UE
La ICE, la Europa que se construye desde iniciativas ciudadanas
La herramienta participativa de la UE cumple 15 años movilizando más de 25 millones de firmas en 129 campañas impulsadas por ciudadanos europeos
A través de la ICE, los ciudadanos no solo expresan su opinión, sino que pueden ayudar a planificar la agenda estratégica de la UE.
¿Vives en Europa y no te suena qué es una ICE?¿Sabías que en las democracias europeas existe una manera de opinar y llevarle la delantera a la política? Más allá de las urnas y sin ningún otro impedimento más que tu voluntad y poder de convocatoria, hay una herramienta que no tiene límite de edad (como los votos) y permite llevar tus ideas hasta el mismísimo Parlamento Europeo.
Eso sí para hacerlo con éxito debes conocer los detalles de este instrumento que acaba de cumplir 15 años de vida: se llama Iniciativa Ciudadana Europea y como imaginarás nada tiene ue ver con el servicio de inmigración de Estados Unidos.
En la Unión Europea, ICE alude a un sistema que permite llevar las preocupaciones sociales a las instituciones europeas y convertirlas en políticas concretas.
Desde su puesta en marcha, este mecanismo ha impulsado 129 campañas y ha recabado más de 25 millones de firmas en toda Europa. Sin embargo pocas te sonarán tanto como el cambio de hora estacional.
Este mecanismo permite una participación más activa y transnacional y casi lo más importante: no va adscrita a un gobierno o sigla política. Sin embargo, sus peculiaridades hacen que solo 15 iniciativas populares europeas hayan logrado superar el millón de apoyos necesarios para ser debatidas por la Comisión Europea y el Parlamento Europeo.
¿Cuál es la garantía del éxito?
Aunque cualquier idea, siempre que esté dentro de las competencias de la Unión Europea, puede convertirse en ICE requiere, como ya te adelanté al principio, de la suma de un millón de firmas para no quedarse en el camino. Ya la vista de las que han prosperado, la que han logrado llegar a Estrasburgo son de gran calado social: es decir, propuestas en materia sanitaria, medioambiental o relacionadas con derechos humanos. Te dejo aquí algunas de las aprobadas más destacadas:
- Water and sanitation are a human right! (Right2Water) (2014): La primera en lograrlo. Lideró la revisión de la Directiva sobre el agua potable, mejorando el acceso al agua.
- One of Us (2014): Solicitaba el fin de la financiación de la UE para investigaciones que involucren la destrucción de embriones humanos.
- Stop Vivisection (2015): exigía el fin de la experimentación con animales.
- Ban Glyphosate (2017): buscaba prohibir el glifosato y mejorar la transparencia en los estudios de seguridad alimentaria.
- Minority SafePack (2017) para mejorar la protección de las minorías nacionales y lingüísticas en Europa.
- End the Cage Age (2021): reclamaba el fin del uso de jaulas en la cría de animales.
- Save bees and farmers! (2023): apuesta por una agricultura favorable a las abejas y reducción de pesticidas.
- Save Cruelty Free Cosmetics (2023): enfocada en un entorno libre de pruebas con animales para cosméticos.
- Ban on conversion practices in the EU (2026): para prohibir prácticas de conversión, superando 1,1 millones de apoyos.
- Mi voz, mi decisión: por un aborto seguro y accesible (2025-2026): solicitaba un fondo europeo para facilitar el acceso al aborto seguro.
Precisamente, esta última iniciativa sobre el aborto escenifica el carácter trasnacional de las ICE ya que pese a las diferencias entre el PP y el PSOE en torno a esta materia en nuestros parlamentos autonómicos, los 'populares' europeos votaron a favor de esta iniciativa en el Parlamento de Bruselas. Eso sí antes, hubo una gran trabajo de difusión para contar con el respaldo social.
