Sánchez renuncia a convertir el Valle de los Caídos en un Museo de la Memoria

Elena Garcia Fermosel
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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, renuncia a convertir el Valle de los Caídos en un museo de la memoria colectiva, como propuso el PSOE a finales de 2017 en una proposición de ley vetada por el Ejecutivo de Mariano Rajoy porque estimaba que aumentaría el crédito presupuestario en más de 200 millones de euros.

"La opinión del Gobierno es que el Valle no puede ser un lugar que se deba resignificar, no puede ser un lugar de reconciliación. Tiene que ser un lugar de reposo, un cementerio civil para las víctimas de la contienda y el franquismo. Ésa es la propuesta y la opinión del Gobierno", ha señalado en rueda de prensa conjunta con el presidente de Bolivia, Evo Morales.

La posición fijada por Sánchez desde Bolivia supone un giro a la línea que venía manteniendo no sólo como secretario general del PSOE sino también a la postura que han defendido los miembros de su Gobierno en estos dos meses de mandato.

Museo de la Memoria en otro lugar

En una conversación informal con los periodistas que le acompañan en su gira iberoamericana, Sánchez ha achacado la dificultad de resignificar el Valle de los Caídos por la connotación que ya tiene este monumento en el que está enterrado Franco y porque allí yacen víctimas de los dos bandos.

Sánchez apuesta por dejar el Valle como "cementerio civil", manteniendo eso sí, la actual Basílica que custodia una abadía de monjes benedictinos.

En la proposición de ley que registró el PSOE a finales de 2017 para ampliar la actual Ley de Memoria Histórica, proponían convertir el Valle de los Caídos en "centro nacional de Memoria", desde donde se impulsara la cultura de la reconciliación y el reconocimiento de las víctimas a través de proyectos museísticos y de investigación.

Pero ahora que está en el Gobierno, Sánchez ve más conveniente crear en otro lugar un museo de la Memoria, al estilo del que ha visitado en Santiago de Chile dedicado al golpe de Estado contra Salvador Allende y las víctimas de la represión de la dictadura de Augusto Pinochet que admite haberle impactado.

La exhumación de los restos de Franco "no será sencilla"

El jefe del Gobierno, en su conversación informal con la prensa, también ha reconocido que pensó en un principio que la exhumación de los restos de Franco sería una tarea más sencilla de lo que finalmente ha resultado, lo que atribuye a la "inexperiencia" del nuevo Ejecutivo. Sirva como ejemplo que el propio Sánchez anunció que la exhumación del dictador se haría en el mes de julio y ahora hablan de finales de año.

No obstante, en la rueda de prensa Sánchez ha defendido la decisión de trasladar los restos del general a otro lugar porque "ninguna democracia puede rendir tributo a un dictador". "Esa decisión dignifica nuestra democracia", ha insistido.

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