TRIBUNALES
Juicio contra varios acusados de explotación sexual en Toledo: traían a las víctimas desde Colombia
Los acusados niegan los hechos y dicen que las víctimas "ejercían la prostitución libremente"
Los acusados del juicio por explotación sexual en Toledo EUROPA PRESS 07/1/2026
Las seis personas acusadas de traer desde Colombia a España a varias personas para su explotación sexual han negado este miércoles los hechos y han afirmado que las víctimas ejercían la prostitución libremente.
En la primera sesión de los juicio que se celebra en la Sección Primera de la Audiencia Provincia de Toledo uno de ellos ha declarado que conocía a alguna de las víctimas porque eran sus amigas.
"Yo solo presté dinero para el pasaje a una o dos, que eran amigas mías, y me iban pagando lo que les presté pero nunca le exigí pagar el doble o el triple", ha afirmado, para agregar que eran prostitutas en Colombia y contactaron con él para ejercer en España la prostitución donde les alquilaba las habitaciones sin saber qué iban a hacer cada una de ellas.
Según el escrito de la Fiscalía, los acusados le impusieron un gravamen económico, tildado de forma impropia como deuda por los mentados acusados, que conllevaba la obligación de entregar la cantidad de tres mil euros una vez que llegara a España y con el dinero que obtuviera con el ejercicio de sus actividad como como prostituta, siendo dicha cantidad muy superior al total de los gastos en que hubieron de incurrir para la obtención de los pasajes.
Las víctimas ejercieron la prostitución en Toledo y otros municipios
Las víctimas ejercieron la prostitución no solo en el piso sito en Toledo sino también en otros lugares como Parla, Cuenca, Albacete o Algeciras.
Las mujeres fueron instruidas sobre cómo debían publicitar sus servicios como prostitutas, también para pagar el alojamiento en el piso, cuyo importe ascendía, por decisión de este acusado, a 150 euros semanales, cuantía "excesiva y desproporcionada" según la Fiscalía.
Además, las víctimas también debieron transferir desde locutorios distintas cantidades de dinero ordenadas por los acusados.
Otra actividad desplegada consistía en la venta de cocaína a aquellos clientes que lo demandaban durante el transcurso de los encuentros sexuales.
Fue una de las víctimas quien denunció los hechos ante la Comisaria Provincial del Cuerpo Nacional de Policía en Toledo, siendo atendida por miembros de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras.
Estos agentes se entrevistaron reservadamente con ella y, habida cuenta de la verosimilitud de su relato, le recibieron formal declaración, preservando en todo momento sus datos de identidad bajo una nomenclatura como testigo protegido y le brindaron la asistencia necesaria que conllevó su acogida en un recurso residencial dependiente del Centro de la Mujer de Toledo, desde donde fue derivada de forma inmediata al Centro de Atención y Valoración Integral ingresando en el mismo en fecha 9 de diciembre de 2019, dando inicio a una investigación policial que, a la postre, propició la incoación de las presentes actuaciones.
Por todos estos hechos, la Fiscalía pide siete años de prisión por cada uno de los delitos de trata de seres humanos con fines de explotación sexual en concurso medial con un delito de explotación lucrativa de la prostitución ajena; un año por el delito continuado contra los derechos de los ciudadanos extranjeros; cuatro años y seis meses por un delito contra la salud pública.