"Hicimos una campaña en las redes feministas que tenemos como tejido para que se votara, se difundiera y se participara"
La iniciativa consiguió 1.124.513 declaraciones de apoyo y con ellas, desbloquear fondos europeos solidarios para facilitar que las ciudadanas europeas pudieran abortar en aquellos países en los que no pueden hacerlo. Por ejemplo, una polaca podría ir a Francia a practicarse esta interrupción de embarazo. Cabe recordar que en países como Italia, Malta, Croacia o Rumanía esta intervención no es legal. Sin embargo, "con esta ICE, se ha puesto en marcha una oficina frente al parlamento de Polonia para ayudar a mujeres que quieran abortar en países donde sí es legal y sí tienen la infraestructura sanitaria para hacerlo. Podrían ir a Francia", explica Herrada.
Llamamiento con el apoyo de al menos siete países de la Unión
El gran reto de las ICE radica en movilizar los apoyos suficientes a las propuestas ciudadanas no solo en un país sino en siete, que pueden ser de diferentes sensibilidades como ha explicado a CMM Digital, Mario Villamor Nodal.
"Esta herramienta es una vía concreta para que la ciudadanía haga oír su voz en Europa, especialmente en una época en la que muchas personas consideran que Europa es burocracia o que las decisiones se toman lejos de la realidad cotidiana", explica Villamor, embajador de la Iniciativa Ciudadana Europea en Ciudad Real.
Desde la Asociación Tilia, Villamor trabaja en la promoción de los valores europeos y en acercar a la ciudadanía esta manera de participar desde La Mancha en la Unión Europea y dar a conocer las ICE, como una manera de requerir que la Comisión y el Parlamento europeos tomen diligencias en ciertos asuntos.
"Al final, en 15 años no se han conseguido presentar muchas iniciativas populares europeas porque es una herramienta poco conocida y además requiere de más apoyos que la iniciativa legislativa popular española ya que debe cosechar los apoyos de al menos siete Estados miembros"
Hay que tener en cuenta que para ser un mecanismo democrático debe ser igualmente proporcional. Y cada ICE debe:
- estar impulsada por al menos siete ciudadanos de siete Estados miembros distintos que deben recopilar un total de un millón de firmas validadas
- y que en cada país miembro se supere un umbral mínimo que en España se sitúa actualmente en 41.595 apoyos.
España, uno de los países más activos
Pese a todo, nuestro país destaca en esta materia porque es el único de la Unión que ha logrado consolidarse como uno de los territorios más activos presentando 14 de las 15 iniciativas exitosas.
Una de las últimas que busca serlo es la que aboga por la soberanía alimentaria y el derecho a una alimentación adecuada. En ella participa la CECU como ha explicado a Radio Castilla-La Mancha, Eduardo Montero, responsable de Alimentación en CECU.
Desde esta federación de consumidores y usuarios, junto al Observatorio del Derecho a la Alimentación ha impulsado la iniciativa GoodFood4All para conseguir firmas en los próximos meses que permitan reclamar el derecho a una alimentación sana, justa y sostenible, respetando a los productores.
"A pesar de la gran oferta que está a nuestro alcance, no tenemos capacidad de elegir productos locales y que no tengan pesticidas. Tampoco a que lleguen estos alimentos a centros de trabajo o educativos. Para apoyar esta iniciativa se puede ir a la página web GoodFood4All o a las redes sociales de CECU "
Esta ICE parece llevar buen camino porque además de versar sobre competencias de la Unión, tiene un trasfondo social como las campañas que han prosperado relacionadas con el derecho al agua, la prohibición del glifosato, la protección animal o la defensa de las abejas o derechos reproductivos.
Campañas activas
Actualmente, junto a esta permanecen activas siete campañas de recogida de firmas que abordan cuestiones como los derechos humanos, el bienestar animal o la protección de los sistemas alimentarios sostenibles. La iniciativa reciente con más apoyos reclama la suspensión total del Acuerdo de Asociación entre la UE e Israel por violaciones de derechos humanos.
La celebración del 15 aniversario de la Iniciativa Ciudadana Europea llega en un momento en el que la polarización política, la desinformación y la desconfianza institucional alimentan la idea de que las decisiones europeas son lejanas e inaccesibles.
Mecanismos como la ICE quieren ser todo lo contrario: un altavoz de una ciudadanía que más allá de votar cada cinco años quiere construir Europa desde las propuestas y preocupaciones de millones de ciudadanos.