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Cursos de formación en Cuenca para recuperar el oficio de resinero

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Cursos de formación en Cuenca para recuperar el oficio de resinero

Cursos de formación en Cuenca para recuperar el oficio de resinero

La única empresa de la región necesita trabajadores cualificados para mantener este oficio, por lo que se comenzarán a impartir a finales de enero

La única empresa de la región necesita trabajadores cualificados para mantener este oficio, por lo que se comenzarán a impartir a finales de enero

La única empresa de la región necesita trabajadores cualificados para mantener este oficio, por lo que se comenzarán a impartir a finales de enero

La única empresa de la región necesita trabajadores cualificados para mantener este oficio, por lo que se comenzarán a impartir a finales de enero

La única empresa de la región necesita trabajadores cualificados para mantener este oficio, por lo que se comenzarán a impartir a finales de enero

Resinero en Cuenca

Resinero en CuencaCCM

Redacción CMM

La resina ha dado de comer a muchas familias de varias generaciones, sin embargo, el oficio de resinero se ha ido perdiendo con la despoblación. En Castilla-La Mancha se busca mano de obra para poder abastecer de resina a la única empresa que queda en la región y que está en Cuenca.

Desde mediados del siglo XVIII la familia de Saúl Gómez se ha dedicado a la resina. Un sector que alcanzó su máximo esplendor hacia los años 50 del pasado siglo llegando a existir 85 empresas en el territorio nacional, ahora sólo quedan seis. 

Por ello, se han puesto en marcha unos cursos de formación para buscar nuevos trabajadores.

El objetivo de esta formación es dar a conocer el oficio de resinero, cualificar a los alumnos de forma que pueda acceso a este empleo, ya que hay una demanda que no está cubierta. Así lo asegura, Honorio Gallego, presidente de la Asociación de Resineros de Cuenca.

Con la crisis de 2008 el sector estuvo a punto de extinguirse, ahora, la única empresa resinera de la región está en Cuenca.

Y el motivo, para Saúl Gallego, es que la provincia y la región cuentan con una masa forestal muy cuidada y conservada que facilita la extracción de la resina, pero sin embargo, faltan trabajadores cualificados que puedan extraer esta materia prima.

La última semana de enero se inicia el primer curso teórico y práctico para formar a nuevos resineros en Centro de Investigación Agroforestal de Albaladejito (CIAF).

Con él se pretende conseguir el relevo generacional que podría suplirse con un nuevo oficio para gente parada o que busca otra salida profesional, ya sea por motivación familiar o económica, para mantener el mundo de la resina, se requiere savia nueva.

La resina ha dado de comer a muchas familias de varias generaciones, sin embargo, el oficio de resinero se ha ido perdiendo con la despoblación. En Castilla-La Mancha se busca mano de obra para poder abastecer de resina a la única empresa que queda en la región y que está en Cuenca.

Desde mediados del siglo XVIII la familia de Saúl Gómez se ha dedicado a la resina. Un sector que alcanzó su máximo esplendor hacia los años 50 del pasado siglo llegando a existir 85 empresas en el territorio nacional, ahora sólo quedan seis. 

Por ello, se han puesto en marcha unos cursos de formación para buscar nuevos trabajadores.

El objetivo de esta formación es dar a conocer el oficio de resinero, cualificar a los alumnos de forma que pueda acceso a este empleo, ya que hay una demanda que no está cubierta. Así lo asegura, Honorio Gallego, presidente de la Asociación de Resineros de Cuenca.

Con la crisis de 2008 el sector estuvo a punto de extinguirse, ahora, la única empresa resinera de la región está en Cuenca.

Y el motivo, para Saúl Gallego, es que la provincia y la región cuentan con una masa forestal muy cuidada y conservada que facilita la extracción de la resina, pero sin embargo, faltan trabajadores cualificados que puedan extraer esta materia prima.

La última semana de enero se inicia el primer curso teórico y práctico para formar a nuevos resineros en Centro de Investigación Agroforestal de Albaladejito (CIAF).

Con él se pretende conseguir el relevo generacional que podría suplirse con un nuevo oficio para gente parada o que busca otra salida profesional, ya sea por motivación familiar o económica, para mantener el mundo de la resina, se requiere savia nueva.

La resina ha dado de comer a muchas familias de varias generaciones, sin embargo, el oficio de resinero se ha ido perdiendo con la despoblación. En Castilla-La Mancha se busca mano de obra para poder abastecer de resina a la única empresa que queda en la región y que está en Cuenca.

