HORAS ANTES DEL CONSEJO NACIONAL DEL AGUA

Cambios de última hora en el Plan Hidrológico del Tajo

El Gobierno de Castilla-La Mancha denuncia que el aumento de los caudales ecológicos del río Tajo quedará vinculado a un "documento inventado"

Susana Palomo Gómez

Cambio de última hora en el borrador del plan hidrológico del Tajo para los próximos años, este plan estaría vigente hasta 2027. A unas horas de que el se ponga sobre la mesa del Consejo Nacional del Agua, el nuevo compromiso al que el Ministerio de Transición Ecológica ha llegado con Levante no gusta en Castilla-La Mancha. Se cambia el punto de control que se había pactado en Aranjuez, pero es que además, se deja la puerta abierta a no seguir aumentando los caudales mínimos a partir de 2022. 

El Gobierno de Castilla-La Mancha se temía, tras la denuncia de la Cátedra del Tajo,  cambios en el plan de cuenca del Tajo y advertía de que su posición respecto al río iba a ser firme. El vicepresidente  regional, José Luis Martínez Guijarro, ha dicho, literalmente que "si no se respetan los acuerdos que se habían alcanzado con el ministerio se exigirá el cumplimiento íntegro de la sentencia". 

Pero los cambio en el plan de cuenca del Tajo son importantes. Lo pactado era que el caudal mínimo se midiera en Aranjuez, es decir, antes de que el Jarama desembocara en el Tajo. Al cambiar ese punto de control 175 kilómetros más adelante, el mínimo se mediría ahora con la suma del agua agua de los dos ríos. Es decir, se cuenta como caudal propio lo que nos deja el afluente y en la cabecera puede haber menos agua y aun así se podría trasvasar agua. 

Dejaría una consecuencia clara: que el mínimo se mediría ahora con la suma del agua de los dos ríos, con los dos aportes de agua.

Los caudales se fijarían por un "documento inventado"

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha denunciado que el aumento de los caudales ecológicos del río Tajo quedará vinculado a partir de 2026, según la última propuesta del plan hidrológico, a un "Programa Especial de Vigilancia y Control" del acueducto Tajo-Segura, "un documento inventado al margen" de dicho plan hidrológico.

Según el documento interno que establece la posición que Castilla-La Mancha defenderá este martes en el Consejo Nacional del Agua, y el que ha tenido acceso EFE, la comunidad autónoma considera que le atañe "el relativo a la demarcación del Tajo", "no solo por el contenido, que ya es especialmente pernicioso, sino porque se ha realizado de forma clandestina, en el último momento, y sin espacio a una modificación ulterior".

"Se ha tirado por la borda el prolijo trabajo de más de tres años que se ha venido realizando hasta el día de hoy, para modificarlo de forma premeditada, evidenciando así la importancia mínima que la Dirección General del Agua da al proceso de participación pública", ha criticado el Gobierno regional.

En particular, Castilla-La Mancha ha denunciado que la implantación progresiva de caudales ecológicos del eje del Tajo ha sido supeditada a un "instrumento inventado y completamente ajeno" al plan hidrológico que "condiciona su aplicación", en alusión al "Programa Especial de Vigilancia y Control" del acueducto Tajo-Segura que el Gobierno central aprobará a través de una orden ministerial, es decir, distinto al Real Decreto.

Este programa de vigilancia, diseñado al margen del plan hidrológico, se revisará en 2026 para decidir si se incrementan, o no, los caudales ecológicos aplicados hasta ese momento.

Mejoras de caudal de uno a dos metros cúbicos

En concreto, Castilla-La Mancha denuncia que en el caso del Tajo a su paso por Aranjuez, hasta 2026 el caudal ecológico debe incrementarse desde los 6 metros cúbicos por segundo actuales hasta los 7 metros cúbicos por segundo, si bien queda en el aire que se puedan alcanzar los 8,65 metros cúbicos por segundo previstos para 2027, lo que supondría 1,65 metros cúbicos por segundo menos.

