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Reaparece la lengua azul en Castilla-La Mancha

Se ha confirmado un foco del serotipo 8 en una explotación ovina de la comarca de Malagón, con lo que sería el primer caso comunicado de lengua azul en Castilla-La Mancha este 2026

(Foto de ARCHIVO)
Agricultura refuerza las recomendaciones para la prevención y control de la lengua azul.

REMITIDA / HANDOUT por JCCM
Fotografía remitida a medios de comunicación exclusivamente para ilustrar la noticia a la que hace referencia la imagen, y citando la procedencia de la imagen en la firma
23/3/2026

(Foto de ARCHIVO) Agricultura reforzaba las recomendaciones para la prevención y control de la lengua azul el pasado mes de marzo.JCCM

Susana Palomo Gómez
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Confirmado. Primer caso de lengua azul en Castilla-La Mancha en meses. Noticia que ha adelantado el Campo CMM en Radio Castilla-La Mancha. Como ha explicado este martes Jorge Jaramillo, la enfermedad ya golpea a 13 provincias, la mayoría del norte de España, y reaparece en Castilla-La Mancha tras varios meses sin ningún caso. Sin embargo, los resultados de unos análisis en una explotación de la comarca de Malagón confirman la presencia del serotipo 8 de lengua azul. Además, está pendiente de conocerse otros casos sospechosos en la comarca de Oropesa (Toledo). 

El serotipo 8 se ha detectado en una granja de 422 ovejas, con 12 animales afectados, según los datos del Ministerio de Agricultura recogidos por Animal's Health. 

La enfermedad no supone ningún riesgo para las personas, pero puede provocar importantes pérdidas en las explotaciones

La vacunación del ganado es voluntaria, y en Castilla-La Mancha ronda el 55%, aunque veterinarios y administraciones insisten en que sigue siendo la principal herramienta para proteger al ganado.

Un insecto de apenas unos milímetros vuelve a poner en alerta a los ganaderos de Castilla-La Mancha con este nuevo foco detectado en Malagón (Ciudad Real), el primero comunicado en Castilla-La Mancha durante la temporada 2026-2027.

Hasta la actualización oficial del MAPA del 10 de septiembre, Castilla-La Mancha no figuraba entre las comunidades con circulación confirmada durante esta campaña, iniciada el pasado 1 de abril.

¿Qué es exactamente la lengua azul?

La lengua azul es una enfermedad vírica propia de los rumiantes, especialmente ovejas, aunque también puede afectar a vacas y cabras.

No es como una gripe que pasa directamente de un animal a otro. El virus viaja fundamentalmente a través de la picadura de pequeños insectos. Cuando estos vectores pican a un animal infectado pueden transmitir después el virus a otro. Por eso el calor y el final del verano son momentos especialmente delicados: aumenta la actividad de estos insectos y, con ella, el riesgo de circulación de la enfermedad.

En las ovejas es donde la enfermedad suele dar más problemas. Puede provocar fiebre, inflamación, lesiones en la boca, dificultades para moverse y, en los casos graves, abortos o la muerte del animal. En bovino y caprino es frecuente que la infección pase con pocos síntomas o incluso de forma desapercibida.

La lengua azul ya golpeó a Castilla-La Mancha en 2025

El caso de Malagón no supone la llegada de una enfermedad desconocida a la región. Todo lo contrario. Castilla-La Mancha vivió una campaña complicada en 2025, cuando la lengua azul acabó detectándose en las cinco provincias y circularon principalmente los serotipos 3 y 8.

Para hacerse una idea de la evolución, el 21 de agosto de 2025 ya había 38 explotaciones afectadas, 25 en Ciudad Real y 13 en Toledo. Apenas unas semanas después, el 15 de septiembre, la Junta contabilizaba 107 focos: 77 del serotipo 3, tres del serotipo 8 y otros 27 en los que aparecían ambos serotipos.

La enfermedad continuó extendiéndose durante el otoño. En octubre se confirmó, por ejemplo, un nuevo foco de serotipo 3 en Guadalajara. Al terminar el año, la Junta señalaba que el virus había circulado por todas las provincias castellanomanchegas y que el serotipo 3 había causado consecuencias especialmente graves en el ganado ovino.

El precedente sirve ahora para entender por qué preocupa el foco de Malagón. No porque un positivo signifique automáticamente que vaya a repetirse la situación de 2025, sino porque llega precisamente en una época en la que el vector que transmite la enfermedad sigue activo.

La enfermedad causa importantes pérdidas

Detrás de la lengua azul hay también una importante factura económica. Una explotación afectada puede perder animales, pero también leche, corderos y capacidad reproductiva. A ello se suman los tratamientos de los síntomas, los servicios veterinarios y otros gastos derivados del manejo de los animales enfermos.

Un estudio realizado con la colaboración del Ministerio de Agricultura en 40 rebaños ovinos afectados en 2025 calculó una morbilidad media superior al 28 %, una mortalidad de alrededor del 6 % y una tasa de abortos superior al 7 %. En una cuarta parte de las explotaciones analizadas, las cifras fueron todavía mayores. Los animales jóvenes fueron, además, algunos de los más castigados.

El informe también advierte de algo menos visible: las consecuencias pueden prolongarse durante varios ejercicios. Una granja que pierde reproductoras o futuras ovejas de reposición necesita tiempo para recuperar su estructura productiva y puede acabar vendiendo menos leche y menos corderos.

¿Por qué se insiste tanto en vacunar?

Desde 2025, la estrategia aplicada en la España peninsular se basa en la vacunación voluntaria y, para los movimientos dentro de la Península, en un modelo más flexible que el utilizado en campañas anteriores. Esa voluntariedad, sin embargo, no significa que la vacuna haya dejado de ser necesaria.

El propio Ministerio la considera la herramienta preventiva más eficaz para reducir la transmisión y, sobre todo, para limitar las consecuencias de la enfermedad. La vacuna no siempre impide que un animal se infecte —algo especialmente importante en el caso del serotipo 3—, pero sí puede reducir la intensidad de los síntomas, la mortalidad, los abortos y las pérdidas de producción.

Y aunque una vacuna frente a un serotipo no protege necesariamente frente a otro, las autoridades recomiendan inmunizar frente a los serotipos que estén circulando en cada zona. En Castilla-La Mancha, durante 2025 dominaron el 3 y el 8, precisamente el serotipo que ahora se ha detectado en Malagón.

La Junta ya lanzó esta primavera un llamamiento al sector ante los bajos niveles de inmunización. En mayo, el Gobierno de Castilla-La Mancha insistió en que todas las explotaciones deberían valorar la vacunación y recordó que financiaba el 100 % del coste de la vacuna en el ganado ovino.

La recomendación es no esperar a que aparezca un foco en la explotación. La inmunidad necesita tiempo para desarrollarse y el Ministerio aconseja planificar la vacunación para que los animales estén protegidos antes de la época de mayor actividad del vector. 

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