TAJO-SEGURA

Castilla-La Mancha ultima la demanda contra el Gobierno central por las reglas de explotación del trasvase

Calcula que será en marzo cuando se podrá elevar a Consejo de Gobierno 

Embalses de cabecera del trasvase.archivo

Redacción CMM
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El Gobierno de Castilla-La Mancha ultima la demanda que presentará contra el Gobierno de España por incumplir la aplicación del cambio en las reglas de explotación del trasvase Tajo-Segura que debió acometerse hace más de un año. 

La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, calcula que podrá elevar a Consejo de Gobierno en el mes de marzo, una vez se rematen los "argumentos jurídicos, técnicos y ambientales" que la acompañan.

"Espero que todos estos estudios estén finalizados a lo largo del mes de marzo y que podamos elevar al Consejo de Gobierno la decisión de presentar esta demanda y que lo antes posible se presente", ha afirmado la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, en una entrevista a Europa Press.

Defiende la consejera que no se han mejorado las reglas de explotación del trasvase de Tajo-Segura, "nada más que en pequeñas cuestiones", y critica la "merma de recursos hídricos necesarios para los entornos asociados a la Red Natura 2000".

En su demanda, el Gobierno de Castilla-La Mancha exigirá que se cumpla lo que se recoge en la disposición final del Real Decreto del 2023, donde se aprobaba la planificación hidrológica de la cuenca del Tajo y del resto de demarcaciones hidrográficas.

El plazo para la aplicación de la nueva normativa concluyó en febrero de 2024

Ese punto "decía que en el plazo de un año se tenía que haber presentado al Consejo Nacional del Agua una propuesta de modificación de las reglas de explotación", un plazo que "se acabó en febrero del año 2024".

"Hemos sido muy pacientes, hemos hecho distintas aportaciones al Gobierno de España para ver cómo se podrían mejorar esas reglas de explotación, teniendo en cuenta que se pretende seguir manteniendo el trasvase", ha afirmado Gómez.

Ha dejado claro que el Gobierno de Castilla-La Mancha no pretende que se acabe con el trasvase, sino que se gestione de "una forma diferente" y que cumpla criterios de sostenibilidad, beneficiando a la cuenca cedente, no solo en materia de abastecimiento, sino también en materia de necesidades hídricas para la protección de los entornos naturales.