Desde mediados del siglo XVIII la familia de Saúl Gómez se ha dedicado a la resina. Un sector que alcanzó su máximo esplendor hacia los años 50 del pasado siglo llegando a existir 85 empresas en el territorio nacional, ahora sólo quedan seis. 

Por ello, se han puesto en marcha unos cursos de formación para buscar nuevos trabajadores.

El objetivo de esta formación es dar a conocer el oficio de resinero, cualificar a los alumnos de forma que pueda acceso a este empleo, ya que hay una demanda que no está cubierta. Así lo asegura, Honorio Gallego, presidente de la Asociación de Resineros de Cuenca.

Con la crisis de 2008 el sector estuvo a punto de extinguirse, ahora, la única empresa resinera de la región está en Cuenca.

Y el motivo, para Saúl Gallego, es que la provincia y la región cuentan con una masa forestal muy cuidada y conservada que facilita la extracción de la resina, pero sin embargo, faltan trabajadores cualificados que puedan extraer esta materia prima.

La última semana de enero se inicia el primer curso teórico y práctico para formar a nuevos resineros en Centro de Investigación Agroforestal de Albaladejito (CIAF).

Con él se pretende conseguir el relevo generacional que podría suplirse con un nuevo oficio para gente parada o que busca otra salida profesional, ya sea por motivación familiar o económica, para mantener el mundo de la resina, se requiere savia nueva.

La resina ha dado de comer a muchas familias de varias generaciones, sin embargo, el oficio de resinero se ha ido perdiendo con la despoblación. En Castilla-La Mancha se busca mano de obra para poder abastecer de resina a la única empresa que queda en la región y que está en Cuenca.

Desde mediados del siglo XVIII la familia de Saúl Gómez se ha dedicado a la resina. Un sector que alcanzó su máximo esplendor hacia los años 50 del pasado siglo llegando a existir 85 empresas en el territorio nacional, ahora sólo quedan seis. 

Por ello, se han puesto en marcha unos cursos de formación para buscar nuevos trabajadores.

El objetivo de esta formación es dar a conocer el oficio de resinero, cualificar a los alumnos de forma que pueda acceso a este empleo, ya que hay una demanda que no está cubierta. Así lo asegura, Honorio Gallego, presidente de la Asociación de Resineros de Cuenca.

Con la crisis de 2008 el sector estuvo a punto de extinguirse, ahora, la única empresa resinera de la región está en Cuenca.

Y el motivo, para Saúl Gallego, es que la provincia y la región cuentan con una masa forestal muy cuidada y conservada que facilita la extracción de la resina, pero sin embargo, faltan trabajadores cualificados que puedan extraer esta materia prima.

La última semana de enero se inicia el primer curso teórico y práctico para formar a nuevos resineros en Centro de Investigación Agroforestal de Albaladejito (CIAF).

Con él se pretende conseguir el relevo generacional que podría suplirse con un nuevo oficio para gente parada o que busca otra salida profesional, ya sea por motivación familiar o económica, para mantener el mundo de la resina, se requiere savia nueva.

La resina ha dado de comer a muchas familias de varias generaciones, sin embargo, el oficio de resinero se ha ido perdiendo con la despoblación. En Castilla-La Mancha se busca mano de obra para poder abastecer de resina a la única empresa que queda en la región y que está en Cuenca.

Desde mediados del siglo XVIII la familia de Saúl Gómez se ha dedicado a la resina. Un sector que alcanzó su máximo esplendor hacia los años 50 del pasado siglo llegando a existir 85 empresas en el territorio nacional, ahora sólo quedan seis. 

Por ello, se han puesto en marcha unos cursos de formación para buscar nuevos trabajadores.

El objetivo de esta formación es dar a conocer el oficio de resinero, cualificar a los alumnos de forma que pueda acceso a este empleo, ya que hay una demanda que no está cubierta. Así lo asegura, Honorio Gallego, presidente de la Asociación de Resineros de Cuenca.

Con la crisis de 2008 el sector estuvo a punto de extinguirse, ahora, la única empresa resinera de la región está en Cuenca.

Y el motivo, para Saúl Gallego, es que la provincia y la región cuentan con una masa forestal muy cuidada y conservada que facilita la extracción de la resina, pero sin embargo, faltan trabajadores cualificados que puedan extraer esta materia prima.

La última semana de enero se inicia el primer curso teórico y práctico para formar a nuevos resineros en Centro de Investigación Agroforestal de Albaladejito (CIAF).

Con él se pretende conseguir el relevo generacional que podría suplirse con un nuevo oficio para gente parada o que busca otra salida profesional, ya sea por motivación familiar o económica, para mantener el mundo de la resina, se requiere savia nueva.

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