ANIVERSARIO EE. UU.
EE. UU. celebra el 250 aniversario de su independencia
Una exposición en el Museo del Ejército de Toledo rememora el "crucial" papel de España en la independencia estadounidense.
Copia de la Declaración de Independencia de Estados Unidos
250 años después de la Declaración de Independencia estadounidense, cabría preguntarse hacia dónde va el país en este momento y cómo afronta las importantes retos que se dibujan en su horizonte.
La firma de Declaración de Independencia de Estados Unidos cumple 250 años este 4 de julio en un escenario distinto a la intención de los Padres Fundadores; una polarización absoluta demostrada en las dos conmemoraciones opuestas que se preparan en el país: la celebración institucional y bipartidista de América 250, y el gran evento diseñado por el presidente Donald Trump y su movimiento MAGA, Freedom 250, de tintes tradicionalistas hasta el punto de la regresión, concebido para "reconstituir" al país entero como "Una Nación bajo Dios".
El simbolismo tradicional del aniversario de EEUU ha adquirido en Freedom 250 tintes claramente personalistas en torno a la figura del presidente.
Trump ha anunciado en los días previos un nuevo pasaporte con su imagen, un nuevo billete con su imagen; presidido un evento de artes marciales mixtas, remodelado la Explanada Nacional de Washington DC y prometido la instalación de un gran "arco del triunfo" para rematar el paisaje.
Así las cosas, además, la promesa de "vida, libertad y búsqueda de la felicidad", que hace 250 años inspiró la fundación de Estados Unidos, se ve ahora amenazada por las políticas impulsadas por el presidente Trump desde su regreso a la Casa Blanca, que limitan los derechos de inmigrantes, mujeres, estudiantes y hasta periodistas y que también contribuyen a la polarización política.
España, aliada "crucial" en la independencia de Estados Unidos
MADRID, 03/07/2026.- El 250 aniversario de la declaración de independencia de Estados Unidos pone de nuevo sobre la mesa la cuestión de la participación española en la guerra contra los británicos./ Editorial Desperta Ferro / Jordi Bru
El 250 aniversario de la declaración de independencia de Estados Unidos ha puesto de nuevo sobre la mesa la cuestión de la participación española en la guerra contra los británicos, un papel tradicionalmente olvidado o relegado y que la historiografía reciente empieza a considerar "crucial".
España nunca fue una aliada formal, pero prestó ayuda económica, militar y estratégica que muchos historiadores consideran "decisiva".
El mayor interés historiográfico por la contribución española comenzó con la publicación de estudios sobre el papel del militar español Bernardo de Gálvez.
Durante la presidencia de Barack Obama, el Congreso de los Estados Unidos le concedió a De Gálvez la ciudadanía honoraria -una distinción que sólo poseen ocho personas el mundo- y ordenó la instalación de su retrato en el Capitolio.
De Gálvez mandaba el contingente español que apoyó a los rebeldes contra las tropas británicas en la batalla de Pensacola (Florida, 1781) y logró expulsarlos de la cuenca baja del Misisipi y de la Florida. Su papel ha sido puesto en valor en la última década.
Estos días puede visitarse en el toledano Museo del Ejército la exposición 'España en los Estados Unidos. La contribución de los españoles y su Ejército al surgimiento de una nación', que rememora esa ayuda:
La Medalla de la Libertad para el papa
El papa León XIV, además, el primer pontífice en recibir la medalla, ha pedido este viernes a EE.UU. realizar "un esfuerzo continuo por encontrar un terreno común para promover la causa de la paz y la reconciliación, en casa y en el extranjero", y ha reclamado también un discurso público "de moderación y respeto por las opiniones de los demás".
"Un esfuerzo continuo por encontrar un terreno común para promover la causa de la paz y la reconciliación, en casa y en el extranjero"
El pontífice, primer papa estadounidense de la historia, ha hecho estas reflexiones en un mensaje en conexión en directo y pronunciado en inglés a los asistentes reunidos en el Independence Mall de Filadelfia (EE.UU.), donde el National Constitution Center le ha concedido la Medalla de la Libertad por su contribución a la promoción de la libertad religiosa, de conciencia y de expresión.
Al recordar que la libertad religiosa favoreció una tradición de diálogo y cooperación entre credos en EE.UU., ha expresado su deseo de que esa herencia "continúe dando frutos en un discurso público marcado por la moderación, el respeto por las opiniones de los demás y un esfuerzo continuo por encontrar un terreno común para promover la causa de la paz y la reconciliación, en casa y en el extranjero".
"Un discurso público marcado por la moderación, el respeto por las opiniones de los demás (...) promover la causa de la paz y la reconciliación (...) apoyar, proteger y valorar las vidas de todos, especialmente de los más vulnerables."
El papa ha recordado que la "grandeza moral" de una nación se manifiesta, por encima de todo, en su capacidad para "apoyar, proteger y valorar las vidas de todos, especialmente de los más vulnerables y de aquellos cuyo valor es cuestionado".
Al reflexionar sobre la identidad estadounidense, ha destacado que el país se convirtió en un referente de libertad "a medida que abría sus puertas a sucesivas oleadas de inmigrantes", permitiendo que ellos y sus hijos participaran en la construcción del futuro nacional.
"Que los principios sobre los que hemos reflexionado hoy — una dignidad humana compartida, la igualdad y los derechos expuestos en la Declaración de Independencia — sean siempre una fuente de tal unidad y una luz guía para el momento presente y los años venideros", ha añadido.
EFE