Sequía en Castilla-La Mancha, un problema que podría afectar a nuestro bolsillo

Susana Palomo Gómez
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De norte a sur, la sequía afecta prácticamente a todo el país y especialmente a los cultivos de secano. El campo de Castilla-La Mancha no deja de mirar al cielo: esta en situación de alerta por sequía y, en caso de que siga sin llover de manera significativa en las próximas tres o cuatro semanas, los cultivos de secano podrían ver afectado su rendimiento entre un 60 y un 80 por ciento, según alerta un informe de COAG que muestra su preocupación por la incertidumbre ante el inicio de la campaña de regadío.

Hay zonas en las que lleva más de un mes sin caer ni una gota de agua. Los sectores más afectados son el cereal, el olivar, el viñedo y los almendros de secano, así como los pastos para la ganadería extensiva y la apicultura.

Los planes especiales de sequía identifican cuatro posibles escenarios (normalidad, prealerta, alerta y emergencia) para los siguientes meses respecto a la atención de las demandas y para cada escenario hay una serie de medidas para evitar que pase a una fase más severa.

Las cuencas más afectadas por la sequía

El informe de COAG afirma que las cuencas más problemáticas son las del Guadalquivir y Guadiana. En escenario de emergencia se encuentran siete zonas de la demarcación del Guadalquivir y cinco en la del Guadiana.

Además, en alerta están diez unidades de la demarcación del Guadalquivir y cuatro en las del Guadiana. Castilla-La Mancha se encontraría, por tanto, entre las zonas más afectadas por la sequía de toda la península.

Efectos de la sequía en el campo de Castilla-La Mancha

En cuanto a los efectos, COAG afirma que los cultivos se han desarrollado tarde y de forma insuficiente (problemas en la nascencia), a causa de la falta de lluvias en todo el otoño y el invierno pasados. Esto genera problemas de floración y maduración, incluso de nascencia irregular en cereales.

El contraste térmico diario entre las heladas nocturnas y las altas temperaturas a mediodía han deshidratado más la planta. Las siembras de ajos en nuestra región también se han visto fuertemente afectadas por la falta de agua en el último trimestre.

Problemas en la ganadería

Respecto a los pastos para la ganadería, indica que Castilla-La Mancha también se encontraría entre las zonas más afectadas.

Los efectos de esta situación afectan de manera particular, según el sindicato agrario, a la ganadería en régimen extensivo (vacas, ovejas y cabras), ya que la ausencia de lluvia impide el desarrollo de los pastos que constituyen la base de su alimentación. Esta situación va a provocar que los ganaderos tengan que recurrir a la compra de alimentos sustitutivos o suplementar con piensos, paja y forrajes y en determinadas incluso a transportar agua para el ganado.

De cara al futuro, COAG advierte de que una situación de sequía prolongada comprometería el aprovechamiento eficiente de la rastrojera, importante para la alimentación del ganado en época estival y añade que un deficiente desarrollo vegetativo proporcionará un escaso rastrojo para el aprovechamiento del ganado.

Otro de los sectores ganaderos más afectados por esta situación de estrés hídrico es la apicultura de Castilla-La Mancha. La apicultura está íntimamente ligada a las floraciones, tanto la vegetación natural como la cultivada, por lo que un periodo prolongado de sequía afecta directamente a las abejas, ya que no pueden desarrollar adecuadamente las colmenas y esto les provoca un desequilibrio.

"Al no tener lluvia, el ciclo va a ser mucho más corto y nosotros perseguimos que les sobren reservas para cogerlas (...) no las podemos dejar sin miel porque pueden venir días de frío y entonces perecerían", aseguran los apicultores.

Por tanto, prevé un incremento de bajas respecto a un año de lluvias normales; mayor debilidad y sensibilidad a patógenos y enfermedades, un retraso normal en el desarrollo de las colonias y pérdida de enjambrazón, lo que obligará a revisar y sobrealimentar a las colmenas.

Problemas en los embalses

Los embalses están por debajo de la mitad de su capacidad en España. La reserva hídrica española está al 44 por ciento de su capacidad total. En la última semana se han perdido 88 hectómetros cúbicos. A pesar de este panorama, el suministro de agua no corre peligro, aunque se pide un uso responsable.

Los embalses están bajo mínimos también en Castilla-La Mancha, a menos de la mitad de su capacidad: hasta 15 puntos menos que la media de los últimos 10 años.

¿Cómo nos afecta la sequía?

La falta de agua también puede repercutir en los precios de los productos que genera el campo o en los productos derivados de la ganadería. También llevaría a un aumento de los costes de producción: si hay que alimentar a los animales de forma artificial, todo acabará siendo más caro.

Para evitar esta situación, los agricultores han lanzado un mensaje de alerta: la mitad del campo español está en situación de alerta. La sed empieza a hacer estragos. Avisan que si no llueve en breve, gran parte de las cosechas se van a echar a perder. Es un problema que se agudiza con el paso de los días y que nadie sabe hasta dónde puede llegar. "Nosotros dependemos exclusivamente del agua", aseguran.

Para José Manuel Viñas, físico del aire y comunicador científico, "la sequía impacta a todos los niveles, incluso socioeconómico y a nivel de salud, porque la ausencia de agua, que es vita, es un problema".

Un periodo de escasez de lluvia que puede convertirse en un problema extensible al conjunto de la población. Estamos ante uno de los inviernos más secos de los últimos años y el tiempo corre en contra de los agricultores.

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