ENTREVISTAS CMM
Analizamos con expertos en qué situación queda el acuerdo UE-Mercosur tras el revés del Parlamento Europeo
Para el director del ICEX en Castilla-La Mancha, Pedro Antonio Morejón, el retraso en la aplicación del acuerdo con Mercosur supone para Europa la pérdida de 4.000 millones de euros al mes
(Foto de ARCHIVO)
Parón provisional del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur. Ha quedado en suspenso hasta que los jueces europeos analicen su legalidad, si está en contra de tratados de la Unión.
El acuerdo no convence a una parte del campo europeo que ve en Mercosur un competidos desleal más que un aliado. El Parlamento Europeo ha decidido dejar la aplicación de una parte del acuerdo en manos del Tribunal de Justicia Europeo.
Este jueves, en Castilla-La Mancha Media hemos analizado con dos expertos en comercio internacional en qué situación se encuentra exactamente este pacto, conseguido tras 25 años de negociaciones y que podría dar lugar a una de las mayores zonas de libre comercio del mundo, con más de 700 millones de consumidores.
Para Jan Jonckheere, profesor de comercio internacional en OBS Business School, pueden pasar entre uno y dos años hasta que el Tribunal de Justicia opine sobre el tema y "cuando se pronuncie deberá pasar de nuevo por votación del plenario", por lo que calcula que este proceso se alargará tres años.
Para este analista, "la agricultura y la ganadería es entre 3-5% máximo del acuerdo global comercial" por lo que "es una pena que no se pueda firmar por estos temas".
Desde el punto de vista económico, el retraso en la aplicación del acuerdo de Mercosur supone la pérdida de 4.000 millones de euros al mes para Europa. Cifra que como ha explicado el director del ICEX Castilla-La Mancha, Pedro Antonio Morejón, se debe a que el acuerdo va a terminar con los aranceles medios del 12 por ciento y hasta del 35 para productos como el vino y el aceite.
Cree Morejón que el acuerdo no se ha explicado bien al sector agroalimentario y que la mezcla por la nueva PAC y Mercosur han sido el detonante de las protestas del campo. Además, considera que lo que llegue de Suramérica no va a suponer un problema en la competencia.
Afirma que las aduanas europeas se encargarán de controlar la calidad de los productos y destaca que en el acuerdo el gran beneficiado será el sector industrial al acabar con certificaciones para los productos.
Además, señala que el sector industrial será el principal beneficiado.