¿Por qué no están todos los laboratorios produciendo vacunas de la Covid-19? Responde la industria

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Redacción CMM
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Tras un año de pandemia, y con casi 2,5 millones de muertos, el mundo aguarda con ansia los miles de millones de dosis prometidas de las distintas vacunas contra la Covid-19. La normalidad retornará tan deprisa como rápido se complete la vacunación. ¿Es mejorable el ritmo al que se están produciendo?

En 1942, poco después de ser atacado por los japoneses en Pearl Harbor, Estados Unidos creó un Comité de Producción de Guerra. El objetivo era dirigir la reconversión de las industrias de tiempos de paz en fábricas de armamento para la Segunda Guerra Mundial. Este esfuerzo fue responsable del 40% de la producción bélica del país.

“No se puede realizar de una manera sencilla, aunque ‘te pasen la receta’”, Jordi Ruano de HIPRa

Casi 80 años después, la pandemia de coronavirus ha producido más muertos estadounidenses que bajas tuvo el país en aquella guerra. Pero, al contrario que entonces, la producción se ha dejado en manos de empresas privadas (financiadas con dinero público) que usan algunas decenas de centros de producción. Algo similar ocurre en Europa.

¿Por qué? ¿Hay alguna barrera técnica, logística o contractual que impida que el grueso de las fábricas de vacunas europeas o estadounidenses sean reconvertidas para la elaboración de las fórmulas contra el coronavirus SARS-CoV-2? En la guerra contra la pandemia, ¿es viable acelerar la producción sumando fábricas, laboratorios y empresas farmacéuticas en la lucha?

CMM Digital ha preguntado a Pfizer, Moderna y AstraZeneca, y a varios actores de la industria farmacéutica para tratar de arrojar luz sobre este asunto.

La respuesta corta es que hay varios cuellos de botella: los tiempos de la producción y el cultivo de antígenos y virus, la formación del personal para dirigir un proceso biológico complejo, el embotellamiento (que requiere de lineales especializados), la necesidad de seguir produciendo otros fármacos, las certificaciones por parte de los gobiernos, las cadenas de suministros…

La respuesta de Pfizer

El pasado 8 de diciembre fue un día para la historia. Menos de un año después de que comenzara la pandemia, la británica Margaret Keenan recibió la primera vacuna contra la Covid-19. Desarrollada por Pfizer (Estados Unidos) y BioNTech (Alemania), era una sofisticada vacuna de ARN; una técnica novedosa en su uso masivo en humanos.

Se han comprometido a la producción de 2.000 millones de dosis, de aquí a que termine el año. ¿Se puede acelerar añadiendo fábricas a la red?

“La cadena de suministro de Pfizer para la distribución durante la pandemia no facilita la producción en distintas plantas debido a la velocidad a la que necesitamos operar y la necesidad de centralizar la fabricación”, explica Pfizer a CMM Digital. “Estamos trabajando incansablemente para respaldar la ejecución de las campañas de vacunación en todo el mundo no solo expandiendo nuestras propias capacidades de fabricación, sino también incorporando más proveedores y fabricantes a la cadena de suministro”.

Recientemente, la empresa con sede en Nueva York ha firmado un acuerdo con la francesa Sanofi y la suiza Novartis para producir decenas de millones de vacunas de Pfizer/BioNTech en sus plantas de aquí a verano.

[Puedes consultar los detalles de la producción de Pfizer al final del artículo]

La respuesta de AstraZeneca

La vacuna elaborada por la farmacéutica anglo-sueca con la Universidad de Oxford ha llegado esta semana a España. Casi 200.000 dosis provenientes de virus modificados de chimpancé y que se han empezado a distribuir después del llenado y envasado en la empresa Chemo, en Azuqueca de Henares Guadalajara.

AstraZeneca responde por correo a nuestra pregunta fundamental: Si la vacuna es tan urgente, y ya tenemos la fórmula, ¿por qué no están “todas” las fábricas de vacunas manos a la obra? ¿Cuál es el cuello de botella? ¿La fórmula, la materia prima, la logística u otro?

“El proceso de fabricación de la vacuna para la COVID-19, como el de cualquier vacuna, implica un alto nivel de complejidad técnica”, explica la compañía por correo. La producción de la vacuna requiere dos fases: en la primera se produce la sustancia farmacológica que, una vez finalizada, se traslada a diferentes plantas donde se realiza el llenado de los viales. “Se espera que se produzca cierta variabilidad y surjan retos durante el establecimiento de nuevos procesos de fabricación, especialmente al llevar a cabo procesos de desarrollo en paralelo al arranque comercial, como se requiere en el caso de esta pandemia”, explican.

Aseguran, en cualquier caso, que están “trabajando para añadir proveedores adicionales de cara a aumentar la capacidad”. A día de hoy, explican a CMM, han establecido más de una docena de cadenas de suministro regionales, y cuentan con la colaboración de “más de 20 proveedores en más de 15 países para reforzar la producción y el suministro en todo el mundo”.

Entre otros, tienen acuerdos con organismos internacionales, como el Serum Institute of India (SII) “para producir y suministrar dosis de la vacuna a países con menores ingresos”.

“Nos hemos comprometido a entregar miles de millones de dosis de su vacuna COVID-19 en todo el planeta. Esto incluye un acuerdo de suministro con la Comisión Europea de hasta 400 millones de dosis, a partir de comienzos de 2021. En febrero y marzo se suministrarán decenas de millones de dosis”, concluye la empresa.

La respuesta de FarmaIndustria

“Se trata de una tecnología muy compleja (en algunos casos, completamente nueva), por lo que no es posible fabricar vacunas en cualquier planta de producción”, explica a CMM la Asociación Nacional Empresarial de la Industria Farmacéutica.