Para el caso de Toledo, en la actualidad pasan 10 metros cúbicos por segundo de media y hasta 2026 se debe incrementar hasta los 12,525 m3/segundo, si bien no se garantiza que en 2027 se alcancen los 17,25 m3/segundo previstos inicialmente, lo que supone 4,73 m3/segundo menos.

En Talavera de la Reina, el caudal medio actual es también de 10 m3/segundo y se prevé que hasta 2026 se incrementen a 12,825 m3/segundo, aunque no se asegura llegar a los 18 m3/segundo en 2027, lo que pone en riesgo un aumento de caudal de 5,18 m3/segundo.

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha aseverado que, si se analiza "en detalle" el contenido del programa de vigilancia, el objetivo del documento es "muy claro, que es el de intentar bloquear el incremento de caudales ecológicos".

¿Quien debe vigilar, controlar y con qué respaldo?

Pero ha denunciado que el documento "no recoge entre sus más de 100 páginas quién o qué organismo tiene potestad para vigilar, para controlar y, sobre todo, con qué respaldo legal".

Ha rechazado, asimismo, que dicho programa de vigilancia "no proporciona información acerca de qué medidas son necesarias para considerar que la evolución es favorable, ni desarrolla cómo se valorarán los objetivos que se pretenden conseguir, incurriendo en una situación con un claro componente subjetivo que bajo ninguna circunstancia tiene encaje en un documento normativo".

El Ejecutivo castellanomanchego ha apuntado que "alguien pudiera pensar que aumentando ligerísimamente el caudal se conseguiría paliar el deficiente estado cualitativo del río Tajo" y ha señalado que "parece claro que este es el planteamiento del Ministerio, puesto que en caso de se alcanzaran los objetivos ambientales antes de 2026, no sería preciso realizar más incrementos de caudal".

Objetivos lejos de ser alcanzados

Pero ha sugerido hacer la consideración a la inversa, y si plantear que "los objetivos medioambientales actuales están lejos de ser alcanzados, ¿por qué no se incrementan los caudales hasta el máximo considerado de forma inmediata y se deja para un futuro plan hidrológico su revisión?".

Sin embargo, Castilla-La Mancha ha espetado que "el objetivo de mejorar la calidad en el río lo antes posible queda supeditado al objetivo principal, que no es otro que el de conseguir que el volumen trasvasado no se vea afectado, blindándolo así una vez más".

Por otro lado, también ha considerado que se vulnera el principio de la cuenca cedente ya que ha denunciado que el plan de cuenca que se debatirá este martes recoge que "los regímenes de caudales ecológicos en el eje del Tajo se aplicarán respetando los desembalses máximos admisibles desde la presa de Bolarque hacia el río Tajo".

"En cualquier caso, y ante cualquier adversidad, el incremento de agua destinada a la cuenca del Tajo no se conseguirá a costa del trasvase", ha lamentado el Gobierno castellanomanchego

"Un acuerdo político de última hora"

Por su parte, Nuria Hernández Mora, socio de la Fundación Nueva Cultura del Agua, comentaba en Radio Castilla-La Mancha que "aunque la mejora del estado de las aguas del río será progresiva desde 2023 hasta 2027, si a mitad de camino en 2025 las aguas del río Tajo están en buen estado, se anularían el resto de tramos, dejando así el río igual o peor de como está ahora".

Explica que este "cambio sustancial" en el Plan que se ha tomado a última hora "no ha sido evaluado cuál puede ser su impacto ambiental", algo que debe hacerse con todos los planes de este calibre.

"Dentro de tres años, el encargado de decidir si estos caudales van a continuar o no, va a ser el Centro de estudios hidrológicos y no la confederación del Tajo, que es la competente en esta materia". Hernández Mora insiste en que no se ha seguido el procedimiento y que es un mero acuerdo político porque "tenemos elecciones a la vuelta de la esquina".

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