GUERRA CONTRA IRÁN
Las dudas sobre el suministro de gas aceleran las conversaciones con Argelia
El ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, viajará a Argel mañana jueves 26 de marzo, mientras que la primera ministra italiana, Georgia Meloni, se encuentra allí ya.
Ras Laffan (Catar), 20/03/2026.- Catar ha dicho que los ataques con misiles iraníes contra Ras Laffan han causado daños importantes al complejo industrial de gas natural./ Hannibal Hanschke
El hecho de que Catar haya tenido que declarar "fuerza mayor" con respecto a su menor capacidad para suministrar gas natural licuado a varios países europeos y asiáticos a largo plazo por el ataque iraní contra su principal centro gasístico en Ras Laffan, obliga a moverse a los que dependen, en mayor o menor medida, de su gas y buscar en otros lados.
Entre ellos, España e Italia. En el caso español, Argelia fue el principal suministrador de gas natural a España en 2025, con casi el 35% del total, por delante de Estados Unidos y de Rusia.
Con el precio de la energía disparado y el suministro desde Oriente Medio en jaque, en parte, Madrid busca en Argel garantizar este suministro, y sobre todo mantenerlo e, incluso aumentarlo. Algo que se ha convertido ahora en una cuestión incluso más importante como resultado de las consecuencias que está teniendo el conflicto en Irán y el consiguiente bloqueo del estrecho de Ormuz en el mercado energético mundial.
En este sentido, la visita anunciada del ministro de Exteriores, José Manuel Albares, mañana jueves 26 de marzo a Argel tiene lugar después de que la agencia Bloomberg informara hace unos días de que el Gobierno español se estaba planteando adquirir más gas a Argelia.
Si se cierra ese trato, se conseguirían dos objetivos en el suministro de gas a España: una fuente estable (el gas llegaría por el gasoducto Megdaz, que conecta los yacimientos argelinos con Almería a través del Mediterráneo, no por vía marítima, ahora una ruta complicada y muy cara) y competitiva, ya que lo anterior permitiría reducir costes y abaratar el precio (si Argel no lo incrementa demasiado en la presente tesitura internacional).
Pero, además, España no dependería tanto del gas de EEUU, con el que últimamente no hay buenas relaciones tras los enfrentamientos entre Trump y Sánchez por la guerra de Irán y distintas amenazas con romper relaciones comerciales.
Cerrar el acuerdo con Argel en un contexto competitivo con Italia
Pero, antes de competir con otros países, España intenta primero pasar página definitivamente a la crisis bilateral de 2022, lo que podría hacerse sellando el acuerdo que busca Moncloa.
Esta es la primera visita del ministro de Exteriores al país magrebí desde la crisis diplomática entre ambos en marzo de 2022, cuando el Ejecutivo español apoyó la propuesta del plan de autonomía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental.
El posicionamiento motivó la retirada del embajador argelino y, en junio, la suspensión del Tratado de Amistad con España, firmado en 2002, además de quedar congeladas las relaciones comerciales, aunque nunca afectaron al suministro de gas.
Aun así, lo cierto es que los dos países han ido retomando el contacto y se han reactivado paulatinamente las relaciones.
Es la situación internacional con respecto a la energía descrita más arriba la que sitúa a nuestro país en competición casi directa con Italia.
Y la primera ministra, Georgia Meloni, ya está en Argel y ya ha acordado reforzar su cooperación para fortalecer el suministro de gas a largo plazo. Argelia es un socio estratégico para el país europeo.
La prensa italiana ya hace referencia a esta "carrera por el gas" entre los dos estados europeos. Cualquier "excedente nos lo disputaremos con España, cuyo Gobierno se presentará en el país en cuanto Meloni se haya marchado", escribe el diario Il Fatto Quotidiano, en referencia al viaje del ministro José Manuel Albares, de este jueves.
"España también está evaluando aumentar sus compras vía el gasoducto de Alger", ha constatado el diario económico Il Sole 24 Ore.