizan la secundaria y solo el 1% llegan a la universidad. Se le suman también los obstáculos educativos, las expectativas que normalmente tienen los docentes con los gitanos son más inferiores que con el resto.

Emilio nos confiesa que ha tenido malas experiencias trabajando con niños gitanos por la imagen que tienen muchas personas de ellos.

"Yo que he trabajado como educador, cuando hacíamos excursiones y pasábamos con un grupo de niños que eran gitanos a una tienda, saltaban las alarmas porque la gente se ponía nerviosa, pensaban que los niños que tu llevabas iban a robar".

Carmen Jiménez, trabajadora en la Fundación del Secretariado Gitano en Cuenca, mantiene que cuando va algún lado, las miradas la persiguen "van detrás de ti para ver lo que haces".

Los medios de comunicación

Estereotipos y prejuicios a los que los medios de comunicación también les hacemos eco de manera inconsciente. Emilio Bustamante confiesa que "hay datos que no tiene por qué trascender, porque lo único que transmiten es odio o que puedan crear más discriminación y no aportan nada a la noticia, pero parece que tiene más morbo".

Precisamente, el Código deontológico periodístico avala esto: "El periodista se abstendrá de hacer alusión al color de la piel, a la cultura, el origen o raza de aquellos de los que hablan en su reportaje en contextos peyorativos".

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