TOLEDO

Tres detenidos en Yuncos y Ugena por robos cometidos en Madrid, Guadalajara y Toledo

Los detenidos han ingresado en prisión y cuentan con antecedentes por delitos similares

La operación fue iniciada por la Guardia Civil de Madrid.Guardia Civil

Redacción CMM
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Tres personas han sido detenidas en Yuncos y en Ugena (Toledo). Estaban especializados en la comisión de robos con fuerza en viviendas, en su mayoría inmuebles unifamiliares aislados a los que accedían cuando no había nadie y situados en pueblos de la comunidad de Madrid y Castilla La-Mancha, como Nambroca (Toledo) y Cabanillas del Campo.

En los registros judiciales efectuados en los domicilios de los detenidos se ha recuperado un importante número de objetos procedentes de los hechos perpetrados, principalmente joyas, relojes y bolsos, además de herramientas especializadas que eran las que empleaban para acceder a las viviendas.

Hasta el momento se han esclarecido robos en las localidades madrileñas de Cubas de la Sagra, Batres, Torrejón de Velasco, Serranillos del Valle, Griñón, El Álamo, Torrelaguna, El Vellón, Venturada, además de los municipios de Cabanillas del Campo en Guadalajara y Nambroca, en Toledo.

El líder había liderado grupos de alucineros en Madrid

Los tres detenidos, de entre 25 y 49 años, han ingresado en prisión y cuentan con antecedentes por delitos similares. El líder del grupo es el integrante más veterano, quien previamente había liderado grupos de aluniceros en la Comunidad de Madrid, según detalla la Comandancia de la Guardia Civil en un comunicado.

La investigación comenzó el pasado mes de febrero, cuando se detectaron varios robos en domicilios situados en localidades de la zona sur-oeste de la Comunidad de Madrid.

Tras las inspecciones oculares realizadas, y el estudio pormenorizado de diferentes hechos, se pudo determinar que existía un grupo organizado que estaba actuando en la zona.

Lo primero que observaron los investigadores es que los autores seleccionaban viviendas unifamiliares, generalmente aisladas, a las cuales accedían saltando las vallas perimetrales y, tras forzar ventanas o puertas correderas, entraban pro la tarde y sin nadie en su interior para sustraer joyas, relojes, bolsos y dinero.

El avance de la investigación permitió constatar que el grupo actuaba con gran intensidad, cometiendo tres o cuatro robos en la misma tarde/noche.

Además, robaban vehículos de alta gama a los que cambiaban las placas de matrícula, y los utilizaban para realizar el reconocimiento de las zonas y perpetrar los robos.

Los coches, una vez utilizados eran abandonados y quemados en descampados para borrar cualquier huella que permitiera identificarlos.