"La pandemia y sus efectos pueden hacernos retroceder décadas en Igualdad": María Eugenia Palop, eurodiputada

Susana Palomo Gómez

En materia de Igualdad, "el progreso es lento. Se necesitarían 60 años para alcanzarla y España está en el puesto ocho de 28, contando con Reino Unido". "Y aunque desde 2010, se han dado pasos importantes en el acceso en el poder político, económico y social, seguimos siendo poco representativas". "Además, la pandemia y sus efectos pueden hacernos retroceder décadas ".

Es la fotografía que hace la eurodiputada española, María Eugenia Palop para CMM Digital sobre el pasado, presente y futuro de la Igualdad en la UE.

Una estrategia común hasta 2025

La Comisión Europea presentó en marzo de 2020 la estrategia de Igualdad de Género con tres ejes:

1. la lucha contra la violencia y acosos sexual

2. la igualdad de   oportunidades en el mercado laboral y en la erradicación de la brecha salarial

3. y el refuerzo de la presencia de la presencia mujeres en puestos directivos y espacios  de decisión política.

Palop, vicepresidenta de la Comisión para los Derechos de la Mujer e Igualdad de Género (FEMM) del Parlamento Europeo, ha participado en el informe que ha elaborado esta cámara sobre la estrategia para la igualdad de género en la UE para 2025. Un plan para luchar contra las brechas de género, la discriminación y todo tipo de violencias, pero también para paliar los efectos del covid. En el texto, el pleno urge a los países a incluir en sus planes de recuperación medidas específicas para mejorar la igualdad de género.

El coste de la desigualdad

Para la Unión, la pandemia está teniendo "un impacto desproporcionado en las mujeres, las niñas y la igualdad de género", asegura el texto. Documento que cifra en 370 000 000 000 euros al año lo que cuesta a Europa la brecha laboral de género.

Sobre esta estrategia y el balance de esta legislatura europea, CMM Digital ha entrevistado a María Eugenia Palop, eurodiputada integrada en el grupo de la Izquierda Unitaria Europea. Palop, en el Parlamento desde 2019 hace un balance positivo en materia de Igualdad pese a la crisis sanitaria y las trabas que ponen algunos grupos políticos, y especialmente, la ultraderecha.

CMM Digital: ¿Cuál es el balance que hace a día de hoy en materia feminista?

María Eugenia Palop: En esta legislatura, por ejemplo, se ha conseguido que en el discurso de Úrsula Von der Layen como presidenta de la Comisión incluyera exigencias clásicas -de la UE en materia de igualdad-, también más ambiciosas.

Además, desde 2019, el Parlamento es "más progresista" que el anterior que era más viejo ( en términos de edad y novedad, ya que de los 750 eurodiputados, 500 son nuevos ) y con menos mujeres. Además los Verdes tienen más peso y han desequilibrado la balanza entre progresista y conservadores.

Este contexto ha sido muy favorable porque hasta ahora el Parlamento llevaba una línea de feminismo orientada a las exigencias de representación (cuestiones en igualdad relativas a la igualdad en el empleo, la paridad, las cuotas, que las feministas lo llaman la línea de representación). Esto que las feministas llaman línea de representación había tenido poco recorrido y éxito y un ejemplo de ello, es la paralización durante años de la Directiva de No Discriminación. Esa agenda la hemos superado con mucho

P:  ¿Cuáles son esos avances?

R: Para empezar se ha hablado del pilar social. El primer paso dentro del pilar ha sido la Directiva de Conciliación que respecto a la española es bastante estrecha, pero ha sido innovadora y en muchos países ha sido una revolución. Difumina la diferencia público y privado y gestiona las tareas domésticas y de cuidado. En esa línea, en la estrategia de Igualdad, que elabora la Comisión, ya se incorpora la necesidad de que los estados miembros firmen el convenio 189 de la OIT. Lo que significa que incorpora las tareas domésticas al ámbito de trabajo, con todos sus derechos.

P: ¿Qué ha conseguido su oficina en la UE en este sentido?

R: En el informe que hemos sacado adelante en el Parlamento, hemos exigido un pacto europeo por los Cuidados. Lo que queda clarísimo es que hay que apostar por los servicios públicos, de calidad y accesibles. Yo quería que fueran gratuitos pero no se ha querido excluir al sector privado como proveedor . Poner en valor el trabajo de las mujeres en los servicios públicos y sociales que están totalmente feminizados.

Por otro lado, en mi última intervención en el Parlamento, he pedido presupuesto para todos estas acciones europeos. Por ello, otro avance importantísimo ha sido la incorporación de la perspectiva de género en todos los instrumentos presupuestarios. Que todo lo que estamos hablando esté financiado.

La pandemia y sus efectos

P: ¿Qué ha supuesto la pandemia y el Covid en las mujeres europeas?

R: El Covid ha impactado sobre las mujeres, las primeras impactadas por el virus y sus consecuencias. Hay un informe del Parlamento europeo donde se pone de manifiesto el modo en el que las mujeres van a retroceder en conquistas económicas, sociales y profesionales por el Covid. El Parlamento lo ha detectado. Hay conciencia y no ha sido ni mínimamente discutido.

El Convenio de Estambul y la salud sexual

P: ¿Cuáles son las materias pendientes?

