VÍCTIMAS C-LM

Supervivientes del 11M: "Hoy es un día muy difícil"

Conocemos el testimonio de supervivientes como Antonio, Ana Belén y José, de Puertollano, Fuensalida y Guadalajara que cada 11 de marzo vuelven a revivir la tragedia de los atentados

Nuevo espacio en homenaje a las víctimas durante la víspera de la celebración del 20 aniversario de los atentados del 11 de marzo de 2004, en la estación de Metro de Atocha, a 10 de marzo de 2024, en Madrid (España). Hoy se ha inaugurado el nuevo espacio de recogimiento en homenaje a las víctimas en la estación de Metro de Atocha, en el que se ha honrado a los 193 fallecidos y más de 2.000 heridos en estos atentados.
Ricardo Rubio / Europa Press
10/3/2024

Nuevo espacio en homenaje a las víctimas en la estación de Metro de Atocha, en el que se ha honrado a los 193 fallecidos y más de 2.000 heridos en estos atentados. Ricardo Rubio 10/3/2024Europa Press

LLANOS MARÍA MORENO/ JAIME CHICHARRO
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Este 11 de marzo es un día muy difícil para los supervivientes de los atentados yihadistas de Madrid. Han pasado 20 años pero la herida que les ha dejado duele especialmente días como hoy de homenajes y actos conmemorativos en los que  reviven la tragedia. 

Antonio Gómez, de Puertollano es un ciudadrealeño que se encontraba en el andén de Atocha en el momento de las explosiones. Por entonces vivía en Alcorcón e iba en tren a su trabajo. En 'Castilla-La Mancha Despierta' ha explicado cómo vivió y ha vivido desde aquél día. 

"Se acepta porque superar no se supera. Hasta los diez años vives muy mal, empastillado de psiquiatras y psicólogos. Ahora después de 20 años es distinto"

"Se acepta porque superar no se supera. Hasta los diez años vives muy mal, empastillado de psiquiatras y psicólogos. Ahora después de 20 años es distinto". Aunque esa frágil rutina en la que se sumergen estas víctimas y que les hace seguir para adelante se rompe en días como hoy. 

"Hoy y los días anteriores y posteriores son perores"

Es lógico dada la magnitud de la barbarie de la que fueron testigos. Pese a quedar herido por los atentados, Antonio ha relatado que no tiene secuelas físicas sí psicológicas. Sufre neurosis y estrés postraumático. 

Ha estado una década en tratamiento psicológico

"Lo aceptas y das gracias porque por cien metros o por un minuto, tú has salvado la vida"

Emocionado y con la voz a penas pudiendo salir de su garganta, ha recordado que entre la primera y la segunda bomba logró hablar con su mujer. Entonces estaba embarazada y oyó por teléfono la segunda explosión que le tiró al suelo por la onda expansiva. Para y respira amargamente antes de relatar que en ese momento corrió. "No piensas. Sales al exterior. Te mueves para sobrevivir", ha contado a nuestros compañeros de Radio Castilla-La Mancha. 

Veinte años después y tras el juicio y la gestión que se hizo los días posteriores lamenta lo que para él fue "una burda manipulación y falta de respeto" de los que hicieron un falso relato de estos acontecimientos. "Creo que no se ha pedido suficiente perdón", apunta. A nivel social, en cambio cree que la sociedad sí les ha ayudado. 

"No eres conscientes de que estás viviendo un atentado"

Ana Belén Romojaro, de Fuensalida (Toledo). Ese 11 de marzo como todos los días por entonces cogía un tren en Madrid a las 7:23 de la mañana. Aquel día sin embargo no se subió ni al segundo ni al tercer vagón "porque tenía mucho sueño". Esa decisión le salvó la vida. 

"Llamé a una compañera de trabajo para decirle que se había estropeado el tren. Ella me dijo, estás entendiendo lo que me estás contando? No eres consciente de que estás viviendo un atentado?".

Su relato es el testimonio de una persona que se encontraba desorientada, traumatizada y que no comprendía lo que estaba sucediendo. 

"Mi marido por entonces era militar y estaba en la base de Afganistán. Estábamos preocupados por él. Quién iba decir que nos iban a bombardear a nosotros en el tren del trabajo"

Durante mucho tiempo Ana tuvo miedo a subir a medios de transporte, a estar en lugares cerrados. "Estás en el metro y ves una mochila y piensas: ¿será otra bomba? Miedo a que vuelva a ocurrir". Cada vez que vuelve a pasar por un torno o pasa por el lugar de los atentados recuerda todo.

Especialmente difícil les resulta cada 11 de marzo. "Ves que llega y que salen las noticias que ponen los trenes. Entiendo el homenaje a los que murieron pero para los que quedamos es un día muy duro". 

"Ves que llega y que salen las noticias que ponen los trenes. Entiendo el homenaje a los que murieron pero para los que quedamos es un día muy duro"

Por eso Ana el 11 de marzo no ve las noticias. Para ella, de aquella tragedia de magnitud nunca antes vista en nuestro país y en Europa queda pendiente saber qué pasó exactamente, lo que a su entender no se aclaró tras el juicio de los atentados.

Vivir con la culpabilidad de estar vivo

José Morales, de Guadalajara, tenía 20 años. Estaba estudiando Historia en la Universidad Complutense y tenía que coger el tren de las siete menos diez en Guadalajara para llegar a clase. Viajaba en el tren en el que estallaron dos bombas cuando estaba detenido en la estación del Pozo del Tío Raimundo.

No sufrió ningún rasguño pero los recuerdos, recalca a CMM Guadalajara, "siguen absolutamente vivos y la sucesión de hechos la tengo muy marcada". 

Él vive lo que ha venido a llamarse como el síndrome de culpa del superviviente que no es otra cosa que sentirse culpable de estar vivo. 

Para él estos aniversarios resultan muy violentos por el hecho de "compartir esos actos con los familiares de los que ya no están,  incluso alguno de tu edad, y no saber qué decir a esa familia". 

De aquel día recuerda "la sensación de ir en shock absoluto como zombis andando en silencio". Él se salvó pero siempre tiene presentes a quienes ese día cogieron su último tren.

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