El juicio a Patrick Nogueira por el crimen de Pioz: un asesinato "colérico" o premeditado

El juicio por el crimen de Pioz, en la Audiencia Provincial de Guadalajara, juzga a Patrick Nogueira, el asesino confeso de sus tíos y sus primos en agosto de 2016 y para quien la Fiscalía pide prisión permanente y revisable.

patrick Nogueira

Susana Palomo Gómez

Este lunes tiene lugar la última jornada de declaraciones en el juicio contra Patrick Nogueira, asesino confeso de sus tíos y primos en Pioz, en agosto de 2016. Un juicio con jurado popular, que deberá emitir un veredicto después de escuchar a más de 50 testigos y peritos.

Este lunes está previsto que se conozcan el resultado de esas muestras de las autopsias de los restos de la familia asesinada. Y también se explicarán los resultados de los informes de los psicólogos forenses, informes en los que se basa la defensa para hablar de que su cliente sufre un daño cerebral.

Asesinados por un "pronto" o con premeditación

Dicen los expertos que siete de cada diez homicidios en España son "coléricos", producto de un "pronto" letal, muy diferentes a los que se pueden denominar como "instrumentales" (entre un 30 y un 40 %), que se planifican buscando una "ganancia", no necesariamente material.

Mientras, los "coléricos" son los perpetrados al "calor del momento", con motivo de una relación familiar, sentimental o circunstancial.

El jurado popular, formado por siete hombres y dos mujeres, tendrá mucho que decir al respecto durante la deliberación.

Antes de que el jurado se encierre a deliberar, tendrá que escuchar a los peritos expertos que las partes han citado para que ofrezcan su opinión sobre el estado psicológico de Nogueira, un acusado del que se han ofrecido en las sesiones celebradas hasta ahora dos caras muy diferentes.

Con los grilletes puestos, algo poco habitual en los juicios, Patrick Nogueira, de 21 años, ha escuchado como algunos de los testigos desmontaban una de las bazas que su defensa quiere jugar: la de que se entregó y colaboró con la Guardia Civil.

Así, los agentes que investigaron el caso reconocieron, por ejemplo, que el acusado les facilitó el pin de acceso a su teléfono móvil, pero éste ya había sido reseteado o borrado, pese a lo que pudieron recuperar información.

Quiere la defensa de Nogueira jugar otra baza para que sirva de atenuante en la condena que finalmente se le imponga: el daño cerebral que sufre su defendido.

No lo consideran así los letrados de la acusación particular ni el representante del Ministerio Público. "De arrebato, nada", dijo la fiscal el miércoles durante su alegato, en el que calificó a Nogueira de "calculador" y aseguró que los crímenes fueron premeditados y planificados. Un crimen instrumental, por tanto.

Este lunes los peritos podrían arrojar alguna luz sobre la personalidad de un joven deportista que, como declaró su entrenador de fútbol, "nunca tuvo ningún episodio violento, ni de ira ni en lance del juego". "Incluso, si le golpeaban, pedía perdón".

Pero ese mismo Patrick llegó a hacerse selfies con los cuerpos descuartizados.

Lo que ha quedado claro en el juicio es que Patrick Nogueira mantenía, al parecer, una mala relación con su tío Marcos, y este, a su vez, no ocultó sus celos o recelos porque sospechaba que podría ser amante de su mujer.

Para Patrick Nogueira la fiscalía y acusación particular pide permanente revisable, mientras que la defensa pide 7 años y seis meses por cada uno de los asesinatos de los dos niños y 5 años por los homicidios de sus tíos.

De condenarle a prisión permanente, sería la quinta ocasión en la que se aplicaría esta pena recogida hace tres años y medio en el Código Penal y que algunas grupos parlamentarios quieren derogar y otros retocar.

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