TOLEDO
Las Jornadas Calderonianas de Yepes reconocidas como Fiesta de Interés Turístico Nacional
Reivindican el legado cultural de Calderón de la Barca, vinculado a la localidad toledana
Las Jornadas Calderonianas de Yepes son declaradas Fiesta de Interés Turístico Nacional
Las Jornadas Calderonianas de Yepes, en Toledo, acaban de ser reconocidas como Fiesta de Interés Turístico Nacional. Una celebración que ha ido evolucionando hasta convertirse en un festival cultural que reivindica el legado de Calderón de la Barca. Y también el patrimonio y tradiciones de la localidad porque aúna teatro, historia y literatura.
El Ministerio de Industria y Turismo, a través de la Secretaría de Estado de Turismo, ha declarado ha concedido este título como reconocimiento a "la singularidad de una celebración que constituye uno de los principales acontecimientos culturales y turísticos de esta localidad toledana".
Se celebran desde el año 2000
Las Jornadas Calderonianas comenzaron a celebrarse en el año 2000, coincidiendo con el IV centenario del nacimiento de Pedro Calderón de la Barca, autor estrechamente vinculado a Yepes.
La relación del dramaturgo con la localidad se remonta al siglo XVII, cuando escribió El mágico prodigioso, una comedia de santos destinada a ser representada con motivo del Corpus Christi de Yepes en 1697, según ha informado el Ministerio en nota de prensa.
La programación reúne propuestas vinculadas al teatro del Siglo de Oro, entre ellas representaciones teatrales, autos sacramentales, conciertos, conferencias y rutas dramatizadas que permiten descubrir la historia de Yepes a través de sus calles y espacios monumentales.
Entre sus principales propuestas destaca 'El Yepes Invisible', una ruta teatralizada nocturna que combina interpretación, música y patrimonio, y recorre distintos espacios históricos de la localidad para acercar al público a episodios, personajes y leyendas vinculados a la historia de Yepes.
La programación se completa con actividades gastronómicas y enológicas, vinculadas a los productos tradicionales y a la tradición vitivinícola de la localidad, así como con un mercado barroco de artesanía y gastronomía tradicional.
Se trata de la decimosexta fiesta que cuenta con este reconocimiento en Castilla-La Mancha y la número 166 en todo el país.