La pornografía: un silencio entre jóvenes y padres

niño con movil

Alba Córdoba de la Cruz

La pornografía se está convirtiendo cada vez más en un problema social, sobre todo, entre los jóvenes. Este tipo de películas tiene efectos negativos en la educación sexual entre los adolescentes, y a la larga tiene efectos tanto físicos como psicológicos en las personas.

Según un informe de la ONG Save The Children que presentó el pasado mes de septiembre, casi siete de cada diez adolescentes consumen pornografía, a la que acceden por primera vez a partir de los 12 años.

¿Qué está ocurriendo con la educación sexual de los jóvenes? ¿Es la pornografía una fuente fiable de información sobre la sexualidad? ¿Qué papel deberían jugar los padres ante este tipo de educación con sus hijos?

Hablamos con el psicólogo clínico y sexólogo José Luis García, sobre los riesgos de ver pornografía desde edades tempranas y qué deberían hacer los padres ante este tipo de consumo entre sus hijos.

Consumir pornografía desde niños

La pornografía está cada vez más presente entre los jóvenes, ahora gracias a Internet y sus miles de páginas web.

El acceso de los más pequeños a los teléfonos móviles de sus padres es más frecuente, y los algoritmos de la web hacen saltar anuncios de este tipo de ficción que llaman la atención de los niños. Lo hacen a partir de los 6 años.

Según José Luis García, a partir de los ocho años los niños empiezan a tener su primer móvil y con ello, el acceso a Internet. "Cualquier niño con acceso a Internet se va a topar con el porno, sí o sí". A partir de entonces, estos jóvenes siguen consumiendo pornografía, hasta que a los 16 años "la mayoría ya la ha consumido".

Consumir pornografía desde edades tan tempranas puede provocar consecuencias a largo plazo entre los adolescentes en relación a su vida sexual. Este tipo de consumo conlleva unos riesgos muy comunes entre los consumidores de porno y, además, peligrosos.

Una adicción similar a la del alcohol

Ente ellos se encuentra la adicción, comparable a la que experimentan los consumidores de alcohol, tabaco o drogas. También se encuentran trastornos cerebrales relacionados con la sensibilidad, que hace que la gente necesite consumir pornografía cada vez más y de forma más violenta porque no le excita.

Otro de los problemas comunes es con la sociabilidad, ya que se va a aislar de sus amigos y su pareja y puede conllevar a problemas de afecto.

Si una persona adicta al porno no puede hacer con su pareja lo que le excita, va a recurrir a la prostitución buscando este tipo de prácticas sexuales.

Redes sociales y el fenómeno "Only Fans"

Un factor que ha provocado el consumo de pornografía ha sido Internet, pero en concreto las redes sociales lo han fomentando más.

Estas redes son usadas por millones de jóvenes que ven miles de imágenes de chicas y chicos que influyen en la forma de vida que quieren tener. Hoy en día la sociedad está hipersexualizada a causa del porno, pero también de la música, con canciones muy violentas; los videojuegos o anuncios en televisión.

"El sexo le interesa a todo el mundo. El mundo de desarrollo económico que tenemos es neoliberal y por tanto, si el sexo da dinero se utiliza de muchas maneras". "Es muy difícil alejarse de esta influencia permanente", dice García.

Además, las redes sociales promueven este interés con imágenes y vídeos. "Twitter es una fuente permanente de pornografía, en directo", así como indirectamente a través de enlaces como la famosa web 'Only Fans'.

Los padres, factor importante en la educación

José Luis García ha publicado cuatro libros-manual para padres sobre qué deben hacer si sus hijos ven pornografía. Son los principales preocupados porque sus hijos tengan una buena educación sexual y no llegan a tener las consecuencias que hemos mencionado antes. Sin embargo, por la educación que han tenido ellos no saben cómo educar a sus progenitores sobre sexualidad.

"Tus hijos ven porno. ¿Qué vas a hacer?" es uno de los libros que el sexólogo ofrece a padres sobre pornografía y educación sexual. En él analiza los riesgos sexuales de Internet (sexting, acoso sexual, abuso sexual, consumo de porno...).

A mis nuevos/as seguidores/as: Tengo el gusto de presentaros la primera propuesta educativa que se hace sobre pornografía y educacion sexual en lengua española, fundamentada en el conocimiento científico, denominada TUS HIJOS VEN PORNO. ( https://t.co/mUCHvYPbZ4) En ella, HILO pic.twitter.com/Wlczcf1naC

El autor plantea que en vez de pornografía, los padres dejen a sus hijos consumir películas eróticas que no contengan ningún tipo de violencia.

Cambio de mentalidad en la sociedad

Según el sexólogo, en España no hay una política adecuada en educación sexual ni lo ha habido con ningún gobierno, según el sexólogo. Es un tema que para enseñar todavía hay cierto tabú, aunque entre los jóvenes es de lo que más se habla.

"Es necesario un impacto social para que padres y profesores vayan de la mano para que, entre todos, el porno violento no sea el referente educativo de nuestros jóvenes".

Más de la mitad de los jóvenes que ven contenidos pornográficos se inspiran en ellos para sus propias experiencias. Para el 30 % de ellos, estos vídeos son su única fuente de información sobre sexualidad. El deseo sexual se está construyendo sobre unos cimientos irreales, violentos y desiguales, propios de la ficción, según Save The Children.

Uno de los datos más alarmantes que presentan es que el 12,2 % de los chicos ha mantenido relaciones sexuales sin el consentimiento explícito de la pareja y sin que a esta le haya parecido bien, frente al 6,3 % de las chicas.

El abuso del consumo de material pornográfico da lugar a prácticas peligrosas, violencia y desigualdad entre la población adolescente. Desde la organización señalan que el 27,1 % de las chicas no saben identificar prácticas de riesgo, como puede ser la ausencia de preservativo.

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