BIENESTAR SOCIAL

Claves de la reforma de la Ley de Dependencia: más dinero para "una apuesta firme" en Castilla-La Mancha

La consejera de Bienestar Social, Bárbara García Torijano, ha valorado positivamente los cambios en esta norma que beneficia a más de 82.000 personas en nuestra región

La Ley de Dependencia beneficia en Castilla-La Mancha a más de 82.000 personas.archivo

Redacción CMM
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Más financiación del Gobierno central para seguir impulsando y apostando por políticas de dependencia, que benefician a más de 82.000 personas en Castilla-La Mancha. De esta forma se alcanza el 50-50 entre Estado y región en la financiación del sistema cuando ahora Castilla-La Mancha es quien asume casi tres cuartas partes de la misma.

Es la valoración que ha realizado la consejera de Bienestar Social, Bárbara García Torijano, de la reforma aprobada este jueves en el Congreso y ha aportado datos: hay más de 82.700 personas atendidas y cerca de 124.000 prestaciones y servicios activos.

García Torijano ha puesto en valor estos 20 años de progreso de la Ley de Dependencia en Castilla-La Mancha, marcados, ha señalado, por “mucho trabajo” y “mucha apuesta política” para conseguir que este derecho pudiera desarrollarse con garantías en la Comunidad Autónoma. 

En este contexto, ha considerado que la reforma aprobada confirma que Castilla-La Mancha “va por el buen camino”, ya que varias de las iniciativas que incorpora el nuevo texto cuentan con recorrido previo en la región.

Claves de la reforma de la Ley de Dependencia

Pero ¿qué cambios se contemplan? La reforma de las leyes de dependencia y discapacidad amplía los servicios y prestaciones de los dependientes, los cuidados dentro del hogar y reduce la burocracia a los usuarios.

  • La reducción de seis a tres meses del plazo máximo para resolver el reconocimiento de dependencia.
  • El refuerzo de la teleasistencia como derecho: permitirá hacer un seguimiento de cómo está el usuario a través de otros dispositivos como, por ejemplo, las pulseras geolocalizables.
  • La ampliación de la ayuda a domicilio hacia el entorno comunitario. Queda blindada como servicio y podrá ofrecerse más allá del entorno domiciliario, como acompañamiento para hacer la compra o ir al médico.
  • Una nueva regulación de la asistencia personal.
  • La incorporación de los productos de apoyo al catálogo del SAAD.
  • Una mayor compatibilidad entre servicios y prestaciones y el refuerzo del principio de corresponsabilidad financiera entre administraciones.
  • Elimina incompatibilidades para que las personas en situación de dependencia puedan recibir diferentes prestaciones.