Destacan desde esta patronal que las compañías que han investigado estas vacunas ya han llegado a acuerdos con otras empresas por todo el mundo, en un esfuerzo que continúa activo. “Se están poniendo todos los medios para ganar tiempo”, insisten.

En España, por ejemplo, Moderna ha llegado a un acuerdo de colaboración la compañía Rovi y Janssen con Reig Jofre. “A nivel mundial, ha habido acuerdos de colaboración para la producción entre compañías competidoras, como Pfizer con Sanofi y Novartis.

La explicación del director de producción de vacunas de HIPRA

La principal diferencia entre fabricar tanques y vacunas es que estas últimas tienen un componente “vivo”, biológico, que tiene sus tiempos: el crecimiento de las células o la replicación del virus requieren de un número determinado de días. “Es un poco como una gestación, que dura nueve meses y no se puede acelerar”, explica a CMM Jordi Ruano, director de producción de HIPRA, una empresa de vacunas para sanidad animal que, como expertos en prevención, está investigando una nueva vacuna frente a la Covid-19 llevando a cabo dos líneas de investigación: una propia y otra en colaboración con el Hospital Clínic de Barcelona.

La fabricación de vacunas es un proceso muy complejo. “No se puede realizar de una manera sencilla, aunque ‘te pasen la receta’”, precisa Ruano. Tiene dos partes: la parte referente a la fabricación del antígeno de la vacuna (lo que sería el ingrediente activo de ésta), y la parte referente al elaborado de la vacuna, su envasado y el acondicionamiento secundario (adyuvantes y excipientes, por ejemplo).

Se requiere, por ejemplo, de instalaciones y equipos muy concretos, además de un personal técnico muy cualificado y capacitado para realizar estas operaciones, y con un periodo de formación muy largo.

“Otro problema que hay es la capacidad de llenado, que es un cuello de botella importante: Requiere de plantas autorizadas y certificadas”, apunta el experto en producción de vacunas. “No es una simple llenadora de viales. Son equipos complejos, con un tiempo de fabricación y entrega largo y se debe realizar el llenado en condiciones asépticas. Son unas instalaciones dedicadas a tal fin”.

Un último aspecto al que apunta Ruano. Las farmacéuticas deben mantener un “hueco” para la fabricación de la vacuna: si todas o una parte importante de las fábricas se dedican a la lucha contra la Covid-19, ¿qué ocurre con el resto de tratamientos que requieren de dichas líneas de fabricación, del resto de vacunas para animales de consumo que garantizan el suministro seguro de alimentos?

Un ejemplo de cadena de producción: la vacuna de Pfizer

Estos son, según la compañía estadounidense, los principales puntos de su cadena de producción de la vacuna de ARN contra la Covid-19:

  • "Saint Louis, MO (Fabricación de materias primas): el sitio de St. Louis es donde se fabrica el ADN plasmático del antígeno de la vacuna. El ADN es la plantilla necesaria para fabricar la vacuna de ARNm. El ADN modelo se fabrica en un proceso de cultivo celular y posteriormente se purifica mediante una serie de pasos cromatográficos y de filtración.
  • Andover, MA (Sustancia activa): mediante un proceso enzimático, la planta de fabricación de Andover es el sitio donde se incuba el ADN modelo linealizado con componentes básicos de ARNm en un recipiente de reacción para producir la sustancia activa ARNm. A continuación, la sustancia activa de ARNm se purifica para garantizar que cumpla con el más alto nivel de calidad y, posteriormente, se envía a Kalamazoo.
  • Instalaciones de Kalamazoo (Formulación, llenado y acabado): nuestras instalaciones de Kalamazoo recibirán la sustancia activa de ARNm y otras materias primas y las combinará a través de una serie de pasos que incluyen la mezcla por chorro de impacto y la mezcla especializada para construir la nanopartícula lipídica seguida de filtración estéril. Luego, la vacuna a granel se transferirá a una línea de llenado aséptico donde se llenará en un vial esterilizado y se tapará. A continuación, se someterá a una inspección al 100% antes de que se transfiera a las líneas de envasado, donde se etiquetará y empaquetará. Los contenedores llenos luego irán a congeladores rápidos antes de ser colocados en congeladores de almacenamiento esperando el empaquetamiento final en contenedores de envío de hielo seco.
  • Para facilitar el suministro a la UE y al resto del mundo, la planta de BioNTech en Mainz, Alemania, realiza la reacción de transcripción in vitro del principio activo, mientras que la purificación del mismo se lleva a cabo en una planta de fabricación contratada (contract manufacturing organization, CMO por sus siglas en inglés) en Rentschler, Alemania.
  • Por su parte, Pfizer en su planta de Puurs, Bélgica, recibe el principio activo de ARNm, se formula en nanopartículas lipídicas, se realiza el llenado y se finaliza el producto terminado; etiquetado, acondicionamiento y almacenamiento en congeladores de temperatura ultrabaja en espera del empaquetado final en las cajas de envío.
  • Pfizer trabaja con dos CMOs de BioNTech (DermaPharm en Alemania y Polymun en Austria) para la fabricación a granel de nanopartículas lipídicas.
  • El llenado, finalización y almacenamiento de las nanopartículas lipídicas a granel suministradas por estos CMO, se realizará en la planta de Pfizer en Puurs.
  • Además, la estrategia de la cadena de suministro de Pfizer continúa evolucionando, evaluando nodos de suministro adicionales para los componentes críticos con el fin de garantizar el suministro del principio activo, del producto a granel y de todos los procesos de fabricación dirigidos a la obtención de la vacuna final".  

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