EL CAMPO
Castilla-La Mancha se protege frente a la Newcastle: obligatorio vacunar a las aves desde el 1 de octubre
Es una medida preventiva por la situación epidemiológica en comunidades autónomas limítrofes
Un grupo de gallinas en una explotación avícola
Se establece como obligatorio vacunar frente a la enfermedad de Newcastle en todas las explotaciones avícolas de producción y reproducción de Castilla-La Mancha a partir del 1 de octubre de este 2026.
El Diario Oficial de Castilla-La Mancha ha publicado este jueves la resolución de la Dirección General de Ordenación Agropecuaria, estableciendo la vacunación obligatoria frente a la Newcastle, una enfermedad vírica de elevada contagiosidad que afecta a las aves. Lo que se establece es la obligación de vacunar en todas las explotaciones avícolas de producción y reproducción de Castilla-La Mancha que no sean de autoconsumo.
Medida preventiva ante los focos en comunidades limítrofes
Es una medida que se toma con carácter preventivo ante la situación epidemiológica en comunidades autónomas limítrofes, entre ellas Castilla y León. Allí se han detectado diversos focos de la enfermedad Newcastle y por eso, desde el pasado mes de julio se estableció la vacunación obligatoria. Comenzó a aplicarse de forma progresiva en la provincias de Valladolid y Segovia a partir del 1 de agosto y pasó a la totalidad de la comunidad a partir del 1 de septiembre. También en la Comunidad Valenciana se han adoptado medidas de vigilancia, control de la inmunidad vacunal y refuerzo de la bioseguridad.
El Gobierno de Castilla-La Mancha impone la medida con carácter preventivo alegando que hay riesgo por la proximidad geográfica de focos en comunidades autónomas limítrofes, la elevada capacidad de difusión del virus a otras aves domésticas y silvestres, y la intensidad de los movimientos comerciales de aves y productos avícolas entre comunidades autónomas, constituyen un riesgo real de introducción y propagación de la enfermedad en las explotaciones de Castilla-La Mancha.
La decisión llega después de los focos registrados durante los últimos meses en territorios próximos a nuestra comunidad, especialmente en Castilla y León y también en la Comunidad Valenciana. De hecho, el Ministerio de Agricultura continúa actualizando la situación y el pasado 11 de septiembre se confirmó un nuevo foco en la provincia de Segovia.
¿Qué es la enfermedad de Newcastle?
Pese a un nombre poco conocido para buena parte de la población, la enfermedad de Newcastle es una vieja conocida del sector avícola. Está provocada por un virus que afecta a diferentes especies de aves y destaca, sobre todo, por su facilidad para propagarse entre los animales. Puede transmitirse a través del contacto entre aves, sus secreciones y excrementos, pero también mediante agua, alimento, utensilios, vehículos o ropa contaminada.
Precisamente por esa capacidad de transmisión, la Junta ha optado por adelantarse al problema. La vacunación deberá realizarse siguiendo las pautas indicadas para cada vacuna autorizada, de manera que las manadas mantengan una inmunización suficiente a lo largo del tiempo. Además, los responsables de las explotaciones deberán conservar la documentación que acredite la vacunación y tenerla disponible para los servicios veterinarios oficiales.
Agricultura lleva meses insistiendo al sector en reforzar la bioseguridad de las granjas, controlar los accesos y movimientos y comunicar rápidamente cualquier sospecha a los veterinarios. Entre las señales que deben llamar la atención están un aumento anormal de la mortalidad, problemas respiratorios o nerviosos, una caída importante de la puesta de huevos o una reducción del consumo de pienso y agua.
No existe riesgo para la población
Para los consumidores, el mensaje es de tranquilidad. La enfermedad de Newcastle no se considera un problema de seguridad alimentaria. La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) la clasifica como una zoonosis menor: en casos poco frecuentes puede afectar a personas que han mantenido contacto directo con aves infectadas y provocar principalmente una conjuntivitis leve y pasajera.
Por tanto, la vacunación obligatoria que comenzará en Castilla-La Mancha el 1 de octubre debe entenderse fundamentalmente como una herramienta para proteger a las aves, evitar pérdidas en las explotaciones y reducir las posibilidades de que el virus llegue a extenderse por la región.