R: La razón por la que el Convenio de Estambul no está ratificado por la UE es por los derechos sexuales y reproductivos. Hay gobiernos que se niegan por completo a garantizar un aborto legal y seguro o a otros tipos de accesos a salud o educación sexual. Esto es una piedra en el zapato. Desde 2016, el Parlamento Europeo lleva pidiendo esta ratificación pero no se ha conseguido.

Tenemos un caballo de batalla grande y lo estamos viendo con Polonia, Hungría... se ha apoyado a las mujeres polacas, sin paliativos, salvo con los de la extrema derecha. Pero sus posiciones son muy marginales aunque sonoras.

P: ¿Cómo es la postura europea ante la violencia de género?

R: En el tema de las violencias de genero o machistas también son otra asignatura pendiente, lamentablemente. Y aunque está asumido teóricamente, pero como el Convenio de Estambul no se ratifica no hay instrumento legal. Leyes en la UE, los Estados no tienen. En este sentido, España está más avanzada como demuestra la Ley contra la Violencia de Género, pendiente de reformar, nuestra obligatoriedad a las empresas de implantar planes de igualdad o que tengamos un Ministerio de Igualdad.

Nosotros queríamos que se hiciera una Directiva Integral de Violencias donde se incluyera la violencia de género pero también los matrimonio forzados y prostitución forzada. No lo hemos conseguido. Lo que hemos propuesto y podríamos conseguido es conseguir conseguir que la violencia de género se considere como eurodelito. O que se incorporara dentro de la Estatuto de la Víctima a las de violencia de género para protegerlas a nivel europeo. Son cosas que no están mal pero el objetivo principal es firmar el Convenio de Estambul y la Directiva Integral de Violencias.

Lo que intentamos es sembrar el camino para lo que llegue pero tenemos enfrente a la extrema derecha  (de Identidad y Democracia) a CR de Conservadores y reformistas que incluye a Ciudadanos y a buena parte del Partido Popular europeo.

Los planes de igualdad

P: ¿Cómo es la posición de los grupos parlamentarios ante los temas de la mujer?

R: Una buena parte del PP que es antifeminista. Con Reniú donde está Cs y Macrón tenemos, en general, buena relación en temas de mujeres.

La diferencia con el bloque Socialdemocracia (socialistas, verdes y Podemos) queremos mayor intervención de las políticas públicas o del Estado en el ámbito empresarial. Queremos planes de igualdad en las empresas, que se cumplan cuotas y las empresas se corresponsabilicen. Como por las buenas no se consigue, y discriminan por razón de genero, queremos que se sancione. La razón: los derechos humanos funcionan en las relaciones entre privados. De la misma forma que sancionamos a una persona que pega a su pareja en su casa, el ámbito laboral no es un mundo privado. La discriminación ,el acoso, la violencia en el trabajo, por razones de género, en este caso,  tiene que estar sancionados.

Por eso, hemos pedido la ratificación del Convenio 190 de la OIT que recoge el acoso y la violencia en el empleo. En este sentido,  Yolanda Díaz, Ministra de Trabajo, se ha propuesto que esto se firme en España.

Avances y desafíos

P: ¿Qué le parece la propuesta del Parlamento sobre la estrategia de Igualdad de la UE para 2020-2025?

R: La propuesta es muy progresista y súper completa.

P: En resumen, ¿cuáles son los retos o desafíos en materia de Igualdad en Europa?

De los retos emergentes, están las violencias y discriminaciones de quienes migran. Tenemos que estudiar en profundidad las consecuencias de los confinamientos y pandemias sobre el empleo femenino reparto de cuidados y violencias machistas.

Se han dado pasos importantes, aunque tenemos retos como los derechos sexuales y reproductivos, es uno de ellos. El pilar social está planteado pero tiene que desarrollarse. El Convenio de Estambul y Directivas de Violencia, también. Y la implicación del mundo empresarial en la defensa de los derechos de la mujer, por supuesto. Porque no puede ser que el 79% de los empresarios españoles consideren que las cuotas son una chorrada cuando se ha demostrado en Francia por ejemplo que estas cuotas obligatorias han cambiado el panorama empresarial.

Además, está la directiva de transparencia empresarial (no es obligatoria en la UE), que es un compromiso de la Comisión, aunque todavía hoy no podemos obligar a a las empresas a publicar el salario de sus trabajos y trabajadores. Cuando hablamos de brechas salariales , lo hacemos con datos por aproximación porque no hay datos.

Conclusiones

"Las consecuencias económicas de la crisis sanitaria pueden hacernos retroceder décadas en Igualdad". "No hay una definición homogénea en la Unión de lo que se considera feminicidio". Además, "en este año, el 5% de las mujeres han sufrido ciber violencia". "Resulta sorprendente que 7,7 millones de mujeres en la UE (de entre 20 a 64 años ) sigan fuera del mercado laboral porque se dedican a tareas de cuidado".  "Hay que ser conscientes de que desde 2010 no hemos conseguido reducir las brechas salariales y de pensiones para erradicar la feminización de la pobreza.

Por todo ello, el Parlamento Europeo pide a la Comisión una hoja de ruta concreta con plazos, objetivos y acciones específicas para alcanzar estas metas en la igualdad de género que habrían que cumplirse de aquí a 2025 .

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