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ESTAFA

Cae una red que estafó más de un millón de euros haciéndose pasar por gestores de banco

Hay 29 detenidos y 57 investigados, uno en Toledo

Susana Palomo Gómez
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Un mensaje en el móvil te avisa de un supuesto cargo extraño en tu cuenta bancaria. Incluye un número de teléfono para “cancelarlo” y, poco después, recibes una llamada de alguien que conoce algunos de nuestros datos y asegura ser nuestro gestor del banco. Parece creíble, pero detrás puede haber una estafa.

Este ha sido el método utilizado por una organización de ciberdelincuentes desarticulada por la Guardia Civil. La operación Ibermellow se ha saldado con 29 detenidos y otras 57 personas investigadas por 43 delitos de estafa, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal.

La investigación se ha extendido por numerosas provincias españolas, entre ellas en Toledo, dentro de una red que disponía de personas encargadas de recibir y mover el dinero robado por distintas cuentas bancarias para dificultar su seguimiento.

Un SMS, una llamada y el dinero desaparece

El fraude comenzaba con lo que se conoce como smishing. Los delincuentes enviaban a los teléfonos móviles de las víctimas un SMS que simulaba proceder de su banco y alertaba, por ejemplo, de un cargo de gran cantidad que supuestamente acababa de realizarse.

En ese mensaje aparecía un teléfono al que había que llamar para paralizar la operación.

Entonces comenzaba la segunda parte del engaño, el llamado vishing. Los estafadores se ponían en contacto con la víctima haciéndose pasar por empleados de su entidad bancaria.

El truco resultaba especialmente convincente porque los delincuentes ya conocían algunos datos personales de la víctima. A partir de ahí, utilizaban la presión y el miedo, asegurando que el dinero estaba en peligro y daban instrucciones para moverlo rápidamente.

Así lograban que algunas víctimas realizaran transferencias a cuentas controladas por la organización. En otros casos incluso consiguieron que contrataran préstamos personales para después desviar también ese dinero.

Más de un millón de euros estafados

La investigación comenzó en 2025 después de que la Guardia Civil detectara numerosas denuncias con el mismo patrón en Aragón.

Solo entre las víctimas localizadas inicialmente había 25 personas en Huesca, 11 en Zaragoza y siete en Teruel, a las que los ciberdelincuentes consiguieron estafar en conjunto más de un millón de euros.

Una vez recibido el dinero, comenzaba un complicado recorrido entre distintas cuentas bancarias para intentar borrar el rastro. Finalmente, parte del efectivo era retirado en cajeros de Barcelona, Madrid y Murcia.

Su seguimiento permitió identificar a decenas de personas que participaban de una u otra manera en la organización.

"Mulas bancarias"

Una de las piezas fundamentales de estas redes son las conocidas como mulas económicas o mulas bancarias.

Son personas que prestan su cuenta corriente, una billetera virtual o sus datos para recibir y transferir dinero procedente de delitos. A cambio suelen quedarse con una comisión.

Aunque algunas pueden pensar que simplemente están ayudando a mover dinero a cambio de una pequeña cantidad, participar en estas operaciones puede tener consecuencias penales porque ayuda a los delincuentes a ocultar el origen del dinero.

La Guardia Civil también ha identificado a los captadores, encargados de buscar estas cuentas, y a los llamados extractores, que retiraban posteriormente el dinero en efectivo.

En lo más alto de la red se encontraban los falsos gestores bancarios y los responsables del centro desde el que se enviaban los mensajes fraudulentos.

Un 'call center' capaz de lanzar 100.000 SMS cada hora

Lo más llamativo de todo es uno de los datos que da una idea de la dimensión de la organización en cuanto a su capacidad tecnológica.

En marzo, durante la primera fase de la investigación, la Guardia Civil  consiguió desmantelar un auténtico call center dedicado a la estafa, con capacidad para enviar más de 100.000 mensajes SMS en una sola hora.

En aquella operación fueron detenidos cinco integrantes de la cúpula de la organización y se intervinieron 57.520 euros en efectivo, 365 tarjetas SIM, 176 tarjetas bancarias, 95 máquinas para el envío masivo de SMS y 70 teléfonos móviles, además de artículos de lujo y documentación relacionada con las estafas.

La segunda fase permitió desmontar la estructura utilizada para blanquear el dinero y recuperar otros 256.708 euros depositados en cuentas controladas por los ciberdelincuentes.

En esta última fase han sido detenidas 24 personas y otras 57 están siendo investigadas en numerosas provincias, entre ellas Toledo, Madrid, Barcelona, Murcia, Valencia, Alicante, Málaga, Sevilla, Valladolid, Salamanca o Zaragoza.

¿Cómo saber si ese mensaje del banco es una estafa?

La Guardia Civil insiste en un mensaje: ante la duda, no hacer nada desde el propio mensaje que hemos recibido.

Si llega un SMS avisando de un cargo sospechoso, no hay que pulsar el enlace que contiene ni llamar al número que aparece en él. Lo más seguro es abrir directamente la aplicación oficial del banco o buscar nosotros mismos el teléfono de atención al cliente de la entidad.

También hay que desconfiar cuando alguien llama creando sensación de urgencia: frases como “tiene que hacerlo ahora”, “va a perder su dinero” o “necesitamos el código que acaba de recibir” deberían encender todas las alarmas.

Un banco no va a pedir por teléfono las contraseñas, el PIN de la tarjeta o las claves completas de acceso.

Si la llamada resulta sospechosa, lo mejor es colgar. Después podemos contactar con la entidad utilizando un número oficial o acudir directamente a una oficina.

Y si ya hemos realizado una transferencia o facilitado datos, conviene contactar cuanto antes con el banco e informar a la Guardia Civil

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